2101 Si es tan fácil ganar 50K, ¿dónde están los que lo lograron?
Las promesas enormes necesitan evidencia enorme.
Internet está lleno de gente que promete que con su método podés ganar 10.000, 20.000 o 50.000 dólares. Los famosos 10k, 20k, 50k.
Y en este episodio vengo a reflexionar un poco. No para andar jugando a criticar a los demás, que hagan lo que quieran, sino para decirte: cuidadito. No te dejes engatusar.
Que los cantos de sirena y los espejitos de colores no se lleven puesta tu vida, tu negocio, tu energía y, por supuesto, también tu dinero.
No vengo a darte ni un tip, ni una fórmula, ni un consejo. Vengo a poner sobre la mesa un tema para ayudarte a separar la paja del trigo, a pensar, a abrir los ojitos y las orejitas, y a que no te dejes embaucar.
Porque hay muchos gurúes, o guruses si te gusta más, que te andan prometiendo cositas. No sé si son mentiras, pero sí te diría que desconfíes un poquito.
No todo resultado posible vuelve creíble cualquier promesa.
A veces son promesas extraordinarias. Te mencioné el típico 10 mil k, 10 mil dólares por semana, 20 mil dólares, 50 mil dólares con un sistema.
¿Estoy diciendo que no haya negocios, profesionales o marcas que facturen eso? No. Se puede. En internet hay ejemplos de todo tipo.
Desde cosas inverosímiles, como personas que hicieron un comercial, les fue fenómeno, crearon un sistema de suscripción para maquinitas de afeitar y terminaron poniendo en jaque a grandes empresas que se dedicaban a lo mismo.
Como ese ejemplo te puedo dar un montón. Pero la diferencia está en que en algunos casos hay evidencia.
En algunos casos decís: bueno, esto está documentado, salió en las noticias, conocemos a las personas, se transformó en un caso de estudio.
Y por otro lado está esto: gurúes de marketing, de embudos de venta, de contenido o de no sé qué, que tienen miles y miles, y todos tiran el mismo mensaje: si vos hacés lo que yo digo que debés hacer, siguiendo mi metodología, vas a poder facturar 10.000, 20.000 o 50.000 dólares.
Cuando mezclan abundancia, marketing y promesas mágicas.
Algunos ni siquiera te presentan algún caso o algún ejemplo. Y si nos vamos a los extremos, aparece el gurú de manifestación de la abundancia que se viste como Jesucristo y dice: “hola, te voy a enseñar que si vos vibrás, porque el dinero es una vibración, y vos vibrás de esta manera, te podés hacer millonario porque yo pude”.
Dicen: “yo pude, ¿por qué no podrías vos? Es muy fácil. Solo tenés que entender que no tenés dinero porque tenés limitaciones mentales”.
Si vos quitás esas limitaciones, el dinero va a fluir porque así lo quiso Dios, así lo quiere el karma, la metafísica, El Secreto, la vibración de vaya uno a saber qué, y también, y también, y también.
El tema es que acá se mezclan cosas reales con cosas que no sé si son del todo mentira, pero están un poquito infladas.
¿Por qué considero que están infladas? No porque señale a cada uno de ellos como chanta o embaucador. A mí lo que me hace ruido es la evidencia.
Si el método funciona tanto, debería dejar rastros.
Si me meto a YouTube y encuentro no uno, sino dos, tres, cuatro, cinco, diez o quince gurúes de negocios, de marketing o de lo que sea, diciendo “con mi método podés facturar 50k”, o “con mi método espiritual donde mezclo Jesucristo con la bolsa de valores vas a ser millonario como yo”, lo primero que hay que ver es si realmente tienen la guita que dicen que tienen.
Nadie los vio presentar su declaración jurada ni los impuestos. Aunque para muchos, pagar impuestos es estar contentos porque eso significa que han manifestado fortuna y abundancia.
A ver, hay tipos donde es evidente. Tony Robbins es evidente que la levanta con pala. Y de ahí no se desprende que los que lo van a ver también sean millonarios como él.
De hecho, el 99,99% sigue sin tener un mango. Habrá cambiado algunas vidas, habrá cambiado algunas maneras de pensar, no me cabe ninguna duda.
Y te lo dice alguien que era totalmente ajeno a este tipo de cosas y comenzó casualmente consumiendo contenido relacionado con mejora personal, con autoayuda y ese tipo de cosas. Así empecé mi camino, luego encontré marketing y después contenido.
No es que niego todo o señalo a todos como mentira. Pero una evidencia tiene que haber.
La analogía del curandero sirve para entender el problema.
Vamos a suponer, y voy a trazar una analogía algo extrema para que entiendas hacia dónde quiero ir, que hay un pueblito perdido en el medio de la nada en tu país.
No importa cuál sea tu país. Pensá en el lugar más alejado, donde no vive nadie. Imaginate que ahí hay un viejo o una vieja que es curandero, y resulta que la gente desahuciada por una enfermedad terminal va a ese pueblito y el curandero le saca la enfermedad, lo cura y el tipo vive 50 años más.
Imagino que si tengo una enfermedad terminal, todos me dijeron que tengo pocos meses de vida, voy a un pueblito y un curandero me cura, no solamente voy a estar contento y agradecido. Se lo voy a decir a todo el mundo.
“Che, loco, estaba por morir. Acá están todos los ensayos médicos, todo lo que me hicieron, me dijeron que iba a cagar fuego, fui a lo de este tipo y me curó”.
Imagino que si yo se lo cuento a dos o tres, esos deben tener algún amigo, algún conocido, algún familiar o de puro chusma. Alguno labura en una radio, lo cuenta, me invita a contarlo.
Quiero decir que es una bola de nieve tal que este curandero, más ahora en tiempos de internet, en una semana tiene el pueblo invadido de micros de personas que se van a curar. Sale en todas las noticias.
Si alguien te hace ganar 50k, no debería ser secreto.
Siguiendo este razonamiento, que es un ejemplo de base radical pero sirve para ilustrar lo que vengo a decir, pensemos en un mundo donde la mayoría de la gente no gana un peso, no llega a fin de mes o gana mil y pico de dólares, dos mil, tres mil, cuatro mil o cinco mil.
Ponele que en Japón, Alemania o un lugar donde es más caro gane más. Pero tracemos una línea de corte en 5 mil.
Decimos que en el país donde mejor gana la gente, ganaría 5 mil siendo empleado. Bueno, convengamos que eso significa que de ahí para abajo gana menos. Y significa además que la mayoría gana menos de mil, y en muchos países apenas unos pocos cientos de dólares.
Entonces si esto es así y resulta que hay un youtuber que lo siguen millones y te dice que tiene la metodología infalible para hacerte ganar o facturar 10k, 20k o 50k, ¿no te parece que esas personas serían más famosas?
Seguí el razonamiento. En un mundo donde la gente gana dos mangos con cincuenta y no llega a fin de mes, hay un tipo que te vende no solo la promesa, sino la metodología para que vos ganes 50 mil.
Y en algunos casos no llegan ni a 20 años estos proponentes. “Podés ganar 50 mil porque yo se lo hice ganar a este, a aquel y al otro”.
¿No te parece que ese tipo sería noticia? No te digo en el mundo. En su ciudad, en su pueblo.
¿Dónde están todos los que supuestamente lo lograron?
Imaginate un pueblo donde todos andan contando monedas y este pibito le hace ganar a todo el mundo 50 mil. Si así fuera, siguiendo la analogía del curandero, ¿no irían cada vez más?
“Flaco, yo estoy acá contando monedas, andá con fulanito que te hace ganar 50 mil o 20 mil a todo el mundo”.
Claro, el tema es que van, ¿pero tienen el resultado? Dejame desconfiar.
Porque si obtuvieran el resultado, vuelvo a la analogía de la enfermedad, serían los primeros en decir: “loco, boludo, no contés más monedas, andá con fulanito que te hace ganar 20k gracias a su metodología”.
Entonces, si funcionan tan bien estos gurúes de marketing, de contenidos o de vidas espirituales mezcladas con capitalismo, no deberían salirles por las orejas los casos de éxito.
Para mí, loco, yo le enseño a la gente, después la gente va y no lo aplica. Ponele. Te doy esa chance. Capaz que los tipos no son tan chantas y dicen de verdad, pero es la gente que no aplica, y como no aplica, no tiene resultado.
Ponele. Pero aun así, si funciona tan bien, no debería dejar rastro.
Una metodología real tendría una multitud hablando de ella.
Imaginate que yo tuviera el don, el toque, la habilidad, llamale como quieras, de hacerle ganar 50 mil por mes a cada cliente o emprendedor que me llega, con una metodología.
