2027 De videos sueltos a sistema de contenidos.
Publicar videos sueltos no alcanza.
Si estás publicando contenido y ese contenido no mueve la aguja, tenés que reverlo. Y lo más probable, cuando te pongas a analizarlo, sobre todo si lo comparás con ese contenido que le funciona a otra gente, es que te des cuenta de que más allá del contenido propiamente dicho, tenés un problemón: no tenés un sistema.
De eso va esto. Cómo pasar de crear videos sueltos, y cuando digo videos lo podemos extrapolar a cualquier tipo de contenido, a un sistema.
El contenido suelto, sí, muy bien, muy bonito, pero no sirve mucho. Lo que vos tenés que tener es un sistema para crear contenido, un sistema que además te permita analizar resultados y repetir lo que funciona.
Mucha gente se queja. Y esto no lo digo porque me levanté a la mañana y me vino a la mente como si fuera una epifanía, sino porque me dedico a las consultorías de marketing. Es un problema recurrente. Vienen y dicen: «Lo que pasa es que yo creo contenido y no me funciona».
Vos empezás a analizar, por ejemplo, los perfiles de redes sociales, y el contenido no tiene una lógica. No tiene una lógica, no tiene detrás una estrategia, no tiene un objetivo. Pero lo más abrumador, lo más escalofriante, es que no tienen una forma de hacer ese contenido.
Lo van creando como se les ocurre, cuando tienen un poquito de tiempo y de la manera en que cuadra ese momento. Y esto no es una crítica, ni tampoco me pongo en posición de ser el sabelotodo. Pero sí sé de esto. Y como sé de esto te digo: no hay nada mejor que crear sistemas, cosas repetibles, cosas que puedas analizar, medir y luego mejorar.
El sistema es lo que te va a salvar.
El sistema es lo que te va a salvar. La metodología. Si no, preguntale a McDonald’s, que todas sus hamburguesas, que a mí no me gustan, son horribles. Odio McDonald’s, no lo digo, pero gracias, McDonald’s. Si fuera por mí no existiría.
Pero los tipos son los que son, más que nada, gracias a tener todo parametrizado, todo perfecto, todo aceitado. Lo mismo pasa con los contenidos. Obviamente, si vos tenés una fábrica de contenido y por un lado metés basura, sale basura. No va a funcionar.
Pero uno de los grandes problemas es crear contenido a partir de la inspiración. «Ah, se me ocurrió, voy a hacer esto». «Ah, voy a hacer aquello». «Ah, resulta que hablé con una clienta, entonces me dijo esto y con esto voy a hacer un contenido».
No estoy diciendo que esté mal crear contenido a partir de la experiencia. No. Eso suma muchísimo. Pero la creación de contenido no puede depender de la inspiración del momento. Y por favor, menos puede depender de las cinco pelotudeces que te dice ChatGPT, que además se las dice a todo el mundo.
Porque esta es otra. A los que antes no se les ocurría una idea, ahora sus ideas son las de ChatGPT. Y como hay cantidad de gente a la que no se le ocurre nada, no porque no tenga capacidad, sino porque es más fácil decir «no se me ocurre nada» que sentar el culito y empezar a trabajar las ideas, van a ChatGPT, que les dice la misma gilada que a los demás.
Entonces esto no puede ocurrir. Y si a vos se te vienen ideas sobre cosas que te pasan, anotalas. No para crearlas en el momento, sino para crearlas cuando tu sistema dice que las tenés que crear. Esa es la diferencia.
Primero necesitás una fuente de ideas.
Si vos no tenés inspiración y no sabés qué hacer, el primer paso de este sistema sería hacerte con un input, una entrada de información, de datos, que te sirvan para alimentar tu sistema de creación de contenidos.
Por ejemplo, yo soy una aspiradora. Yo vengo acá y tengo un episodio de lo que me pasó con un cliente, de lo que me pasó la semana pasada, de lo que me pasó cuando fui a la farmacia, fui a hacer la cola al banco, del correo que me llegó, que era spam, y de no sé qué. De cada cosa que me ocurre puedo hacer un episodio.
A eso sumale todos los contenidos que yo consumo en español, en inglés. Últimamente, cuando hablo de consumo, no digo necesariamente ponerme a mirar un video. Muchas veces se lo paso a NotebookLM y le digo: «Che, ¿qué dice este tipo de tal cosa? Me parece que dice tal cosa. Uy, este concepto me interesa. Haceme un resumen de esto».
Después se lo tiro a mi GPT que me ayuda con los guiones. «Che, mirá, se me ocurre hablar de esto. Mi ángulo sería hablarlo desde este punto de vista. ¿Qué se te ocurre a vos? A mí se me ocurre esta cosa. Dame cinco posibles títulos».
A veces me gusta el número tres y la mayoría de las veces no me gusta una mierda de los títulos que me da el GPT. Y eso que es un GPT personalizado creado por mí, alimentado con la información de mi podcast y con otra documentación.
Aun así, a veces tiende a lo genérico incluso sabiendo quién soy yo, cómo es mi podcast, lo que digo, lo que no digo, cuál es mi universo verbal. Y así todo a veces tira cosas genéricas. Entonces le digo: «No, fiera, vamos con el título que yo pensé».
