2100 Mejorá tu negocio trabajando menos.
Hacer más cosas no significa avanzar más.
Trabajar más horas no te garantiza mejores resultados. Muchas veces el problema es que vos estás repartiendo el tiempo entre muchas cosas, incluso en cosas que no merecen tu atención.
Por eso tenés que detectar qué es lo importante y hacer lugar para concentrarte en eso, porque eso es lo que te da resultados.
Podés mejorar tu negocio trabajando menos. El título tiene un poquito de trampa. No es que te vas a rascar el higo, pero podés trabajar menos horas y tener más resultados.
¿Por qué? Porque te vas a concentrar en lo que importa.
Primera cosa que tenés que saber: hacer más no necesariamente implica que estés avanzando. Es probable que estés gastando un montón de tiempo en cosas que no tienen sentido.
Y esto te lo digo por experiencia. He sido el maestro de hacer quinientas cosas y el 99% al pedo. Como tipo al que le encanta hacer de todo y no le hace asco a nada, puedo hacer esto, puedo hacer aquello.
Sabés la cantidad de tiempo que le metí a cosas que al final no tenían sentido. Años perdidos, no días. Años.
No todo tiene el mismo grado de importancia.
Aprendí viendo, empezando a emprender, equivocándome y pegándome la pera. Me di cuenta de que el principio más importante para ser productivo, tener resultados y avanzar es darle bola a lo que importa.
Claro, no siempre es fácil. Porque uno, sobre todo si está en soledad, tiene un montón de cosas que hacer. Entonces dice: bueno, voy a hacer todo.
Ahí te ponés a hacer demasiadas tareas al mismo tiempo. ¿Y por qué ocurre esto? Por otro gran error que cometemos la mayoría de quienes emprendemos: nos parece que todo tiene el mismo grado de importancia.
De forma que dividimos nuestro tiempo y nuestra energía, que son finitos, en veinte cosas. Y aquello que es importante queda sepultado dentro de una montaña de cosas irrelevantes, de tareas que no tienen la misma importancia, pero que terminan en un plano de igualdad.
O sea, esto que es importante queda igual que esto que no lo es, que esto que podría no hacerlo, que esto que podría delegarlo y que esto que no sé ni para qué carajo lo estoy haciendo.
Así trabaja mucha gente. Así es el día a día de muchos dueños de negocio, emprendedores e incluso empleados. Porque si la cabeza está mal, el resto del cuerpo también.
Ser el hombre orquesta es una mala idea.
El otro día hablé sobre los negocios que no deberían depender de personas, y que habría que tener sistemas, procedimientos, metodologías y un montón de cosas. Esto está relacionado con lo anterior.
Primero es importante que entiendas que no todo tiene que tener la misma importancia y que es malísima idea hacer de todo. Ya sé, estamos acostumbrados a hacer todo porque somos el hombre o la mujer orquesta. Pero está mal.
Es cómodo hacer de todo. Da la sensación de que estás laburando todo el día como un mono. “Mirá, tengo el escritorio lleno de cosas, hago de todo”.
Claro, pero si no medís los resultados de lo que hacés, ¿para qué carajo lo hacés?
Es cómodo hacer de todo y no ponerse a pensar, no analizar, no medir, no jerarquizar. Pero el problema es que eso se lleva puesto tu tiempo, tu salud y tu propio negocio.
Porque tu negocio podría funcionar mejor si lo hicieras de manera distinta.
Identificá qué mueve realmente tu negocio.
Acá es donde hay que poner las barbas en remojo y empezar a escarbar para identificar, dentro de todo lo que hacés o tenés en lista para hacer, qué es lo más importante.
Qué acción o qué tarea mueve más tu negocio. Qué tipo de contenido funciona mejor. Cuál es la publicidad que te genera mejores resultados. Qué actividad te entrega más resultado con menos esfuerzo.
O sea, qué es más eficiente. Porque no todo merece la misma atención.
También podés pensar qué tipo de cliente conviene más. Hay negocios que entienden que hay un tipo de cliente mucho más beneficioso. Desde que arranqué, hace más de siete años, insisto con esto de elegir a los clientes.
No es lo mismo un cliente que viene buscando precio, algo baratito y no sé qué, que un tipo que viene por el valor y le entrega mucho más a tu negocio.
Hacé espacio para lo importante.
La tarea para el hogar es hacer espacio para lo importante. Esta sugerencia, que es pilar siempre que se habla de productividad, consiste en hacer aquellas cosas que te traen resultados, las que realmente mueven tu negocio.
A veces es complicado. Si tenés un cúmulo de tareas por delante, optar, elegir o clasificar cuál es más o menos importante no siempre salta a la vista. Pero el esfuerzo vale la pena.
En primer lugar, la propuesta es que hagas un listado de aquellas cosas que querés mejorar o de las tareas que tenés que hacer. Incluso podrías hacer también, dentro de ese mismo listado, las actividades que hacés diariamente o con cierta frecuencia.
O sea, todas aquellas cosas de las que te encargás. Si trabajás con alguien o tenés un negocio con más gente, podrías hacer lo mismo para cada persona.
La lista de tareas por un lado, o de actividades, o de tareas y actividades si querés meter todo en la misma bolsa.
Medí cada tarea por impacto, fricción y resultado.
Luego vas a tener que analizar cada una desde el punto de vista de los resultados que te da, del beneficio que le da a tu negocio y también de la fricción, el grado de complejidad o el tiempo que lleva.
Hay personas que suelen hacer esto con una tabla de varias entradas: tiempo, complejidad, puntuación del uno al cinco, resultado, beneficio, mejora o impacto para el negocio.
Al principio no te preocupes si esto no es extremadamente afinado o científico. Igual podés, como cada vez que te indico hacer algo por el estilo, ayudarte con inteligencia artificial.
Porque este tipo de cosas ya están inventadas. No lo estoy inventando.
Entonces le podés decir: “escuché a un loco que dice que hay que priorizar las tareas y hacer las que más impacto tienen. Me gustaría poder analizar las cosas que hago”.
La propia inteligencia artificial te puede ayudar.
Sacate de encima lo que no tiene sentido.
Una vez que tengas el listado y que tengas ordenadas las tareas de mayor a menor importancia, el tercer paso es quitarte de encima lo que no tiene sentido hacer.
Podés dejarlo stand by. Si tenés lo que hay que tener, directamente podés eliminarlo, delegarlo o dejarlo de frizar hasta nuevo aviso.
¿Para qué? Para concentrar tiempo y energía en esa única prioridad o, en tal caso, en las dos o tres cosas más importantes.
Tené en cuenta también que va a haber algunas cuestiones que pueden llegar a ser recurrentes. Por ejemplo, en mi caso, esto que estoy haciendo ahora, grabar un episodio para mi podcast, es una de las tareas más importantes y es recurrente.
La hago siempre. Cada semana estoy grabando un episodio de lunes a viernes. Es importante y a su vez es recurrente.
O sea que “importante” no significa que sea algo que hacés una única vez, lo terminás y listo. Puede darse el caso, pero puede darse que no.
Lo importante puede ser una tarea o un conjunto de tareas.
En teoría uno dice: vamos a hacer lo importante como una única cosa. Pero a veces no es una cosa, sino un conjunto de elementos que son los que te dan mejores resultados y tienen mayor impacto.
Eso sí: no uses esto de excusa para decir “bueno, estas veintiocho cosas son las que me dan resultado”. No. Se entiende.
Cuando aquella tarea que no es recurrente y es la más importante esté hecha, seguirás con lo que continúa en la lista.
Esto es todo un arte. No te preocupes si al principio te cuesta hacer la lista, te cuesta decidir o te equivocás.
Lo importante es que empieces a pensar con este criterio. Que hagas cosas, que analices el rendimiento de eso que hiciste, el tiempo que te llevó, el beneficio que te dio y la fricción.
Poquito a poco vas a aprender a dedicar tu tiempo, tu energía y tu cabeza a aquellos elementos que son importantes. Pueden ser en tu negocio, en tu vida o en todos los ámbitos si querés.
Trabajar menos es posible cuando dejás de hacer lo irrelevante.
Cuando lo hagas vas a ver que vas a trabajar menos. Por eso este título tiene una pequeña trampa, pero también es la realidad.
Porque si antes hacías diez cosas y te llevaba dos semanas, o tenías toda la agenda completa por hacer un montón de cosas, y el resultado era el mismo que hacer las tres tareas más importantes, lo vas a hacer en menos tiempo y vas a tener más espacio.
Esta invitación a trabajar menos es real. Si vos te enfocás en lo importante y dejás aquello que da lo mismo que lo hagas o que podés hacer más adelante, vas a ver que el resultado poquito a poco lo vas a ir encontrando.
Esto te va a venir muy bien desde el punto de vista del trabajo, de la energía, de la salud y de mil cosas que se mejoran cuando hacés lo que hay que hacer y no le das bola a lo demás.
Básicamente es eso: hacer lo importante, que es lo que te da resultado, y dejar lo demás.
Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing.