2028 Nichos de mercado en 2026.

Encontrar un nicho de mercado hoy es más fácil que nunca.

En la actualidad tenemos muchas más herramientas que nunca para encontrar tu nicho de mercado. Ese grupo específico de personas que tienen un problema puntual que, si vos se lo podés resolver, vas a ganar mucho más dinero que si salís a ofrecer de todo a todo el mundo.

Recuerdo que cuando arrancó el podcast, allá por 2018, uno de los primeros episodios fue justamente uno que hablaba de qué era un nicho de mercado. Bueno, sigue siendo lo mismo, pero las cosas han cambiado tanto que vale la pena actualizarlo, porque a su vez voy a hablarte algo de tecnología y de soluciones específicas.

¿Por qué es importante esto de los nichos de mercado? Muchas veces las cosas que traigo al podcast son experiencias reales de potenciales clientes, que eran potenciales y se hicieron clientes, y vienen con cuestiones como esta.

Negocios, por ejemplo, que no están funcionando bien porque están saliendo a querer venderle a todo el mundo lo mismo. Y por ende, obvio, compiten por precio.

A su vez, ni hablar, al no tener marketing no tienen posicionamiento, no tienen diferenciación, no tienen una comunicación aterrizada y por ende sus contenidos son igual de genéricos que su propuesta.

Pero hay una capa más de mejora. Todo lo anterior, si se mejora, si se crea una estrategia, una propuesta de valor sólida, que va a ser la semilla para el sistema de comunicación, luego va a significar unos contenidos acordes a esa propuesta de valor, orientados a ese tipo de cliente potencial.

Eso de por sí ya mejora bastante el funcionamiento de toda la comunicación del negocio, de todos los contenidos, de llegar a un cliente potencial, captar su atención, etcétera. Pero, como decía, se puede hacer mejor. No en todos los casos, pero sí en muchos.

Y eso es dejar de salir o de pretender venderle a todo el mundo y venderle a un nicho específico.

Donde hay nicho, hay riqueza.

Esto es maravilloso. Los yanquis tienen la frase «niche rich», donde hay un nicho hay riqueza. Porque a veces el nicho de mercado es algo tan específico que los grandes jugadores no se meterán ahí, porque no les es rentable.

También porque la mayoría sigue con esa mentalidad del pasado que implicaba la mentalidad de almacenero de barrio, de tienda de abarrotes de las películas, de almacén de ramos generales del siglo pasado, mitad del siglo pasado o principios.

Imaginate acá en la Argentina, provincia de Buenos Aires, pura pampa, pequeños pueblos. Caía un tipo y ponía el almacén de ramos generales. Te vendía de todo. ¿Por qué? Porque no había negocios. No había un tipo que vendiera semillas. Estaba ese negocio que te vendía semillas, te arreglaba el auto, te vendía el aceite, te vendía ropa, tabaco, azúcar, yerba, lo que hubiera.

Todo lo comprabas al mismo. Si seguís mi lógica, fijate en las ciudades de ahora cómo vos encontrás también supermercados, mayoristas o alguien que vende todo. Pero también está el tipo que vende ropa, el tipo que vende pescado, el tipo que arregla zapatos, el tipo que tiene una óptica.

Aun así, todavía en muchos casos siguen siendo negocios genéricos. Tengo una óptica, pero le ofrezco anteojos a todo el mundo. Tengo un negocio de ropa, traigo ropa de Buenos Aires, caso que ocurre acá en la Argentina, y le vendo ropa a todo el mundo.

¿Está mal? No. Pero mejor es anicharse. No digo que en todos los casos, pero en muchos es mucho más potente.

La potencia de restringir lo que vendés.

Es decir: «Mirá, no tengo un negocio de gastronomía que ofrece de todo. Yo solamente hago sándwiches que tienen este tamaño, con este pan, con esta serie de ingredientes. Es más, solamente al mediodía». Mirá cómo estoy restringiendo.

