2112 Ahora podés diseñar tu propio software a medida

Ahora podés diseñar tu propio software a medida

Hasta hace poco, si necesitabas una herramienta específica para trabajar en la computadora, tenías que adaptarte a lo que ya existía o pagarle a alguien para que la desarrollara. Gracias a la inteligencia artificial, hoy podés crear pequeñas aplicaciones a medida para resolver tus propios problemas. Es más fácil de lo que parece.

Si emprendés o creás contenido, probablemente se te ocurran ideas todo el tiempo: algo que escuchaste podría convertirse en un video, un episodio, una mejora para tu negocio o un contenido para YouTube. Conviene anotarlas para no olvidarlas y para sacarlas de la cabeza.

También ayuda tener un único punto de entrada. Durante un tiempo usé lo que tenía a mano: me mandaba un WhatsApp a mí mismo, un correo o anotaba en Google Keep. Después tenía que buscar por todos lados dónde había guardado cada idea.

Eliminá pasos innecesarios al guardar tus ideas

Después decidí centralizarlo todo en el correo. Me enviaba mensajes con la etiqueta “Ideas de contenido” y un script de Google Apps Script los copiaba una vez por día a un documento de Word. Ahí quedaban ordenados por semana, con un enlace al correo original.

Me sirvió durante un tiempo, pero no era práctico. Tenía que abrir el documento, entrar al enlace, leer el correo, copiar la idea y llevarla a otro documento. Esa fricción hacía que muchas veces ni siquiera abriera el archivo.

Como estaba trabajando con inteligencia artificial y agentes, empecé a guardar la información en Markdown. Es un formato de texto simple que permite estructurar ideas y que también pueden leer bien los agentes. Un repositorio con procesos del negocio, ideas de contenido o información de trabajo puede servirle a una persona y, después, a una inteligencia artificial que necesite consultar esos datos.

Elegí Obsidian para guardar mis notas en una bóveda, es decir, una carpeta con los documentos. La versión gratuita me servía, pero no sincronizaba la bóveda entre dispositivos. La sincronización tenía un costo, y antes de pagar preferí buscar una solución más simple, porque no quería perder tiempo adoptando otra herramienta sin saber si realmente me servía.

Una aplicación mínima que resuelve un problema real

La mayoría de las ideas se me ocurren cuando no estoy frente a la computadora. Estoy caminando, andando en bicicleta o haciendo algo en casa, y tengo el celular a mano. Necesitaba una forma sencilla de guardar una idea desde el teléfono y encontrarla luego en la bóveda de Obsidian.

Podría haber descargado notas manualmente, guardarlas en Google Drive y moverlas a la carpeta sincronizada. Pero también habría sido otro proceso con varios pasos. Con Gemini y Google Apps Script armé una aplicación HTML muy simple que se guarda directamente en esa carpeta de Drive, la misma que se sincroniza con la computadora y funciona como bóveda de Obsidian.

La aplicación se llama “Notas Malfa”. Tiene un título, un espacio para escribir o dictar la nota y un botón para guardarla. La primera línea queda como título principal y todo lo que escribo debajo se guarda como texto. Eso es todo; es una aplicación mínima, pero resuelve justo el problema que tenía.

La tengo disponible en el celular como si fuera una aplicación. Cuando se me ocurre algo, la abro, pongo el título, dicto la idea y la guardo. El archivo aparece automáticamente en Google Drive, se sincroniza con la computadora y queda en Obsidian. Puedo agregar etiquetas con un signo numeral y una palabra para organizar las notas.

Guardá información para que puedas volver a usarla

La gracia no es juntar ideas en un archivo para que queden abandonadas. Quiero que los agentes puedan recorrer esa carpeta y ayudarme a encontrar lo que ya anoté: ideas sobre videos virales, mejoras para el podcast o cambios para un embudo de conversión. Es un lugar centralizado que puedo consultar yo y también puede consultar la inteligencia artificial.

Durante muchos años hice documentos para mí. Ahora también preparo información para que la inteligencia artificial pueda leerla, buscarla y ayudarme a aplicarla. Eso no significa que una persona no pueda leerlos; significa que organizo la información en un formato cómodo para ambos.

La aplicación no hace de todo. Tiene exactamente lo que necesito y nada que me complique. Muchas veces escuchás que con inteligencia artificial podés hacer un CRM enorme u otro software lleno de funciones, pero quizás vos solo necesitás resolver una tarea muy concreta.

Empezá por lo más simple y mejoralo después

Pensá si en tu trabajo hay una tarea repetitiva, incómoda o un cuello de botella que podrías resolver con una herramienta propia. Explicale a la inteligencia artificial cuál es el problema y preguntale qué alternativas hay y qué herramientas podrías usar.

Yo siempre intento empezar por lo más simple: una primera versión mínima que pueda probar. Si después necesito agregar algo, lo agrego. Podrías hacer, por ejemplo, una aplicación que tome una foto y te prepare una miniatura para YouTube y otra para un video vertical. Hoy ese tipo de herramienta puntual puede armarse en minutos o en una hora, conversando con la inteligencia artificial, probándola y mejorándola.

La tecnología está disponible. No necesitás crear un software enorme ni pagar para que alguien desarrolle una herramienta que quizá no existe para tu problema puntual. Primero identificá qué necesitás resolver y después hacé algo sencillo que te ayude a hacerlo mejor.

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Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing
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