1896 No es sentirse bien para empezar, es empezar para sentirse bien.
Si esperás a sentirte bien para arrancar, sonaste. La inercia se rompe haciendo, no pensando. Hoy te cuento algo que me pasó hace unos días que puede ayudarte a mover el culo y avanzar con tu negocio y tu vida.
Bienvenid@s a otro episodio.
Bienvenida y bienvenido a marketing para gente como uno.
Soy Carlos Malfatti, Consultor de Marketing y nos encontramos otra vez para hablar de Marketing, Emprendimiento, Redes Sociales, Contenidos, Publicidad y todo lo que tenés que saber para llegar a más personas, captar más clientes y vender más en internet.
Si esperás a sentirte bien para arrancar, sonaste. La inercia se rompe haciendo, no se rompe pensando. Y hoy vengo a contarte algo que me pasó hace unos días, porque considero que puede ayudarte si estás en este proceso de meterle algún cambio a la vida, entre ellos, por qué no, emprender, y resulta que estás esperando a tener el humor correcto. La verdad que es totalmente al revés, así que ¡atentí!
Hoy un tema que tiene que ver con el emprendimiento, pero tiene que ver con el emprendimiento desde el punto de vista de la mentalidad. Porque lo he sostenido a lo largo de estos prácticamente siete años. Es más, pasado mañana este podcast cumple siete años. Y tengo más de un episodio hablando de mentalidad. Hablando de mentalidad desde el punto de vista que es una de las primeras cosas que hay que atacar. Hay que cambiar la cabeza para poder alcanzar los objetivos, para poder salir de un contexto que es, en cierto modo, el que te ha obligado a estar en el mismo lugar.
Cambiar la cabeza para cambiar tu vida.
Si vos querés cambiar, si querés modificar tu vida, si querés modificar tus hábitos, tu comportamiento, tenés primero que cambiar la cabeza. Al menos a mí me funcionó así. Yo empecé de esa manera, consumiendo podcast, consumiendo audiolibros, consumiendo libros y encontrándome con todo un mundo que para mí era algo total y absolutamente novedoso. Lo que es emprender, lo que es mentalidad, lo que son los negocios, lo que es el marketing digital, los contenidos. Y bueno, me fui metiendo, me fui metiendo, me fui metiendo. Finalmente me empecé a dedicar a esto, bueno, luego del podcast y aquí estoy. Pero todo arrancó cambiando la cabeza.
Y dentro de todas esas cosas que hay que hacer para cambiar la cabeza y empezar a obtener resultados, es un pensamiento o una forma de ver las cosas que es común a la mayoría de las personas. Dicen, bueno, no, hoy no tengo ganas, estoy bajoneado, que estoy deprimido, que, bueno, yo sé que tengo que cambiar, sé que tengo que hacer, sé que me tengo que poner las pilas, pero voy a aguantar a que se me pase este estado de tontera o de bajón o de apatía. Y cuando esté mejor, bueno, ahí me voy a poner quizá mañana, quizá dentro de dos o tres días, quizá la semana que viene.
No esperes a sentirte bien: la inercia se rompe haciendo.
Y la verdad es que en el 90% de los casos es al revés. No es voy a esperar a sentirme bien y cuando me sienta bien voy a comenzar a meter esos cambios, a llevar adelante esas acciones que necesito para progresar. Es al revés. Es empezar a moverte, aunque sea un poco, para cambiar la energía, para empezar a tener, aunque sea, mínimos logros o por lo menos un poquito de aire fresco que te saque de la quietud, que te saque de estar en aquello que se llama la zona de comodidad o la zona de confort.
Mira, hace unos días me fui a tomar un café con una amiga y con esta amiga, en su momento, hace unos meses atrás, le ayudé con todo lo que tiene que ver con su estrategia para su negocio. Ella se dedica a brindar servicios. Y resulta que en este tiempo que no nos vimos, sufrió como una especie de bajón por cuestiones de índole personal. Cuestiones serias, importantes, no una pavada, no es que de repente puso algo en redes sociales y alguien le criticó y se bajó. No, no. Estamos hablando de cosas importantes, de asuntos de vida.
Y sin embargo, charla va, charla viene, me decía, sí, yo ya sé, tengo que hacer esto, tengo que cambiar porque tengo que mejorar mi situación. Es que me sentí muy mal, no tenía ganas, así que ahora que estoy mejorando un poco. Y finalmente terminamos hablando de esto, de que en realidad es al revés. Es decir, bueno, a ver, uno entiende que a veces la vida te pone frente a situaciones, obstáculos o a vivencias que no es cuestión de chasquear los dedos y decís, bueno, me voy a levantar, sonrisa, ahora va a estar todo bien. No, depende la situación, depende la persona, depende el contexto, depende la gravedad del asunto. Pero hay algo que es cierto, vas a poder mejorar las cosas si te empezás a mover, aunque sea un poco.
El costo de perder tiempo (mi experiencia con el podcast).
Pero además, eso también tiene una segunda lectura o un segundo elemento importante, es no perder tiempo. Vos viste que yo siempre cierro el episodio, digo, ponete en acción que el tiempo no perdona. No es porque suene bonito, es que porque realmente lo creo y porque me lo digo a mí cada día. Porque no pienses que yo soy perfecto y que hago todo. Y si no escuchás todos los episodios que vengo hablando de los contenidos. Soy una persona que también a veces enfrenta cosas que no sé qué, que mañana, que pasado, que… Pero bueno, he aprendido a lo largo de este tiempo que la mejor manera de encarar estos momentos donde uno está medio así en babia es haciendo, aunque sea haciendo poco.
