2037 Tus redes no funcionan porque publicás pensando en tus clientes.
El problema no es que publiques poco
Muchas veces me dicen que sus redes sociales no funcionan. Que publican contenido, que intentan aportar valor, que muestran sus productos o servicios y que, sin embargo, nadie comenta, nadie comparte, nadie consulta y nadie compra.
Y cuando empiezo a mirar qué están publicando, encuentro algo que se repite muchísimo: están publicando contenido para sus clientes con temas que, en teoría, les interesan. De hecho, hasta probablemente sean de su interés.
El problema es que eso no alcanza.
Porque las redes sociales tienen una lógica distinta a la que muchas personas imaginan. No alcanza con que un contenido le interese a tu cliente. Primero tiene que ocurrir algo mucho más básico: la plataforma tiene que decidir mostrarlo.
Las plataformas no trabajan para vos
Instagram, Facebook, TikTok, LinkedIn, YouTube o cualquier red social no tienen como objetivo ayudarte a vender.
Su objetivo es otro. Quieren que la gente permanezca dentro de la plataforma la mayor cantidad de tiempo posible.
Por eso los algoritmos premian determinados comportamientos. Premian aquello que genera interacción, permanencia, visualizaciones, comentarios, compartidos o cualquier señal que indique que las personas están prestando atención.
Entonces aparece una situación bastante paradójica. Vos hacés una publicación excelente para un potencial cliente, pero la red social decide que no es suficientemente interesante para mostrarla.
Y ahí el contenido muere antes de llegar a destino.
Estás pensando en el cliente equivocado
Cuando digo esto, más de uno se enoja. Porque parece una contradicción.
¿Cómo que estoy pensando en el cliente equivocado? Si justamente quiero hablarle a mis potenciales clientes.
Bueno, porque en redes sociales existe un intermediario. Y ese intermediario es el algoritmo.
Antes de llegar a la persona que eventualmente podría comprarte, tenés que pasar por un filtro. Y ese filtro evalúa si tu contenido merece ser distribuido.
Por eso muchas veces conviene crear contenidos que sean interesantes para una audiencia más amplia que tu cliente ideal.
No estoy diciendo que abandones tu temática. Estoy diciendo que entiendas cómo funciona el juego.
El contenido demasiado específico suele quedarse sin alcance
Imaginemos un contador que publica contenido extremadamente técnico sobre un régimen impositivo muy específico que afecta a un grupo muy reducido de empresas.
Para las pocas personas a las que les aplica ese tema, el contenido puede ser extraordinario.
Pero para el algoritmo probablemente sea un contenido con pocas posibilidades de generar interacción.
Entonces la distribución será baja. Y como la distribución es baja, tampoco llegará a las personas correctas.
Es una especie de círculo vicioso.
Por eso muchas veces funcionan mejor contenidos que parten de problemas más amplios, más humanos o más reconocibles para una mayor cantidad de personas.
No confundas contenido comercial con contenido de alcance
Otro error frecuente es querer que todas las publicaciones hagan todo al mismo tiempo.
Que tengan alcance, que generen autoridad, que vendan, que conviertan y que expliquen el servicio.
Y muchas veces eso no ocurre.
Hay contenidos cuya función principal es llamar la atención. Hay contenidos cuya función es generar confianza. Hay contenidos cuya función es educar. Y hay contenidos cuya función es vender.
Cuando pretendés que todo haga todo, terminás generando piezas que no destacan en nada.
Por eso conviene entender que las redes sociales son una etapa dentro del recorrido de una persona y no necesariamente el momento donde ocurre la venta.
La competencia es enorme
Hay otro aspecto que muchas veces se pasa por alto. La competencia es enorme y además, para tener una presencia digital de modo que te encuentren, ya no alcanza simplemente con existir.
Hace años alcanzaba con tener una página web o una cuenta en redes sociales. Hoy hay millones de contenidos compitiendo por atención.
Y no solamente competís contra colegas de tu rubro.
Competís contra medios de comunicación, influencers, creadores de contenido, entretenimiento, memes, videos de gatos y cualquier cosa que aparezca en el feed de una persona.
Por eso el desafío es mucho más complejo de lo que parece.
Lo que interesa a tu cliente no siempre genera atención
Hay temas que son muy importantes para tus clientes pero que no generan curiosidad.
Y si no generan curiosidad, difícilmente consigan alcance.
Por eso muchas veces conviene trabajar sobre preguntas, errores, problemas, mitos, creencias equivocadas o situaciones que despierten interés incluso en personas que todavía no están listas para comprar.
Después, una vez que esas personas llegan a tu universo, podés profundizar con contenidos más específicos.
Pero primero tenés que lograr que te descubran.
No publiques pensando solamente en quien te compra
Esto es lo que intento transmitir.
Cuando creás contenido para redes sociales no deberías pensar únicamente en la persona que te va a comprar.
También deberías pensar en la persona que puede compartirlo. En la persona que puede comentarlo. En la persona que puede interactuar con él y ayudar a que la plataforma lo distribuya.
Porque esas personas cumplen una función importante dentro del ecosistema de las redes.
Muchas veces no son clientes. Pero ayudan a que tu contenido llegue a quienes sí podrían serlo.
La clave es equilibrar ambas cosas
Tampoco se trata de transformarte en un creador de contenido viral que genera millones de visualizaciones sin ninguna relación con su negocio.
Eso tampoco sirve.
La clave está en encontrar un equilibrio.
Crear contenidos suficientemente interesantes para que las plataformas quieran distribuirlos, pero al mismo tiempo suficientemente relevantes para que contribuyan a construir autoridad, confianza y oportunidades de negocio.
Cuando entendés esto, dejás de frustrarte porque una publicación muy técnica no tuvo alcance y empezás a diseñar una estrategia más inteligente.
Porque comprendés que las redes sociales tienen sus propias reglas y que, antes de llegar a tus clientes, muchas veces tenés que convencer al algoritmo.
Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing.