2126 No gastes dinero en IA Automatizá

La promesa de un negocio manejado por agentes tiene un costo real.

Mientras armo mi agencia unipersonal de marketing y contenidos, estoy combinando inteligencia artificial con automatizaciones. Los agentes están de moda y aparecen empaquetados de distintas maneras, pero la idea de delegar tareas en ellos ya lleva un tiempo. Con la velocidad a la que cambia este mundo, un año parece una enormidad.

Cuando mirás videos sobre el tema, se instala la idea de que la IA puede editar tus videos, crear todo tu contenido y manejar tu negocio. No es una varita mágica. Además, según cómo la uses, te puede salir una carretada de guita. Un editor español probó darle a un agente un video de dos minutos y medio: el resultado quedó bien, pero la edición le costó alrededor de 630 euros.

Por eso no le daría a un agente permiso amplio sobre mi computadora con un «hacé lo que quieras». Uso IA y la recomiendo, pero necesito saber qué parte del proceso realmente la requiere. Si la misma tarea puede resolverse con una automatización, no tiene sentido pagar cómputo para que un modelo repita reglas fijas.

La pregunta que me hago antes de elegir una herramienta es sencilla: ¿puedo conseguir el mismo resultado con reglas conocidas y sin pedirle a un modelo que piense cada vez?

Primero resolvé las reglas fijas con automatización.

Mi orden de trabajo empieza por Google Apps Script dentro de Google Workspace. Si eso no alcanza, recurro a n8n. Cuando una parte del proceso exige razonar o transformar información de una forma que la automatización no consigue, incorporo un modelo de IA que sea eficiente y económico. Encima de esa estructura, si hace falta, puedo poner un agente coordinador que delegue tareas en otros agentes.

Te doy un caso concreto. Cuando alguien completa el formulario de contacto de mi negocio, recibo por correo los datos ordenados: nombre, apellido, dirección y respuestas a cada pregunta. Si quiero llevar esos campos a una hoja de cálculo, podría decirle a un agente que lea el correo y complete la tabla. Funcionaría, pero pagaría IA para mover datos que ya tienen una estructura conocida.

Si cada dato del formulario va siempre a la misma columna, una automatización alcanza. Tiene reglas claras y busco siempre el mismo resultado. Incluso la propia IA puede ayudarme una vez a crear ese flujo o a escribir el Apps Script, sin tener que intervenir ni consumir recursos cada vez que llega una consulta nueva.

Esto no es solamente hacer la ucha. Quiero procesos eficientes y costos controlados, y también me parece responsable no gastar recursos de cómputo en boludeces que se pueden resolver de otra forma. Usar IA para todo porque está de moda no mejora automáticamente el sistema.

La interpretación de una respuesta abierta sí puede necesitar IA.

La cosa cambia si en un campo del formulario alguien cuenta que hace años empezó su negocio, que no le encuentra la vuelta a los contenidos y que le pasan varias cosas a la vez. Ahí ya no alcanza con llevar una respuesta de una casilla a otra. Hay que entender el contexto, interpretar qué le ocurre a esa persona y trabajar con la información para que resulte útil dentro de mis procesos.

Ése es el lugar de la inteligencia humana o artificial: interpretar, decidir o transformar algo que una regla sencilla no puede resolver. Después de esa parte, el resto del recorrido puede volver a ser una automatización. No hay ninguna obligación de convertir cada paso del proceso en una conversación con un agente.

Te invito a mirar tu propio negocio con ese criterio. Hay que meterle pata a la IA y a las automatizaciones, porque tu competencia también está aprendiendo a usarlas. Pero no vas a resolver todo en un día ni a manejar el negocio entero desde una tabla de surf en Perú mandando mensajes por Telegram. Hay variables imprevistas y también está bueno meter la nariz en una actividad que te gusta, aunque logres mejores resultados con menos horas encima.

Empezá por un proceso sencillo y anotá cada paso. Preguntate cuáles tienen reglas claras y producen siempre el mismo resultado. Esos son candidatos para automatizar. Después identificá los pasos que requieren comprender una respuesta, tomar una decisión o producir una transformación más compleja: ahí evaluá un modelo o un flujo con agentes.

Podés conversar con una IA sobre el proceso y pedirle que te ayude a elegir herramientas. Incluso podés mostrarle cómo llega un formulario por Gmail y explicarle que querés llevarlo a una hoja de cálculo. Su ayuda para diseñar el flujo no implica que tengas que usar IA en la ejecución de cada envío.

Si obtenés el mismo resultado con o sin IA, ahorrate los tokens y reservá el modelo para la parte que sí necesita interpretación. No está mal invertir en inteligencia artificial; lo que no quiero es quemar dinero al pedo.

Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing
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