Incluso muchas veces la mente nos juega una mala pasada. Debemos enfrentar una tarea, algo que venimos postergando, que por alguna razón no lo queremos hacer o porque no nos sentimos cómodos o porque quizás no estamos de buen humor o porque hemos tenido una mala semana. Y resulta que te pones a hacerlo y empieza a fluir. Al principio no. Al principio es inercia. Al principio tienes que hacer una fuerza, pero a poco de andar, no sé, a los 10, 15 minutos, media hora, ¡pum! No solamente que empezás a hacerlo, sino que además lo empezás a disfrutar, lo haces mejor. O sea, estás resolviendo eso que parecía que no lo podías resolver.
Y eso es precisamente por lo que digo. Porque el cambio viene a partir de la acción. Te empezás a sentir bien porque te empezás a mover. O sea, difícilmente sea al revés. Si vos esperás que baje, no sé, tu hada madrina y te toque con la varita y estés feliz, no va a pasar. Tenés que hacerlo al revés. Y además recordá lo que te decía recién, la pérdida de tiempo.
Este podcast va a cumplir 7 años, pero podría haber cumplido 8 años. ¿Y sabes por qué no lo cumplió? Bueno, porque grabé una serie de episodios, no me gustó, los borré, y cuando digo una serie, no estoy diciendo 13, grabé aproximadamente 30 episodios. No me gustó ninguno, medio que me bajoné, me deprimí, entré a dar vueltas, digo, pucha, no, me falta aquello, me falta lo más allá. Y en definitiva, demoré un año en hacer el podcast, que bueno, finalmente aquí estoy.
La trampa de la mente y el truco infalible para salir.
Pero digo, muchas veces la mente nos traiciona. La mente, el cerebro, la manera de pensar. Y también a veces hay contextos que son adversos y que juegan en contra de nuestros propios intereses, de nuestro propio bienestar. Incluso muchas veces tenemos una vocecita metida en el valero, que es quien juega en contra de nuestros intereses, porque pretende dejarnos en el lugar de comodidad en el que estamos, por múltiples razones que no vienen a cuenta en este episodio.
En este episodio lo que importa, y con esto voy a ir cerrando, es que no esperes nunca sentirte bien para hacer las cosas, porque en la mayoría de los casos vas a comenzar a cambiar tu humor en la medida en que empieces a moverte. Y no digo que tengas que simular o ponerte frente a un espejo y sonreír. Si tenés un mal día, decir, ay no, pero ahora mi día es bueno porque escuché un tipo que me dijo en el podcast que tengo que sentirme bien. No, no, no, no.
Estoy diciendo que aún sintiéndote para el traste, empezá a mover ficha, empezá a hacer eso que venís postergando. No necesitas sentirte bien, no necesitas tener ni energía ni… No, no. Empezá a hacer y vas a ver que rompiendo esa inercia van a ocurrir dos cosas.
Primero, te vas a asombrar porque vas a decir, pucha, no era tan complicado. Esto que me parecía tan difícil o que tal vez no lo iba a poder hacer hoy porque finalmente lo hice, finalmente me cambió el humor, finalmente mi mente la ocupé en algo productivo que me sacó de andar rumiando eso que me tenía atado a un sentimiento que me hacía quedarme en la quietud.
Eso por un lado. Y en segundo lugar, te vas a dar cuenta también de todas estas trampas que nos pone la cabeza, que muchas veces no activamos y cuando lo hacemos nos damos cuenta que, mira, al final era sencillo como esto, al final no había nada de qué preocuparse, al contrario, al final había mucho que ganar poniéndose en acción.
Entonces, por eso te digo, querés romper la inercia, avanza. Y si querés hacerlo de una manera y divertite, o no sé si divirtiéndote, pero querés hacerlo de un modo que sea infalible, muy sencillo. Hacé todo lo contrario a lo que haces en estos casos. Si vos en estos casos te quedás de brazos cruzados esperando a cambiar el humor, bueno, pensá, ¿cómo lo haría yo si fuese lo opuesto a lo que soy? Listo. Y actúa en consecuencia.
Parece una pavada, pero vas a ver que, o sea, hacé lo contrario a lo que haces siempre y vas a ver que la cosa te va a empezar a funcionar. Ya digo, no es magia, no es que de repente pasás de estar medio en babia o bajoneado o no sé qué y pura felicidad. No, no, no. Pero por lo menos te vas a empezar a mover y vas a ir cambiando la energía, la perspectiva y vas a notar que eso que necesitabas llega a partir del trabajo, del esfuerzo, de sacar la cabeza de los problemas y meterla en la solución de tu realidad. Y eso es buenísimo para emprender porque, como bien dije al principio, todo tiene que ver con mentalidad. Todo tiene que ver con cambiar la cabeza y a partir de esos cambios en tu cabeza podés hacer cambios en tu realidad.
¿Querés vender más?
Si querés vender más puedo ayudarte.
¿Qué te parece si hacemos una consultoría por videollamada?
- reservás tu lugar.
- nos conectamos.
- me contás sobre tu negocio
- y te asesoro para que mejores tu marketing, contenidos, publicidad o lo que necesites.
❌ ¡Deja de perder tiempo, dinero y energía en acciones que no te dan resultados!
✅ Empezá a vender con estrategias, metodologías, contenidos y publicidad.
Escribime y reservá ya mismo tu lugar.