2012 La IA no es para ahorrar, es para mejorar tu negocio.
La inteligencia artificial no es para hacer más barato lo mismo
Si estás usando inteligencia artificial para hacer más rápido lo mismo que venís haciendo, para ahorrarte unos pesos, sacarte tareas de encima, pero esto no implica grandes cambios en tu negocio, te lo digo ya mismo sin que me tiemble el pulso: no estás usando bien la inteligencia artificial.
La IA te puede ayudar a bajar costos, sí. Te puede ayudar a competir por precios, sí. Pero lo mejor es utilizar la inteligencia artificial para generar más valor. Ahí está el potencial de esta tecnología.
Porque si vos utilizás inteligencia artificial solo para hacer más rápido o más barato lo mismo que hacés, no te va a servir. Sin ir más lejos, ayer hablé del nuevo modelo que presentó OpenAI, Imagen 2.0, su modelo de generación de imágenes, y dije que es una locura porque verdaderamente es una locura.
Lo voy a usar de ejemplo. Supongamos que vos utilizabas Canva, agarrabas una plantilla y creabas un contenido basado en esas plantillas para subir a tus redes sociales.
El típico contenido de quien no sabe diseñar: agarra una plantilla y cuanto más boludeces tiene la plantilla, más le gusta. Líneas por acá, florcita por allá, mariposas por allá, circulito por acá, un color por acá, otro color para allá, un tipo de letra para el título, otro para el subtítulo, otro para el párrafo, otro para la información del negocio.
O sea, una cosa típica de plantilla pedorra que usa todo el mundo. Y si te dedicás, por ejemplo, a hacer uñas, es la primera que vas a usar. Te lo digo porque pasa así.
Si te dedicás a todo lo que es belleza, cuanto más rosa, más filete, más boludeces, parece que mejor. ¿Y por qué me quejo de esto? Porque la razón de crear un contenido y publicarlo en redes sociales es transmitir algo.
El contenido tiene que transmitir una idea, no parecerse al de todos
Un contenido tiene que transmitir un mensaje, captar la atención de las personas a partir de una idea. Una idea que te posicione, que te diferencie.
Si vos agarrás la plantilla que usa todo el mundo, ponés los mismos textos que pone todo el mundo, o no te van a dar bola o, si te dan bola, en definitiva tu negocio es idéntico al negocio de tu vecino, que usa la misma plantilla, pone la misma boludez, le pone los mismos colores y hace el mismo logo pedorro en 30 segundos.
Entonces no sirve por eso. No es por una cuestión de gusto personal. No es porque no me gustan. De hecho, no me gusta el diseño súper y mega cargado. Prefiero algo mucho más minimalista, estilo Apple: una sola frase potente, un buen copy, una imagen poderosa y listo.
Más en un contexto en el que lo que abunda es el ruido. Supongamos que hacés ese tipo de contenidos. Se presentó el modelo de imagen en ChatGPT y vos al modelo de imagen de ChatGPT le decís: quiero que me hagas un contenido como este.
¿Vos pensás que ChatGPT va a hacer milagros? Si el contenido que venías haciendo era pedorro y no funcionaba, y vos te quejabas echándole la culpa al algoritmo, a que te banearon la cuenta, y ahora te vas a ChatGPT sabiendo que el modelo de imagen funciona maravillosamente bien y le pedís la misma bosta, no vas a tener resultados.
Por eso digo: la inteligencia artificial, sea para generar imágenes, para automatizar procesos, para responder consultas, para mejorar el copy de tu página web o para lo que sea, tiene que servirte para mejorar lo que quieras mejorar en tu negocio.
Obviamente, también puede servir para bajar costos, tener mayor velocidad y resultados más previsibles. Pero en principio tiene que ser para mejorar. Porque si vos hacés la misma pavada, ¿qué sentido tiene?
Usar tecnología sin cambiar el criterio no cambia nada
Es como comer porquerías, querer adelgazar y, en vez de ir al supermercado chino de la esquina, ir al chino de la otra cuadra a comprar la misma comida. ¿Por qué vas a ir? Porque inauguró, porque tiene mejores precios. Pero si comprás la misma comida, vas a seguir igual.
Esa es la idea. No usar la IA simplemente para hacer mucho más barato lo mismo. Usarla para ahorrar costos, sí, pero además para ser mejor, para dar un mejor servicio, para mejorar incluso internamente los procesos de tu negocio.
Se me rompió la bordeadora. Tengo una bordeadora fenomenal a la que ya le dediqué un episodio, cuando dije que gracias a un tipo, creo que de Tailandia, que posteó un video de la bordeadora marca Total a batería, que es una bomba y funciona maravillosamente bien, la compré.