Y esta restricción no se me ocurrió a mí. En Nueva York, por ejemplo, había un caso de éxito enorme de un negocio de estas características, que fabricaba un determinado tipo de pan y fabricaba una determinada cantidad de unidades. Vendida la última unidad, cerraba hasta el otro día.

Estaba lleno el negocio. Primero, porque en cierto modo se viralizó. Segundo, por la exclusividad, por la escasez. No hay pan todo el día. «Mirá, hoy fabricamos 50 panes por día. Si venís, te lo llevás. Si no, te jodés».

Hoy es extremo, pero todo esto que te cuento es para romper esa mentalidad que todos hemos tenido en algún momento.

Yo te conté mi caso. Antes de arrancar el podcast, un par de años antes, me picó el bichito de emprender y empecé a ofrecer diseño de páginas web. Me agarró el delirio de querer ofrecer el diseño, el hosting, almacenamiento al estilo Google Drive. Los conté todos. Un delirante.

¿Y por qué era un delirante? Bueno, por el mismo principio. Vamos, yo fresco de toga: «No, más plata». No, boludo. Si ofrecés de todo, te la ponés en la pera. Porque sos un solo tipo y porque competís con los que ofrecen de todo, pero además competís con los especialistas.

Vas a competir con Google Drive. En su momento había puesto web 2.3, hosting 2.3, contenido 2.3, nube 2.3. Qué delirante. Iba a competir con Dropbox y con Google Drive vendiendo una nube subcontratada, porque yo no tenía servidores. Un delirio.

El nicho te obliga a pensar una solución concreta.

Ahora, vamos a imaginar que hubiera sido distinto. Haber dicho: «No, mirá, resulta que todas las empresas de tecnología», o vamos a suponer acá en la ciudad en la que vivimos, Mar del Plata, hay una industria fuerte: el puerto de Mar del Plata.

Imaginate que las pesqueras que operan en el puerto de Mar del Plata quieren vender al exterior y ninguna tiene un sitio web, ni tiene un sistema para que haya una comunicación fluida con otros mercados, no sé, asiáticos, Europa del Este, por decir. Voy a crear una solución específica de tecnología web o de lo que sea para ese fin.

Ese hubiera sido el camino. Entonces el nicho de mercado tiene esto: tiene la posibilidad de decir «bueno, no fabrico ropa deportiva principalmente si no tengo marca, si lo mío se ve igual a lo demás».

A ver, vos podés fabricar lo que quieras. Encontré alguien que fabricaba ropa deportiva. Parecía de muy buena calidad. Incluso en los videos marcaba por qué era bueno esto y lo otro. Pero, por empezar, su marca era hiper floja. La marca era malísima, el nombre que había elegido.

No la voy a quemar. Imaginate que se llama Rosa María González y era RM Fitness. Bueno, ¿por qué le pusiste eso? «Y porque soy Rosa María y vendo ropa fitness». Bueno, no. No funciona así.

Y no es que me ría. Yo también pasé por ahí. Yo también mandé mil cagadas, puse nombres boludos. Pero no funciona así. Además, RM Fitness, Rosa María, si tus contenidos, si todo se ve igual, si no tenés una marca potente, no digo que no vendas. Pero la diferencia está entre vender calcitas y más o menos llegar a fin de mes, y tener un negocio que funciona porque vos lo empujás.

No es lo mismo vender ropa deportiva que tener una causa.

Distinto sería decir: «No, pará. En vez de ofrecer ropa deportiva para cualquiera, voy a ofrecer ropa deportiva exclusiva para talle grande, pero grandísimo, de acá a acá». Y toda mi narrativa, todos mis contenidos, toda la marca, la propuesta de valor, la historia de por qué decidí crear ropa deportiva para talle grande, se alinean con eso.

Mi marca no solamente vende la ropa deportiva, sino que además incentiva, crea toda una narrativa, crea contenidos, crea una comunidad, trae especialistas, trae nutricionistas, trae psicólogos, trae gente para ayudarte a vos que me comprás esta ropa deportiva a obtener aquello que pensás que es imposible para vos: bajar de peso, por ejemplo, o tener una vida más activa.

A riesgo de perderte como cliente. Es más, mirá qué propuesta de valor de puta madre: mi éxito es perderte como cliente. ¿Por qué? Porque te vendo un talle enorme y cuando vos adelgaces no vas a ser más mi cliente. Pero no me importa.

Se me ocurrió, obviamente habría que trabajarlo porque esto se me ocurrió acá. Pero fijate la diferencia entre «vendo ropa deportiva» y «tengo un propósito, hay toda una narrativa, hay un cliente muy puntual al que lo tengo con mira láser, entiendo sus problemas, entiendo qué le pasa, cuáles son las soluciones que le puedo brindar, cuáles son sus dudas, qué es lo que busca, qué le motiva, qué le frena».

Y toda mi comunicación está alineada con ese cliente. Esto es un nicho de mercado. No es que así sea un nicho de mercado, pero digo: esto es lo que tenés que plantear para salir de la zona en la que competís con todo el mundo y ofrecés lo mismo.

Es encontrar a una persona que tiene un dolor muy puntual, o una serie de dolores, que obviamente representa a un grupo grande. Porque luego tenés que ver que esto sea rentable también, obvio.

Porque si vendo ropa deportiva para señoras entre 73 y 74 años que pesan más de 125 kilos y que viven en Curuzú Cuatiá, Corrientes, bueno, no. Obviamente una sola calza. Tiene que haber también una masa crítica que te permita decir: «Bueno, hay mercado para esto que ofrezco».

No tan grande como para que ya se transforme en una cosa más que un nicho, pero sí lo suficiente como para que tu negocio sea un negocio.

La tecnología te ayuda a encontrar oportunidades.

Entonces esta es la idea. Hoy tenemos un montón de tecnología para analizar el mercado y encontrar oportunidades, investigar, segmentar, comunicar mejor.

¿Qué beneficios tiene esto de los nichos de mercado? Muchos. Te despegás de los competidores. Tus esfuerzos de comunicación y de contenido son menores. ¿Por qué? Porque ya no le apuntás a diez mil avatares. Le hablás a uno muy concreto.

Te vas especializando porque vas resolviendo ese problema, los problemas concretos de ese grupo definido de clientes. Esto hace que tengas muchísima experiencia, mucho know how, mucho conocimiento, y eso te retroalimenta y le vas dando mucho más valor.

Vuelvo a lo mismo: es una opción. No es que sea para todo el mundo. Pero a veces el camino no es decir «me agrando y cuanto más venda, más productos y más servicios a todo el mundo». No. A veces el camino es contrario.

El camino de decir: «No voy a apuntar a todo el mundo. Voy a apuntar a este segmento específico, me voy a hacer especialista, voy a ser imbatible, voy a ser autoridad, sinónimo, referente». Listo. ¿Quién te pisa el poncho, como decimos acá en Argentina? Nadie.

Hoy las herramientas tecnológicas que hay, como decía recién, te permiten de todo. Desde investigar potenciales nichos de mercado hasta elaborar toda tu comunicación y crear la propuesta.

Te podés apoyar en tecnología para ir encontrándole la vuelta. Incluso como ejercicio, como juego, podés decir: «Mirá, tengo un negocio, escuché a un boludo que hablaba de los nichos de mercado. Si yo este negocio que tengo lo quisiera transformar en un negocio que apunta a un nicho de mercado concreto, ¿cómo podría hacerlo?».

Te lo va a decir. Ojo, también te puede decir boludeces, pero por lo menos vas a tener un panorama de qué va esto. Así que atenti con lo de los nichos de mercado, que no es ninguna pavada.

Apuntar a un nicho puede ser mejor que venderle a todo el mundo.

Al final, nuevamente me fui del guion. No dije nada de lo que estaba planteado para el episodio. Bueno, sí, en definitiva dije todo lo que había pensado decir en este episodio, pero no seguí ninguno de los puntos que tenía en el guion.

De todas maneras creo que se ha entendido la idea. Si vos apuntás a un nicho te puede ir muchísimo mejor que seguir tirándole a todo el mundo y tratando de vender de todo.

Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing
.