1885 Básicos del Marketing: Para mejorar tu vida necesitás marketing.

Hoy, viernes 31 de octubre de 2025, episodio 1885, cerramos el ciclo Básicos del Marketing. Un mes entero de fundamentos, reflexiones y acción para que entiendas el marketing y lo apliques a tu negocio sin complicaciones, sin humo, y con resultados.

Bienvenid@s a otro episodio.

Bienvenida y bienvenido a marketing para gente como uno.

Soy Carlos Malfatti, Consultor de Marketing y nos encontramos otra vez para hablar de Marketing, Emprendimiento, Redes Sociales, Contenidos, Publicidad y todo lo que tenés que saber para llegar a más personas, captar más clientes y vender más en internet.

Durante todo este mes te hablé de lo esencial del marketing. Hoy, en el cierre de la serie, vamos a lo más importante: pasar de la teoría a la acción. Porque de nada sirve saberlo todo si no lo aplicás. Te explico por qué mi frase «ponete en acción» no es un simple eslogan, sino la única verdad para que tu negocio sobreviva.

La verdad detrás de mi propuesta de valor: para mejorar tu vida, necesitás vender.

Lo que digo cada vez que arranca un episodio, «para mejorar tu vida, necesitás guita», no son frases bonitas. Algunas salieron porque sí, como «ponete en acción que el tiempo no perdona». Otras, como la de la CTA, las pensé a propósito para condensar mi propuesta de valor en un contexto donde cualquier pelotudez se disfraza de marketing.

Cuando digo «para mejorar tu vida necesitás dinero; para ganar dinero si tenés un negocio, necesitás vender; y para vender, necesitás marketing», lo creo de verdad. Es sentido común, pero a veces se nos escapa. Conozco gente lamentándose de que no le va bien en su negocio y piensa en salir a laburar en Uber. ¿Vos me estás jodiendo? Te pusiste las pilas, estudiaste, y ahora porque hay un bajón, ¿vas a maltratar tu profesión por no hacer las cosas bien?

No creas que a mí siempre me fue bien. He contado más de una vez que tuve inconvenientes, perdí oportunidades o decidí estrategias que no me resultaron. Pero nunca, nunca se me ocurrió decir «el marketing no da, me voy a dedicar a otra cosa». No, flaco, poné todo para que dé.

Tu vida mejora si tenés más dinero. Podés vivir en un lugar mejor, tener un mejor vehículo, ayudar a tu familia, darle a tus hijos mejores oportunidades. Con más dinero tenés más opciones de vida. Incluso si viene un cataclismo zombie, te construís un refugio subterráneo; sin guita, te comen el cerebro.

Para ganar guita, necesitás vender. Y vender no es que te compren. A la mayoría le vienen a comprar, y a duras penas. Eso funcionaba en 1980. Ahora, aunque pongas «dietética, sonrisa alegre», no te compra nadie. ¿Por qué? Porque tienen múltiples opciones y porque sos igual a los demás.

Sin marketing, tu negocio tiene los días contados: los tres caminos que podés tomar.

Para vender, necesitás marketing. Y no lo digo porque yo me dedique a esto. No necesariamente me tenés que contratar a mí. Aprendé solo, como hice yo, pero hacelo. Porque si no, tu negocio tiene los días contados, y me importa un cazo que tengas 30 años de experiencia o 20 sucursales.

El ejemplo de Blockbuster es extremo, pero ¿sabés la cantidad de ejemplos que veo? Mañana viene un tipo, pone una web, hace un buen marketing y en dos años tenés que cerrar tu zapatería. ¿Por qué? Porque vino un tipo que entendió que las reglas del juego ahora son otras, y te llevó puesto. Para esto, tenés tres caminos.

El camino «baratito»: por qué es una trampa para todos.

Este es el camino de mucho negocio. «Ah, uno baratito, mi sobrino…». ¿El resultado? Nunca. Ni para vos ni para el que contratás. El community baratito no se llena de oro; tiene 45 clientes que le pagan poquito, labura como un perro y no gana un mango. Y tiene una rotación altísima de clientes porque no le da resultados a nadie. Es tremendo para el que lo contrata y para quien tiene ese modelo de negocio.

Hacerlo por tu cuenta: una opción válida, pero con un costo.

Es absolutamente recomendable. Soy un ejemplo de que se puede. Eso sí, pelate el culo viendo videos, leyendo, escuchando podcasts. Y si aplicás, más vas a aprender. Pero claro, la inversión es en tiempo y esfuerzo. Aprender, equivocarte, pegártela en la pera, caerte, levantarte. El costo que tenés que calcular es el de oportunidad: si vas a desatender tu negocio por ponerte a aprender, no sé, viste.

Pagarle al que sabe: el camino aconsejable.

¿Para qué te vas a romper los cuernos si hay gente que ya se rompió los cuernos antes que vos? Que sabe, que puede demostrarlo, que da resultados.

O lo entendés por las buenas, o lo vas a entender por las malas.

Sea cual fuera el camino, ponete en acción, el tiempo no perdona. Hoy las cosas te funcionan, mañana pueden no funcionar. Puede aparecer alguien que no viste venir y que entiende cómo va el juego hoy: redes sociales, atención, digitalización, inteligencia artificial. Y te llevó puesto.

Tengo el ejemplo de un amigo con un negocio al que le dije mil veces que cambie la página web. Nunca me dio bola. Hace 15 años, aparecía primero en Google para todo. Hoy, no aparece. Su negocio creció, pero no lo conoce nadie. Menos mal que no hay otro más vivo que él, porque si no, se tendría que haber dedicado a otra cosa.

No es chiste lo del marketing. O lo entendés por las buenas o lo vas a entender por las malas. Y te vas a acordar de mí. No te duermas. El mundo cambió.

¿Querés vender más?

Si querés vender más puedo ayudarte.
¿Qué te parece si hacemos una consultoría por videollamada?

  1. reservás tu lugar.
  2. nos conectamos.
  3. me contás sobre tu negocio
  4. y te asesoro para que mejores tu marketing, contenidos, publicidad o lo que necesites.

¡Deja de perder tiempo, dinero y energía en acciones que no te dan resultados!
Empezá a vender con estrategias, metodologías, contenidos y publicidad.

Escribime y reservá ya mismo tu lugar.