Gracias a ese tipo de Tailandia la compré, porque en Mercado Libre no había nadie que pusiera un video de la bordeadora. Afortunadamente ahora Mercado Libre se avivó y a la gente le dice: che, boludo, pongan video porque los videos venden.
¿Qué pasó? No encontré el repuesto de lo que viene abajo, donde está la tanza. No me acordaba el nombre de la pieza. Es el carrete. Se me rompió lo que sería como el sombrerito del carrete donde viene la tanza.
Por ser una marca que recién ha llegado, o que no hace tanto que está instalada, no encontraba el repuesto. Pensé: voy a buscar alguna empresa que venda esa marca y le voy a preguntar si lo tiene.
Cuando la tecnología empeora la experiencia del cliente
Busqué y entré a la página web de un negocio grande. Vendía grupos electrógenos, maquinaria y un montón de cosas. Vos te das cuenta de que estamos hablando de un negocio grande.
Pero uno tiene la percepción de que un negocio grande hace las cosas bien. No. Hace las cosas igual de mal que los negocios chicos.
En su página había un botón de WhatsApp y un botón para que saliera un chat. Dije: WhatsApp, porque en definitiva quería sacar una foto al carrete de la tanza y decirles: ¿en este modelo que ustedes venden, en esta marca, tienen este repuesto?
Apreté el botoncito y me saltó un pop-up que me decía: poné tu número de teléfono, poné tu nombre y no sé qué otra boludez. Yo dije: ¿qué? ¿Me estás jodiendo?
Apreté el botón de WhatsApp. Me debería enviar directamente a la aplicación de WhatsApp, al perfil de la empresa. Es lo que pasa, por ejemplo, con algunos enlaces que tengo yo: apretás y te llevan a mi WhatsApp.
¿Cómo le voy a hacer poner el nombre y el teléfono al tipo? Pero para colmo, abajo tenían el pie: desarrollado por tal agencia, que evidentemente hace software. Qué pedazo de hijo de puta, le hiciste esa cara atómica y, perdón señora, le ponés la publicidad abajo. Hay que tener la cara de piedra.
Dije: no, sabés qué, no voy a ponerme. Ya sabés cómo soy con esto, absolutamente rompeguindas. Como soy perfeccionista conmigo, soy crítico con lo ajeno. Ni en pedo te dejo mi número, porque esto es un asco.
Esto que hiciste, en vez de brindar una buena experiencia al usuario, le está complicando la vida, pidiendo un dato al pedo. En realidad tenés que hacer un botón que yo aprieto, voy al WhatsApp y ya vas a tener mi WhatsApp. Para qué me hacés poner el número de mi WhatsApp.
Un bot malo también es mal marketing
Entonces me fui al otro lado, donde estaba el bot. Apreté y me saludó: hola, soy Amalia, el bot de la empresa. No me acuerdo cómo se llamaba.
Me decía algo como: no entiendo mucho, así que tu pregunta sea concreta. Y yo pensé: no podés hacer un bot y que el bot de entrada diga «hablame clarito porque soy medio pelo». No podés hacer eso, por el amor de Dios.
Era la misma empresa, porque abajo también estaba el pie. Dije: a ver. Escribí: necesito repuesto, bordeadora, batería, marca Total.
Tardó un cachito, volvió el bot y me dijo algo como: dame más contexto porque no entiendo. Flaco, ¿no me decías que te escriba clarito y ahora me pedís más contexto?
Después me pidió mi número de WhatsApp. Digo: vengo de WhatsApp y me pedís el número, me voy a la mierda de acá.
¿Y esto qué tiene que ver? Tiene que ver mucho, porque en este caso esta gente usó la tecnología para empeorar las cosas. Si se están ahorrando un tipo que antes atendía el teléfono y ahora lo tienen en el mostrador, pero están perdiendo clientes, no sirve.
Podés usar las cosas sin criterio, sin estrategia, sin pensar antes. «Voy a usar el GPT, voy a automatizar WhatsApp así le contesta a la gente». ¿Y qué le vas a poner? ¿Le vas a poner que este bot entiende poco? No, no se entiende, pero empeorás todo.
La IA amplifica lo que ya hacés, para bien o para mal
Por favor, disculpen el léxico de hoy, pero en serio. ¿Sabés la cantidad de cosas que uno ve? Hay una frase que hace años que no uso, pero en estos siete años la usé bastante: el dentista te saluda y te mira los dientes, yo te saludo y te miro el marketing.
No solo miro el marketing desde mi contexto, desde mi punto de vista: para mí todo es marketing. Si yo voy a comprarte a tu mercería y no me atendés bien, no te compro más. Eso es mal marketing.
Entonces miro estas cosas y, además de indignarme, a veces me hacen reír. Pero no puede ser.
