1012 Estar en «modo emprender» las 24 horas es un costoso error.
Escuchá Marketing para gente como uno en >>> IVOOX | Spotify | Google | Apple
Ser emprendedor o emprendedora los las 24 horas, los 7 días de la semana y los 300 sesenta y tantos días del año es un error, algo que no te aconsejo hacer. En este episodio voy a contarte mi propia experiencia al respecto, experiencia que fundamenta mi manera de pensar sobre el emprendimiento full time.
Bienvenid@s a otro episodio.
Bienvenida y bienvenido a marketing para gente como uno.
Soy Carlos Malfatti, Consultor de Marketing y nos encontramos otra vez para hablar de Marketing, Emprendimiento, Redes Sociales, Contenidos, Publicidad y todo lo que tenés que saber para llegar a más personas, captar más clientes y vender más en internet.
Transcripción del episodio.
Pasión y Compromiso
Quien emprende por pasión con total convencimiento es capaz de olvidarse del mundo y vivir en modo emprendedor las 24 horas del día con tal de lograr el objetivo de crear su negocio, de hacerlo rentable y de escalarlo. Y esto lo sé por propia experiencia.
Si es tu caso, te felicito. Si es tu caso, lo lamento mucho. Y vos dirás, «¿cómo me felicitas y lo lamentas?»
Te felicito por tu pasión y compromiso. La mayoría de las personas viven sin rumbo, así que es buena noticia que tengas este nivel de compromiso y esta pasión.
Pero lo lamento porque yo también pasé por lo mismo que estás pasando vos y como te decía recién, no te lo recomiendo. Es un error que puede costarte muy caro estar 24 x 7 x 365 en modo emprender.
Nos apasionamos y el emprendimiento nos absorbe.
Cuando uno emprende por pasión, el emprendimiento nos absorbe.
Dedicamos tiempo al proyecto, consumimos cantidad enorme de contenidos, nos capacitamos y estamos permanentemente con ese fear of missing out.
Pareciera que todo requiere nuestra atención, que todo es importante y que todo es obligado. Y a esto, por supuesto, debemos sumarle todo lo relativo a nuestro negocio, a las tareas que tenemos que realizar para poner en pie el negocio, cosa que son unas cuantas, porque como alguna vez te lo dije, cuando uno emprende y se emprende en soledad, se tiene que ocupar de todo.
Tanto es así, es tan fuerte este sentir que seguramente te habrá pasado que cuando no tenés nada que hacer o estás un día sin hacer nada te sentís mal.
Sentís como que te estás traicionando, que estás traicionando a tu emprendimiento. No concebís, por lo menos a mí me pasó y sé de otra gente que también, no cabe en nuestra cabeza estar sin hacer nada. Nos metemos tanto ese chip del emprendedor y de la productividad y del no sé qué, que nos sentimos hasta ansiosos.
Un día estamos, no sé, un domingo a la tarde sentados en una silla abajo un árbol y parece que somos los más vagos o las más vagas del planeta.
¿Cómo puede ser que no estemos trabajando cuando deberíamos estar avanzando un proyecto? Esto es espantoso.
Pasa que si no estás con las manos en tu negocio, te parece que el mundo se acaba.
Como te decía recién, que te estás traicionando, que estás traicionando tus ideales.
¡Cuidado! No está bueno trabajar siempre.
En algún punto puede parecer pintoresco y ¿por qué no hasta gracioso?
Es decir, mirá, está tan embalado en su proyecto que quiere trabajar todo el día. Es más, la gente que no sabe de esto puede venir y decir, che, te felicito. A primera vista podría parecer bueno, pero la verdad no es para nada bueno.
El Camino al Burnout
Cuando nosotros estamos en modo emprender las 24 horas no nos damos cuenta, pero se nos escapa la vida.
Nos transformamos en personas que socializan cada vez menos, cuyos hábitos son cada vez menos saludables. Cada vez estamos más cansados, somos menos productivos y nos pasan una serie de otras cosas que bueno, no las voy a contar en este episodio, pero terminan con nosotros estrellados. Con eso que se denomina burn out.
No tenemos tiempo para la familia, no tenemos tiempo para el ejercicio, no tenemos tiempo para comer como Dios manda ni para dormir ni para desenchufarnos, ni siquiera para tomarnos el tiempo suficiente como para tirarnos en la cama a mirar el techo. Y además vivimos en una burbuja.
Como te decía recién, no socializamos. Todo lo medimos y lo miramos a partir del prisma del emprendimiento. Y de ahí que le ponemos mentalmente puntaje a las cosas.
Ay, voy a mirar este webinar de funnels para vender en automático. Esto le pongo un 10. Ay, me llamó un amigo para ir a caminar por la costa. No, esto no tiene que ver con emprender. Le pongo un 3. Créeme que si no te pasó, te va a pasar.
El emprendimiento nos encandila y podemos equivocarnos.
Entonces, ¿cuál es la solución? A ver, nadie nació sabiendo, , es una frase que uso siempre. Y es lógico que este tipo de cosas te pasen. Sobre todo, como te dije al principio, si estás súper apasionada o apasionado.
Cuando alguien luego de estar, no sé, a la deriva, trabajar para otro, no tener un rumbo o haber perdido la esperanza de tener una vida que realmente valga la pena. Estás así como, bueno, y ahora esto era vivir, esto es trabajar. La verdad que no me gusta.
Y resulta que te topás con el emprendimiento y descubrís un mundo nuevo, un mundo que atrae con muchas posibilidades, con montones de casos de éxito alrededor, con incluso opciones que están al alcance de tu mano.
Obviamente, ¿cómo no te vas a motivar? ¿Cómo no te vas a enamorar? ¿Cómo no vas a tener ganas de ponerle todo lo que hay que poner? Pasión, tiempo, esfuerzo, horas. Lógico, a todos nos pasó y a todos les va a seguir pasando.
Ahora, mi obligación aquí es como me pasó. Y la verdad es que el resultado no fue bueno.
Decirte, hey, atención, empezá a mirar con detenimiento y en profundidad cómo te estás comportando. Hacelo para darte cuenta y poder frenar a tiempo en el caso de que estés las 24 horas viviendo en modo de emprender.
¿por qué digo las 24? Porque te vas a dormir pensando en tu negocio, en tu proyecto, te levantás y es lo primero que hacés. Y esto no es para nada bueno, reitero, no es bueno.
Estableciendo Límites
Así que mi principal consejo, si me aceptás uno, es que de movida, yo entiendo que cuando empezamos nos tenemos que dedicar a todo prácticamente.
Y las horas del día son las que son y a veces tenemos que meterle mucho tiempo hasta que la cosa empieza a caminar. Eso lo entiendo, ¿sí?
Pero en la medida de tus posibilidades, definí una determinada cantidad de tiempo para el trabajo y no te muevas de ahí. Es preferible que tu negocio demande 1, 2, 3 o 6 meses más en caminar a estrellarte antes y en definitiva fracasar lo mismo.
Así que ojito, porque también ocurre que, y esto lo hemos visto por la ley de Parkinson, que si vos tenés 10 horas, ocupás las 10 horas.
Si tenés 16, trabajás las 16. Y trabajar mucho tampoco tiene que ver con ser productivo ni tampoco tiene que ver con avanzar.
Y si vos estás empezando como emprendedor a emprendedor, más aún, ¿por qué? Porque nos cuesta determinar realmente qué es lo importante, cuáles son aquellas tareas que nos van a hacer avanzar y acercarnos a nuestros objetivos.
Una cierta cantidad de horas para trabajar, no más.
Entonces, mi consejo principal sería ese de decir, bueno, voy a dedicar tantas horas.
Esto no significa que un día no tengas que trabajar algo más, pero tratá de ponerte vos los límites, porque cuando vos trabajás para vos nadie te pone límites, ¿sí?
En conclusión, lo de la vida equilibrada es un ideal que nunca se alcanza. Pero tratá de organizarte de forma que quepan en tu propia vida todas aquellas actividades y todas aquellas personas que son valiosas.
No te pierdas ni personas valiosas, ni momentos valiosos, ni experiencias por el tema de emprender. Emprender es maravilloso, es genial, hay que hacerlo. A veces hay una necesidad económica de por medio, pero no podés estar todo el día en modo emprendedor. Compartí experiencias con otras personas, con vos misma o con vos mismo también, que a veces nos olvidamos incluso hasta de nosotros.
Además de hacerte bien a vos, esto le va a hacer bien a tu negocio, porque el éxito no es el resultado de ser esclava o esclavo de un negocio, al contrario.
Te diría que la consecuencia de esclavizarte a tu emprendimiento es el fracaso, incluso cuando hay éxito económico de por medio, porque vos podés ganar dinero, pero terminar siendo infeliz.
Así que atención, nunca y de última si tenés que hacer lo que sea momentáneo, pero no estés en modo emprendedor o emprendedora las 24 horas del día, y menos aún todos los días, así que atenti.
En fin, esto ha sido todo por hoy, pero no por mañana, porque mañana un episodio que, mirá, casualmente está bastante relacionado con éste.
Voy a hablar del calendario y la conveniencia de aplicarlo para que puedas ordenar vida y trabajo.
Te espero, chau chau.
¿Querés vender más?
Si querés vender más puedo ayudarte.
¿Qué te parece si hacemos una consultoría por videollamada?
- reservás tu lugar.
- nos conectamos.
- me contás sobre tu negocio
- y te asesoro para que mejores tu marketing, contenidos, publicidad o lo que necesites.
❌ ¡Deja de perder tiempo, dinero y energía en acciones que no te dan resultados!
✅ Empezá a vender con estrategias, metodologías, contenidos y publicidad.
Escribime y reservá ya mismo tu lugar.