No te digo en una semana. Ponele en un año. ¿No creés que tendría un ejército de gente hablando de mí y reclutando?
Bueno, esas especies de sectas también están. Pero hoy lo hacen porque son afiliados. Consiguen, capturan víctimas o clientes, ponele para no llamarlos víctimas, para el cabecilla.
Sacando esto, que se nota a la legua que es un esquema piramidal, vayamos al que parece de verdad. Ese supuesto consultor de negocio con esa metodología que te va a hacer facturar 20k.
Bueno, te dicen “voy a mejorar tu negocio”. ¿Dónde está esa multitud de gente hablando de vos? ¿Dónde están todos los que aplicaron el método de estos gurúes y llegaron a la promesa de 10.000, 20.000 o 50.000?
Se puede ganar dinero, pero no toda promesa es cierta.
No estoy diciendo que no se pueda ganar dinero en internet. No estoy diciendo que alguien, explicando sistemas o metodologías, no pueda ser un cráneo y hacer que realmente multipliques por dos, por tres, por cuatro o por cinco tus ingresos.
Sí, se puede. Hay gente que lo hace. Obviamente que sí.
No todo el que te promete resultados te miente. Pero también hay que dudar un poquito. Hay que mirar.
Incluso yendo a extremos, uno de los tipos más famosos del mundo, que además tiene récord y ha sacado un libro vendido en cantidad, Alex Hormozi. Pero ¿cuánta gente aplicando a Alex Hormozi se llenó de guita? O sea, eso igual de millonario, ¿qué es?
Porque esta es otra. Sí, me va bien. Pero ¿me hizo igual de millonario? No.
¿Cómo no hay ningún alumno que haya superado a los maestros? ¿Cómo puede ser que los maestros sean siempre los mismos? ¿Cómo puede ser que siempre estén arriba Tony Robbins, Alex Hormozi, Richard Branson o Gary Vaynerchuk?
Todo muy raro.
Buscá evidencia antes de creer y poner la guita.
Insisto: no estoy diciendo que todo sea trucho, mentira o fraude. Pero sí te estoy diciendo: desconfiá.
¿Te pueden dar mucho dinero? Sí. ¿No todo el que promete te está mintiendo? También.
Pero tenés que separar la posibilidad de probabilidad. Antes de creer, y principalmente antes de poner la guita o perder tiempo consumiendo esas cosas, tratá de buscar evidencia.
La evidencia no es un video grabado por gente que supuestamente logró algo. La evidencia es el ruido.
Sin ir más lejos, yo arranqué en una época donde los que hablaban de marketing eran cuatro gatos locos. Entre ellos, una de las referentes más importantes era Vilma Núñez.
Cualquier persona en esa época, ahora hay muchos más contenidos, pero en esa época no podía no conocer a Vilma Núñez. No hacía falta que ella dijera “soy genial en lo que hago”. Poquito del mundo hablaba de eso. Acá tenés un ejemplo: todo el mundo hablaba de Vilma Núñez.
¿Por qué? Porque estaba en todos lados, creaba contenido y era número uno en habla hispana en su momento.
La evidencia real se nota sin empujarla tanto.
Entonces no necesitaba decir: “yo tengo una metodología, no sé qué”. Todo el mundo hablaba de ella. Todo el mundo sabía que lo que ella estaba enseñando lo aplicaba y funcionaba.
Ahí tenés un ejemplo de evidencia. Esa es evidencia.
Y no es la única. Hay montones de casos de gente que tiene empresa. Otro tipo que a mí me gusta mucho es Romuald Fons. Evidencia tiene: un negocio, una empresa con cien empleados. Evidencia de que lo que él te dice es como te lo dice.
Hay otros que solamente tienen cuatro videos grabados en testimonios que no sabés ni quiénes son.
Por eso te digo: mucho cuidado con esto. Reitero, si un tipo fuera un curandero que te cura el cáncer, sería conocido por todos lados, habría salido en todas las noticias y en todos los diarios.
Ahora, si solamente se ve en su canal de YouTube y veinte canales afines, que en muchos casos son contenidos que se generan o bien para criticarlo porque ganan por la crítica, o bien porque son enlaces de afiliado, bueno.
No desconfíes de todo, pero desconfiá de las grandes promesas cuando no hay evidencias detrás.
Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing.