1454 Hacer, terminar y festejar.

Hoy es jueves 7 de marzo de 2024, estamos en el episodio 1454 y te traigo una sencilla fórmula para que puedas avanzar y a la vez, disfrutar de tus tareas.

Bienvenid@s a otro episodio.

Bienvenida y bienvenido a marketing para gente como uno.

Soy Carlos Malfatti, Consultor de Marketing y nos encontramos otra vez para hablar de Marketing, Emprendimiento, Redes Sociales, Contenidos, Publicidad y todo lo que tenés que saber para llegar a más personas, captar más clientes y vender más en internet.

Transcripción del episodio.

Hacer, terminar y festejar.

Es muy sencillo, son solo tres simples pasos y parecería incluso una tontería, algo muy tonto, pero es muy efectivo.

Y esto tiene que ver con, o está relacionado, mejor dicho, con el síndrome del impostor, con la procrastinación, con el perfeccionismo, que son cosas que en tanto emprendedores suelen ocurrir.

A veces estamos con todos los planetas alineados y vamos rapidísimo y a veces nos agarra la estupidez y damos vuelta y desconfiamos de nuestros conocimientos, no nos gusta lo que hacemos o incluso ni siquiera arrancamos.

Por eso te propongo una fórmula que es muy simple pero a su vez efectiva. Muy sencillo. Esto requiere, eso sí, compromiso.

Hacer.

Son tres pasitos que, obviamente, el propio título del episodio lo explica. Hacer significa, obviamente, ponerte manos a la obra sin miedo, sin miedo al error, sin esperar que todo esté perfecto, porque el movimiento genera movimiento.

La idea aquí es que puedas sortear los obstáculos de ese ruido que a veces tenés en tu cabecita y abordes la tarea. Después te voy a explicar cómo. Entonces, lo primero es hacer.

Terminar.

Luego, el segundo paso es terminar. O sea, me pongo a hacer una tarea y termino la tarea, aunque no sea perfecto. De hecho, el perfeccionismo no existe.

Pero el norte que tenés que tener es aquel de terminado es mejor que perfecto. ¿Mejor hecho que perfecto? ¿Lo habrás escuchado? Bueno, listo. Empiezo y termino.

Festejar.

Y, por último, festejar. Festejar implica celebrar cada pequeño logro. Y esto no es tampoco salir a emborracharte a un cabaret. No.

Es decir, bueno, dado que últimamente se me ha complicado un poco encargarme de las tareas que tengo que hacer y doy vuelta y soy perfeccionista y no sé qué, he logrado hacer algo.

Es motivo para celebrar. Aunque sea sonreír, aunque sea te aplaudís, aunque sea marcar en un papelito tarea finalizada, saltar, bailar, no importa. Lo que vos consideres una celebración o un festejo.

¿Por qué? Porque esto te va a reforzar la sensación de avance y de éxito. Vas a dejar de sentirte como la persona que nunca termina nada o que nunca empieza y vas a comenzar a sentir que, bueno, al final no era tan difícil. Me puse, lo terminé y aquí estoy, festejando.

Un ejemplo práctico.

Entonces voy a darte un ejemplo práctico. Para aplicar esta fórmula tenés que bloquear un tiempo para dedicarte a trabajar en ese proyecto.

Aquí estamos en la parte del hacer. Pero a su vez tenés que establecer un objetivo claro porque es el objetivo claro de cuando el proyecto o ese trabajo, mejor dicho, no proyecto porque proyecto es algo más grande, esa tarea concreta cuando va a estar terminada.

«Voy a escribir un párrafo para un artículo del blog.» Si finalizo el párrafo eso implica que terminé la tarea y que puedo reconocer el esfuerzo, reconocer que lo logré, entre comillas, festejar.

Cómo implementarlo.

Más o menos es así. ¿Cómo lograrlo? Porque recientemente tiré un par de claves que estaban ahí escondidas en lo que te dije. Obviamente no vale decir tengo que hacer el sitio web de mi negocio y me pongo y hasta que no lo termino no festejo.

No, porque te puede llevar semanas. No, la gracia es que puedas establecer metas realistas y desglosar las tareas en pasos que sean mucho más pequeños y que puedas manejar.

Quizás no todas las tareas porque yo soy consciente de que esto también ocurre. Hay cosas que las hacemos sin ningún problema pero hay otras que nos cuesta muchísimo.

Aquellas tareas que te cuestan muchísimo, estas sí podés pasarlas por este método. Las partes en pedacitos, te pones a hacer, definís claramente cuál es el resultado final para saber que lograste hacerla y luego una vez terminada festejas. ¿

Es algo «tonto» pero que funciona genial.

Sabes qué? Esto es muy tonto pero funciona muchísimo.

Yo lo he aplicado cuando enfrentaba así, como te decía recién, esas cosas que uno va postergando y lo hago mañana y no sé qué y es todo un barullo y lo miras y dices esto es gigante, no tengo tiempo para hacerlo ahora y tomé esta idea y digo bueno lo voy a recortar, voy a hacer este pequeño trocito y la verdad que en serio te sentís distinto, te sentís como que bueno por lo menos algo avancé. Aquí está la clave, algo avancé.

Ahora te toca a vos.

Entonces y en conclusión y como tarea para el hogar, la próxima vez que debas enfrentar el realizar una tarea sin importar la naturaleza de la misma y te agarre el síndrome del impostor, te pongas a mirar con ojos de perfeccionista o estés ahí dando vuelta y ya con ganas de patearlo para adelante, o sea de procrastinar, acordate de esta idea que es muy sencilla, son apenas tres pasitos. Hacer, terminar eso y luego celebrar que lo has logrado.

Si querés podríamos hablar de un cuarto paso previo a ponerte, que es dividir esa gran tarea en pequeños trozos, pero la idea es que te acostumbres a pensar menos y actuar más porque en la mayoría de los casos nos auto boicoteamos y es nuestra cabezota la que nos hace pensar

¡uy que no tengo los elementos, uy que no tengo el tiempo, que mejor lo hago mañana, que no sé por dónde arrancar esto, uy que es una tarea muy grande, que no sé qué, que no sé cuánto» y con en cambio agarras y dices bueno está bien, esta tarea es muy grande, voy a cortarla:

voy a hacer este pequeño párrafo, yo sé que tengo que escribir un artículo del blog pero no me siento motivado, bueno voy a escribir el título,
voy a escribir el título y un párrafo,
voy a escribir el título y dos párrafos y esa va a ser la tarea.
Escribí el título, escribí dos párrafos, listo, tarea cumplida, celebro y a otra cosa y te vas a dar cuenta porque esto es como una especie de bonus track, como un plus, que si vos te pones probablemente hagas mucho más de lo que habías pensado que podías hacer porque esto también lo comprobé.

Primero lo adquirí como conocimiento de otras personas a través de libros y luego al ponerlo en práctica me di cuenta que efectivamente funciona así.

Muchas veces no se te va a decir, ay no, esto hoy no me sale, no estoy inspirado, no sé qué y te pones a hacer una pavadita y como ya estás seguís adelante y hasta te sorprendes que pudiste hacer mucho más de lo pensado.

Así que bueno, espero que sea de utilidad para vos, que lo apliques y después me contás cómo te fue. Por lo pronto nada más que agregar hoy pero sí mañana porque mañana nos volvemos a encontrar. Te espero, chau chau.

¿Querés vender más?

Si querés vender más puedo ayudarte.
¿Qué te parece si hacemos una consultoría por videollamada?

  1. reservás tu lugar.
  2. nos conectamos.
  3. me contás sobre tu negocio
  4. y te asesoro para que mejores tu marketing, contenidos, publicidad o lo que necesites.

¡Deja de perder tiempo, dinero y energía en acciones que no te dan resultados!
Empezá a vender con estrategias, metodologías, contenidos y publicidad.

Escribime y reservá ya mismo tu lugar.