Después tengo ese guion, una cierta cantidad de puntos que me permiten a mí, como ahora, improvisar por encima de esos puntos. Y listo.
No se trata de que tengas que cambiar radicalmente cómo creás contenido desde el punto de vista de una idea que se te viene. No. Lo que sí tenés que hacer es crear con eso un sistema.
Convertí el contenido en una plantilla.
Primer paso: fuente de datos, fuente de información o fuente de inspiración. Una aspiradora de cosas que te podrían servir para crear contenido.
¿Qué sigue? Si vos vas a crear un contenido, ese contenido va a tener un formato. Si son posts, va a tener cierto diseño. Si es un carrusel, va a tener cierto número de diapositivas y cada diapositiva va a estar compuesta por determinados elementos. Si es un video, lo mismo.
¿Qué es lo que yo propongo siempre? Que esto se transforme en un sistema. Que todo esto se transforme en una plantilla.
Ejemplo, si vos creás un post. Voy a ir a algo muy sencillo. No es que yo te esté diciendo: «Mirá, tenés que crear quotes o esas reflexiones de Instagram». Pero vamos a lo más sencillo que hay: imagen de fondo, foto, lo que sea, y un texto encima.
La creación de contenidos tiene que venir de la mano de analizar quién es tu potencial cliente, a qué le presta atención, qué cosas le gustan, qué hace tu competencia, qué está funcionando. Y ahí sí te ponés a crear.
Pero como yo en estos siete años de podcast tengo cantidad de episodios en los que hablo de eso, hay cantidad de información sobre esto. Y también hay en internet, no creada por mí.
Lo fundamental es esto: no te pongas a crear contenidos si no sabés quién va a consumir ese contenido, si ese contenido no tiene un objetivo y si no hay una estrategia detrás. Los contenidos son la última parte de la estrategia de marketing.
Mucha gente pone el caballo adelante del carro. Bueno, no está bien así. Pone el carro, el caballo atrás del carro. Bueno, no importa, no saben dónde poner el caballo. Saludos a los amigos de Chile.
Me acordé cuando me enteré lo de los caballos en Chile, me dio una risa y todavía me tiento. Quiero decir: mucha gente empieza por los contenidos, debiendo empezar primero por entender para qué corno crea contenido, cuál es el objetivo, qué espera lograr y cómo hay que hacerlo.
Crear cincuenta piezas en vez de una.
Una vez que se sabe eso, imaginate esta casuística: voy a crear una imagen con un texto encima. Mucha gente dice: «A ver, tengo cinco minutos, busco una imagen y pongo: la vida es linda, viva la vida». Y lo publican.
No. Lo lógico sería ir a un software como Canva, Affinity Designer, o los que trabajan con la familia Adobe o con Corel. Creo una plantilla. Esa plantilla va a tener el formato y ya va a tener un texto con la tipografía que voy a utilizar.
Y en vez de pensar una frase, dentro de mi proceso de creación de contenido genero 50 frases. Esas 50 frases, por ejemplo, las exporto como valores separados por coma, que es un archivo que puede leer un Excel. Me voy al software que estoy utilizando y creo las 50 piezas de un tirón apretando un botoncito, en vez de crear de a una.
Suponiendo que yo eso lo publicara una vez por semana, o sea, una sola vez por semana ese contenido, con esa acción ya tenés prácticamente para todo el año. El año tiene aproximadamente 52 semanas. O creo que siempre tiene 52 semanas.
Fijate la diferencia. No es «a ver qué puedo poner». Es: «Pará, voy a crear un sistema para obtener el contenido que quiero».
En este caso te estoy indicando lo más fácil: una frase que va a ir arriba de una gráfica. Pero hoy el software que hay te permite hacerlo. Por ejemplo, Canva te permite creación por lote, aunque en la cuenta de pago. Pero la cuenta de pago de Canva tampoco es algo inalcanzable.
Y si no, también tenés formas de hacerlo gratuito. Y si no, de última, copiar, pegar, copiar, pegar, copiar, pegar. Tardás un poco más, pero tenés 50 piezas de contenido que exportás de un tirón y que ya las programás para todo el año o para cuando sea.
La misma lógica sirve para carruseles.
Con carruseles también es fácil. Es la misma lógica que ya espero, a esta altura, que se haya entendido. No me siento a crear un carrusel distinto cada vez que se me ocurre algo. Primero creo una plantilla, o dos, o tres, o cinco.
Si quiero que sean cinco plantillas diferentes porque quiero que mis carruseles, por la razón que fuera, que debe ser obviamente una razón estratégica, sean distintos, les voy a llamar: serie resolución de problemas, serie beneficios de lo que ofrezco, serie no sé qué, no sé cuánto.
Cada serie de ese tipo de contenido va a tener un diseño distinto de carrusel, obviamente un diseño coherente con todos los diseños de tu marca.
¿Qué es un carrusel? Es una sucesión de imágenes o de diapositivas. Puede ser texto, puede ser audio, puede ser lo que sea. Pero vamos a suponer que solamente es texto.