Estoy viendo muchos casos de utilización de inteligencia artificial, de implementación de bots, de usar IA para el texto de una página web y que el texto sea más pedorro del que tenía antes. Podés usar la inteligencia artificial para automatizar un bot y que el bot automatizado parezca un idiota al que le metieron crayones en la cabeza, como si fuera Homero Simpson.
Podés utilizar inteligencia artificial para generar contenido y que tus contenidos sean iguales o peores que los que tenías antes. Entonces, atención con esto. La herramienta ya está, es incuestionable.
Seguiremos debatiendo si se va a llevar puesto todos los trabajos o no. Habrá que ver. A muchos va a dejar en el tendal. Pero ¿sabés a quién se va a llevar primero? A los pelotudos.
Si vos usás la cabeza y utilizás bien la inteligencia artificial, no te va a llevar a vos, por lo menos al principio. Después capaz que caemos todos. Pero por favor, usá esto con criterio.
El rol humano es decidir, dirigir y marcar límites
La herramienta es incuestionable. Querés textos, está la IA. Querés imágenes, está la IA. Querés que te analice datos, está la inteligencia artificial. Sí, con sus fallas, con sus delirios que todavía los tiene, con sus ejes genéricos.
Pero ahí es donde está el humano en el loop. La persona decidiendo, la persona aplicando criterio, la persona marcando límites, la persona indicando cuál es el resultado que se busca y forzando a la IA para que llegue a ese resultado.
Hoy tenés que pensar más en alguien que es una especie de director técnico que utiliza esta herramienta, pero que ya decidió en su cabeza para qué la va a utilizar, qué beneficio le va a dar, qué ahorro de dinero, qué ahorro de tiempo, qué ahorro en trabajo, qué valor va a aportar para la organización, dentro de la organización o para los clientes y potenciales clientes.
Este es el ángulo, este es el enfoque. Pero tristemente la mayoría dice: mirá, está ChatGPT, poné ChatGPT. O mirá, hay un bot gratuito, vamos a hacerlo. O mirá, podemos generar imágenes, decile que me haga una imagen de esta pizza y que ponga «pizza oferta».
No, boludo, dejá. No da nada. Para hacer eso, no da nada. O todo el mundo hace lo mismo y no estás mejorando.
Si le das mierda, te devuelve mierda
La inteligencia artificial es como las redes sociales. El idiota sube contenido a redes sociales y más gente se entera de que es idiota. Su idiotez se amplifica y llega a los confines del universo.
Bueno, esto es lo mismo. Hay un principio: shit in, shit out. Si vos le das mierda, te da mierda la inteligencia artificial.
Tené un criterio basado en esto que te digo: en mejorar, no solamente en ahorrar costos. Si no aplicás este criterio, no sirve para nada. Al contrario, va a amplificar lo malo.
Vuelvo al ejemplo del contenido. Si vos creás contenido malo y gracias a la inteligencia artificial, o a la inteligencia artificial más una automatización, en vez de publicar un contenido o dos por semana publicás tres por día, y son todos malos, es más contenido malo que escupís a internet.
Eso no te va a servir, porque es malo. Y no le podés echar la culpa a la inteligencia artificial. Es contenido malo. Vos le dijiste: creá un contenido de mierda. ¿Qué querés que te haga? ¿Algo brillante?
Esto aplicalo a cualquier cosa que se te ocurra. No solo con la inteligencia artificial, con todas las herramientas.
Canva no tiene toda la culpa, pero tampoco zafa del todo
Ayer le di durísimo a Canva, pero Canva no tiene la culpa. Bueno, en cierto modo tiene la culpa con eso de «diseño para no diseñadores». No, es otra cosa. No es diseño.
El diseñador sabe diseñar. El que no sabe diseñar es un tipo que utiliza una herramienta que simula o que le da un diseño armado de cuestionable calidad. Pero esa es una discusión aparte.
No es toda la culpa de la herramienta. Bueno, sí, un poco de culpa de la herramienta también. Pero la mitad de la culpa es tuya por elegir una plantilla pedorra de las que usa todo el mundo, llena de ruido, llena de colores estridentes, con tipografías que no combinan entre sí.
Lo único que hacen esas plantillas es emparejar tu negocio con el de tu competencia que utiliza una plantilla similar. Entonces hay que aplicar criterio en todo.
Con inteligencia artificial, más que nunca. Porque este juego lo va a ganar el que mejor orqueste, el que mejor ordene, el que mejor cree un ecosistema de inteligencias artificiales, llámese agente, GPT personalizado o lo que sea, para trabajar en todas las áreas de su negocio.
Esa persona, si lo hace con criterio, va a multiplicar el valor de su negocio, el valor que da a sus empleados y la cantidad de dinero que gana. Y el que lo haga mal se va a ir a pique. Más tarde o más temprano, se va a ir a pique.
Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing.