Quien soy

Soy emprendedor.

Soy un hacedor de caminos, un convencido de que la única vida que vale la pena vivir es la que uno mismo va modelando momento a momento.

Mis comienzos

En los 90 tuve en mis manos mi primer computadora. Un verdadero Fórmula 1 para la época, su configuración da risa al compararla con los estándares actuales.

El CPU ocultaba unos poderosos 4mb de Ram y un disco de 100MB y el legendario procesador 80286 -conocido como 286-. Windows 3.1 daba vida a todo el conjunto y me permitía hacer maravillas que dejaban atónitos a los ocasionales testigos que se asomaban a ese nuevo y misterioso mundo de la computación desde la ventana de mi humilde monitor color VGA. Teclado, mouse, disketteras de 3 ½ y de 5 ¼ y scanner de mano completaban mi prehistórico equipamiento de entonces.

Desde esos maravillosos días nunca más me separe del teclado o del mouse. A partir de allí mi vida transcurrió con una computadora cerca, siempre cerca.

Corel 2 y Photoshop 2.5 fueron los primeros programas de diseño que utilicé, mas tarde, seducido por los pinceles, las texturas y el acabado artístico incorporé “Painter” ese recordado software de Fractal Design Corporation que transformaba la pc en un lienzo para pintar.

Autodidacta por genética y de a ratos por necesidad “jugué” con la mayoría de los programas para diseño que por ese entonces estaban de moda, a los ya mencionados Corel y Photoshop se le sumaron el QuarkXpress y el Adobe Page Maker para diseño editorial. Intenté con el 3d Studio de Autodesk pero la animación no me sedujo,  la tecnología de entonces requería horas y a veces días para renderizar una animación y eso era algo demasiado difícil de digerir para mi espíritu ansioso que quería ver en el momento el resultado de mi trabajo.

Además del paquete Office, utilizado por casi todo el mundo, también explore programas de edición de audio y video, que años después me sirvieron en mis incursiones como productor/conductor de radio.

¡ Mi hijo el wemaster ! (webmaster)

Con la burbuja de internet inflándose cada vez mas, me lancé, como tantos otros, al diseño web.

Día tras día se publicaban historias de éxito de sitios web que habían sido vendidos por cientos de miles o millones de dólares. La locura había comenzado y había mucho trabajo para todos.

Internet prometía hacer millonario a cualquiera que se animase a hacer algo en ella. La supremacía de Google todavía ni se imaginaba, cada región, cada país tenia su buscador.  Todavía recuerdo algunos motores de búsqueda y portales famosos por entonces: Brújula, Altavista, Lycos, Gauchonet, El Sitio, Geocities, America Online, Terra, Star Media, etc, etc,etc.

Esa internet era unidireccional, con contenidos estáticos, los que navegábamos prácticamente no teníamos posibilidad de modificar nada, solo ver, leer y de tanto en tanto, escuchar lo que empresas, universidades y sitios de interés general nos proponían.

En plena ebullición de esa internet 1.0 y con Macromedia Dreamweaver bajo el brazo -nunca me gustó FrontPage-  decidí sumarle a mi trabajo de diseñador gráfico el de diseño web.

De la fascinación a la decepción

¡Quede fascinado!  Hacer botones que cambiaban de color cuando se pasaba el mouse por encima, escribir palabras o frases que al hacer click sobre ellas llevaban a otro contenido era casi casi una practica de brujería, “cosa ´e mandinga”. Hacer formularios de contacto, diseños basados en tablas y menúes interactivos sin saber programación eran cosas que jamas hubiese creído posibles.

Los nuevos softwares, como el citado Dreamweaver y el Fireworks, nos permitían a los diseñadores -y a los que no lo eran – entrar en un terreno hasta entonces dominado exclusivamente por los programadores.  Podíamos hacer una web -con esfuerzo y muchas horas de trabajo – sin necesidad de saber programar en HTML u otros lenguajes. Fue así que comencé a diseñar paginas web y fui feliz, muy feliz hasta que llegó Flash.

Flash me pareció algo espantoso. Mucho colorido, mucho ruido y mucho movimiento sin sentido. Demasiado trabajo, pocas posibilidades de cobrarlo bien y un potencial que se veía disminuido por la escasa velocidad de las conexiones a internet de aquel entonces. Interminables y valiosísimos segundos -y hasta minutos- esperando que cargaran las animaciones o las páginas. ¡ Un horror !

Pegué el portazo, flash no era para mi y decidí alejarme del diseño web.

Cuando Charlie conoció a Joomla

Luego de hacer radio e involucrado en los medios de comunicación decidí tener mi propio portal de información. Pedí varios presupuestos que no me terminaron de gustar, ya por lo elevado del precio, ya por las limitaciones técnicas de lo que me ofrecían. Acostumbrado a no aceptar un NO como respuesta, teclado en mano le consulté al Dios Google que alternativas existían en esa actualidad desconocida por mi, para hacer paginas web sin necesidad de depender de terceros. Fue entonces que descubrí a los Gestores de Contenido (CMS).

¡ Estaba de vuelta!.  Joomla primero, luego Prestashop y WordPress me permitieron regresar al desarrollo de paginas y portales web. Primero para mi, luego para mis primeros nuevos clientes. Muchos de esos desarrollos tenían tal complejidad que no los hubiese podido hacer sin estos cms.

Gracias a estos softwares de código abierto hoy se puede diseñar una web sin ningún tipo de limitación y en muchos casos casi casi sin tocar una sola línea de código, sin necesidad de programar. Cualquier hijo de vecino puede tener un sitio con similares prestaciones que una gran empresa con costos verdaderamente accesibles. Cualquiera puede tener un portal de noticias igual al de los grandes medios, una galería de videos como youtube

o una red social como Facebook. Los gestores de contenido revolucionaron y pusieron nuevamente internet al alcance de todos.

Mi actualidad.

Finalmente deje a un lado la idea de publicar mi propio portal de información, en cambio decidí dedicarme al desarrollo y diseño web para proyectos personales y de mis clientes.

En lo concerniente al desarrollo web finalmente me decidí por WordPress como lo cuento en mi artículo WordPress, mi mejor opción para desarrollo web  ya que se  adapta a todo tipo de proyectos sean estos sitios personales, sites para comercios y pymes, portales e intranets para grandes empresas y tiendas de comercio electrónico de cualquier tamaño y medida.

En forma paralela me he capacitado – capacitación que es permanente – en técnicas SEO, SEM, en Marketing Digital, de contenidos, Inbound marketing, e-mail marketing, Branding 2.0 y Community Manager.