En vez de crear una frase, si tu carrusel tiene seis diapositivas y la primera es el hook y la última es la CTA, con los datos de tu negocio, te quedan cuatro en el medio. Tenés que crear cinco diapositivas: el hook más cuatro que son esas frases, eso que vos querés poner en esas diapositivas.
Y si vos creás eso veinte veces, generás veinte carruseles de un tirón. Yo he llegado a generar ochenta carruseles apretando un botón para un cliente.
¿Por qué? Porque primero me tomé el tiempo de entrenar a un GPT personalizado con la información del negocio, con el sistema de comunicación. Le expliqué de qué va el negocio, quién es el potencial cliente, cuál era el tono de la marca, la voz, la personalidad de la marca y todo eso.
Después: «Listo, creame el primer carrusel». Segundo, tercero. «Bueno, listo, aprobado. Exportame todo como…». Obvio, no es decir «creame cuarenta cosas» y te vas a tomar sol, venís y publicás la bosta que te tiró el GPT.
No. Tenés que o bien entrenarlo, o bien corregirle mientras estás haciendo los contenidos. Pero esta es la diferencia entre crear contenido suelto y crear un sistema.
Los videos también pueden tener sistema.
Videos también. Atención, esto para videos también. Porque en definitiva, ¿qué es un video? Si te ponés a pensar, ¿qué es un reel? Es una sucesión de escenas donde vas diciendo algo.
Si vos lo pensás en términos de sistema, yo he creado reels para clientes que son plantillas. La apertura siempre la misma, cambian los productos, y el cierre siempre el mismo.
Por ejemplo, en Pinturería Carlitos podés encontrar los mejores precios. O sea, ese lead. Yo trataría de jamás hacer un hook de esos, pero bueno, ponele que sea. Mirá, hasta yo me voy por los genéricos. Odio esto, porque no voy a salir a competir por precio.
Pero bueno, ponele: «En Pinturería Carlitos tenés los colores de moda de esta temporada». Escena uno, el color uno. Escena dos, color dos. Escena tres, color tres. Y el cierre: «Vení a Pinturería Carlitos».
Apertura y cierre no cambian, cambian los tres colores. Si vos querés hacer otro video donde, en vez de los tres colores amarillo, blanco y azul, querés decir verde, rojo y terracota, la apertura y el cierre ya te sirven. Lo único que tenés que grabar es lo del medio.
¿Se entiende la lógica? Esto puede ser mucho más potente. Yo he creado guiones con esta lógica, donde hay una primera apertura: «Todos los problemas que tenés en tu negocio se resuelven prestando atención a estas cuatro cosas». Cosa uno, cosa dos, cosa tres, cosa cuatro. Ese es el video uno.
Vamos al dos. Apertura la misma. Cosa uno, cosa dos, cosa tres, cosa cuatro, que obviamente son distintas a las anteriores. Entonces vos podés crear contenidos infinitos. Incluso en muchos casos se pueden automatizar.
Porque vos entrenás a la inteligencia artificial. Lleva tiempo, pero si vos armás, por ejemplo, un reel con esta lógica de un guion que pueda partirse en escenas y que los elementos sean intercambiables, como si fueran pequeños slots que vas cambiando, la imagen de fondo cambia y esa imagen de fondo se puede transformar en un pequeño video.
Entonces tu máquina de creación de video sería un guion que entiende esta lógica: apertura y cierre permanecen, cambia lo de adentro.
Hoy no hay excusa para crear contenido sin sistema.
Son 15, 12, se me hizo larguísimo el episodio. No pretendía que fuera tan largo, pero la idea es esta: hoy no hay excusa para crear contenido.
La mayoría de la gente dice: «No tengo tiempo». Bueno, no tenés tiempo porque no has comprendido todo lo que hay hoy, todas las herramientas que hay para pasar de hacer una cosa a hacer 50 prácticamente en el mismo tiempo.
Obvio, primero hay que crear el sistema. Hay que crear, ensayo y error. Pero una vez que lo tenés, el problema se incrementa para tipos como yo, porque hay tanto contenido que publicar que decís: «Puta, ¿cómo hago? ¿Cuánto? ¿Cómo lo selecciono?».
Porque ya no hago un post, hago 150 apretando un botón. Ahí se te genera otro problema: seleccionarlo mejor.
Ese es el paso que sigue: volcar los contenidos, analizar resultados y, a partir de resultados, replicar lo que funcionó. Pero siempre manteniendo un sistema, en vez de ir creando piezas aisladas.
Estos consejos, que en realidad te cuento una intimidad, yo tenía aquí en el guion anotados los temas como los iba a ir abordando y al final nada, lo conté como si estuviéramos tomando un café. Porque esto es diario, esto lo hago todos los días, y esto es así.
Espero que no haya estado muy desordenado y que se haya comprendido la idea principal de pasar de un solo contenido a crear un sistema, una fábrica que te permita crear cantidad sin bajar calidad.
Volumen para aumentar la frecuencia e impactar a tus potenciales clientes la mayor cantidad de veces posible. Esto también es parte del juego de hoy.
Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing.