1946 ¿Es obligatorio emprender?
¿Es obligatorio emprender?
En algún momento seguro escuchaste que si no emprendés sos un conformista. O al revés, que los que emprenden son vagos, que hacen como que trabajan. Esta discusión aparece todo el tiempo y genera polémica.
Entonces la pregunta es clara: ¿es obligatorio emprender? ¿Si trabajás para otros sos un nabo? ¿Y si emprendés sos un vago? La respuesta no es blanco o negro.
Emprender no es para todo el mundo
Emprender está bueno, sí. Ahora, ¿es para cualquiera? No. Tenés que tener cierto perfil personal y cierta tolerancia al riesgo. Si necesitás estabilidad y te pone los pelos de punta no saber si este mes vas a poder pagar las cuentas, puede que emprender no sea para vos.
En los últimos años se le dio mucha manija al emprendimiento. Con el empujón de las redes sociales parece que ahora todo el mundo debería emprender, como si fuera una novedad recién descubierta. Pero trabajar por cuenta propia existió toda la vida.
Una cosa no es mejor que la otra. Son dos universos distintos. Emprender no es fácil. Los ingresos son inciertos y la responsabilidad es total. Si no tenés clientes, no tenés dinero para pagar tus cuentas.
No te comas el cuento del éxito instantáneo
Se suele pintar el emprendimiento como la típica historia del viaje del héroe que arranca en un garage y termina siendo Bill Gates o Steve Jobs. Pero nadie habla de todos los que quedaron en el camino.
No te comas el cuentito del que pide tres ideas de negocio, mira un par de tutoriales, arma un embudo de ventas y al mes se compra el BMW y un departamento en Dubai. No funciona así.
Claro que hay casos de gente que la clavó en el ángulo a la primera. Pero también hay muchísimas historias de personas a las que no les fue bien o que les fue bien y después les fue mal.
Hoy es más fácil, pero no es fácil
En este presente es más fácil emprender que hace años. Hoy existen redes sociales, inteligencia artificial y plataformas que simplifican todo. Antes, para tener una tienda online, necesitabas programadores o sistemas más complejos.
Hoy tenés herramientas que te resuelven gran parte de lo técnico. El contexto hace que sea más accesible. Pero más accesible no significa fácil. Sigue teniendo sus bemoles.
La verdadera obligación: mentalidad emprendedora
No es obligatorio dejar de trabajar para otros y tener tu propio negocio. Eso no. Pero sí considero que todo el mundo debería desarrollar mentalidad emprendedora.
¿Qué significa eso? Adquirir habilidades, herramientas y conocimientos. Capacitarte permanentemente. Estar atento a lo que ocurre en el mercado. Aprender nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial.
Si trabajás para otro y en vez de hacer la plancha te capacitás, aprendés marketing, ventas y redes sociales, y aportás valor real al negocio que te emplea, te volvés una pieza clave.
Y si aun así te quedás afuera, vas a estar mejor preparado para conseguir otro trabajo o incluso emprender por tu cuenta. Porque ese conjunto de habilidades es valioso en cualquier lado.
Lo que no podés hacer es quedarte quieto
No es Boca o River. No es blanco o negro. Podés trabajar para otro y estar perfecto con eso. Podés emprender y también estar perfecto con eso.
Lo que no está bien es hacer la plancha y quedarte a la deriva con todos los cambios que se vienen. Se vienen movimientos grandes, profundos, veloces. Y hay que estar preparados.
Desarrollá habilidades de emprendedor aunque no estés emprendiendo. Generá valor, adaptate, entendé el contexto, informate. Con la que se viene, tener mentalidad emprendedora no es opcional. Es vital para tu supervivencia.
Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing.