1965 La estrategia de las tragamonedas.
La falsa estrategia que no es estrategia
Hay quienes creen que tienen una estrategia, pero cuando mirás los números, cuando te sumergís un poquito en el negocio, ves que no hay una estrategia. Simplemente hay acciones aisladas, espasmódicas, esporádicas. Algunas buenas rachas, cosas que a veces funcionan y a veces no.
Y así no podés tener tu negocio. No podés tener previsibilidad. Esto tiene que mejorar.
Publicar cuando podés, hacer una promo cuando bajan las ventas, meter alguna platita en publicidad digital a ver si levanta un poquito el mes, copiar lo que hizo el vecino de enfrente a ver si te funciona igual. Eso no es una estrategia.
Estrategia es otra cosa. Eso es andar reaccionando, andar apagando incendios. Y si vos querés tener un negocio que funcione bien, que genere ventas y por ende ingresos y te ayude a mejorar tu vida, deberías cambiar un poco.
La estrategia del tragamonedas
Yo a esto lo llamo la estrategia del tragamonedas. Hacés cosas al voleo y, medianamente, te funcionan. El problema es que no sabés qué fue lo que funcionó, no sabés cuál fue la variable que hizo que eso diera resultado. No le das seguimiento, no lo podés replicar.
Es como el que va al casino. Alguna vez puede ganar, pero la mayoría de las veces no va a ganar. Te promete el gran pago, el jackpot, pero mientras tanto te va dando pequeños pagos. Ganás un poquito, perdés un poquito, casi le gano, mañana me desquito.
Cuando hacés la cuenta final, perdiste más de lo que ganaste. Si fuiste con diez y volviste con cinco, con ocho o con tres, perdiste. No ganaste nada. Pero como ganaste un poquito en el medio, te convencés de que vas por buen camino.
En los negocios pasa lo mismo. Hacés un volante, un flyer, ponés un poco de plata en publicidad y te trae una venta más. Esa pequeña venta, ese poquito dinero adicional, es el equivalente al pequeño pago del tragamonedas. Te parece que estás ganando, pero no estás construyendo nada sólido.
Nadie se hizo millonario tirando plata en el casino. Y nadie tiene un negocio saludable y previsible tirando de acciones aisladas que hoy pueden traer una venta más pero que en el largo plazo no se sostienen.
Un negocio real necesita sistema
La lógica detrás de un negocio que te dé de comer y mejore tu vida es que el dinero no sea producto de cosas aisladas o de algún milagro. La gracia es que puedas tener el mayor control posible.
Tenés que tener un negocio previsible. Que sepas que invertís, generás determinada cantidad de leads y eso te genera determinados ingresos. Número más, número menos, pero con lógica.
No digo que sea infalible ni que sea fácil. Te vas a pegar un montón de porrazos. Vas a intentar estrategias que no van a funcionar. Pero a la larga vas a tener un negocio que obtiene su dinero a partir de aplicar estrategia, sistemas, metodologías, crear flujos, medir resultados y optimizar.
Eso es muy distinto a prender velas y esperar que este mes ande mejor que el anterior. A cruzar los dedos para que el sorteo de Instagram te traiga un poquito más de ventas.
Sin claridad, solo hay esperanza
Si no tenés claridad de qué hacer, qué resultados te da lo que hacés y cómo mejorar esos resultados, lo que tenés es una lotería. No tenés estrategia. Tenés fe y esperanza. Y está bueno tener fe, pero no alcanza.
No podés tener un negocio sin saber cuánto te cuesta captar un cliente. No podés no saber qué generó el aumento de ventas este mes ni qué hacer el mes que viene para repetirlo.
Podés tener ingresos por golpe de suerte. O podés tener ingresos previsibles. Esa es la diferencia entre vivir esperando una racha o construir un sistema.
Contenido sin estrategia también es azar
Con los contenidos pasa lo mismo. Aunque hoy tengas herramientas, aunque grabarte con el celular sea fácil, aunque alguna cosita te pueda servir, no vas a fundar un imperio haciendo contenido según cómo te levantaste a la mañana.
En la mayoría de los casos tiene que haber una estrategia detrás. Una estrategia que contemple mercado, competencia, posicionamiento, propuesta de valor, comunicación, objetivos y cliente ideal.
Desde lo macro, el diseño de todo, hasta cuestiones puntuales como qué tipo de videos vas a hacer, qué colores vas a usar o qué palabras vas a elegir. O tenés estrategia o estás jugando al azar.
Salí a la calle y mirá la realidad
Si dudás, hacé un ejercicio simple. Salí a caminar por tu barrio. Anotá todos los negocios que veas en una cuadra: la fiambrería, la zapatería, el que vende cerveza, la barbería.
Volvé a pasar en dos meses y fijate cuántos cerraron. Hacelo durante uno o dos años y vas a ver cómo la mayoría no puede sostenerse. Porque dependen de la suerte y de lo que se les ocurre cuando se levantan a la mañana.
Hoy cualquiera puede abrir algo. Pero eso no significa que pueda sostenerlo. No es cuestión de azar ni de copiar al de al lado. Es cuestión de estrategia y sistema.
Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing.