1451 Ser excelente en una cosa y bueno en las demás.

Hoy es lunes 4 de marzo de 2024, estamos en el episodio 1451 y vengo a compartir con vos una idea poderosísima para que tu negocio se destaque de cara a tu competencia.

Bienvenid@s a otro episodio.

Bienvenida y bienvenido a marketing para gente como uno.

Soy Carlos Malfatti, Consultor de Marketing y nos encontramos otra vez para hablar de Marketing, Emprendimiento, Redes Sociales, Contenidos, Publicidad y todo lo que tenés que saber para llegar a más personas, captar más clientes y vender más en internet.

Transcripción del episodio.

Un consejo del Storybrand de Donald Miller.

Hoy vengo a compartir con vos algo que saqué de un libro que creo haberte referido alguna vez. Me parece que te lo recomendé, el libro Building Story Brand de Donald Miller. Un libro muy interesante, igual que el otro libro que tiene Donald Miller, que simplifica tu negocio. Muy, muy interesantes y muy, muy recomendables.

Ser excelente en algo y bueno en lo demás.

En este libro una de las cosas que propone el autor es ser excelente en una cosa y ser bueno en los demás. O sea, tratar de destacarse en aquello que sea valioso para un determinado público y no preocuparse mucho por lo demás.

La idea es muy poderosa porque resulta que en un contexto al que yo me refiero siempre, en el cual la competencia es feroz y casi todos los negocios se parecen entre sí y casi todos ofrecen prácticamente las mismas soluciones, destacar es clave. Me habrás escuchado más de una vez, diferenciate, posicionate, lo digo siempre. Y una forma de lograrlo es buscar la excelencia en algo.

Cuando veas que tu negocio o que vos, si sos marca personal, tenés una fortaleza que a su vez es valorada por tu potencial cliente y te puede despegar de tu competencia, pone todas las fichas ahí. Y esto no significa tampoco ignorar el resto de las áreas de tu negocio, sino remarcar esa fortaleza que te distingue y en lo demás ser bueno. O sea, excelente en una cosa y bueno en lo demás, porque no se puede ser excelente en todo. Eso lleva a la idea del perfeccionismo y lo perfecto no existe.

Ejemplo para un lavadero de ropa.

Supongamos que vos tenés un lavadero de ropa. En vez de ser otro lavadero de ropa como hay tantos, podría ser excelente, por ejemplo, en lo que hace a la logística. A retirar las prendas, enviar las prendas o a la forma en que devolves las prendas.

En vez de devolverlas en una bolsa, sino más todas dobladas rapidito, podrías devolverlas, por ejemplo, bien dobladas y algunas incluso, por qué no, planchadas. Esto podría ser una gran diferencia para tu negocio. Entonces, si vos detectas en tu potencial cliente algo que puede ser valioso y precisamente se lo podés entregar y se lo podés entregar con excelencia, vas a haber dado un gran paso para diferenciarte, para posicionarte y para que no te vean igual al resto de los negocios.

Ejemplo para una imprenta.

Imaginate por decir que tengas una imprenta. En vez de ser la típica imprenta que ofrece un montón de cosas, podrías especializarte en un tipo de impresión sin dejar de prestar atención a lo demás, ¿se entiende?

Seguís brindando los demás servicios, seguís ofreciendo los demás productos, pero enfocarte en uno que sea demandado, requerido, que tenga mucho valor y hacerte especialista y hacerlo de manera excelente. Bueno, esto es lo que se propone cuando se dice ser excelente en una cosa y bueno en lo demás.

Y es francamente una estrategia ganadora que te puede permitir justamente destacarte en un mercado que está saturado, pero a su vez también te va a ayudar a atraer a determinados clientes específicos, que son justamente esos que ven valor en ese aspecto relevante, en esa fortaleza que tenés, en eso que vos vas a ofrecer de manera excelente. Y además, por supuesto, estás trabajando todo lo que tiene que ver con tu propuesta de valor, con la reputación de tu marca.

Entonces, aquí la clave, la de siempre, es cómo hago para diferenciarme, cómo hago para que el resto, o mejor dicho, mis potenciales clientes no me vean como un commodity, cómo hago para en un contexto donde hay muchísima gente ofreciendo lo mismo, cómo me destaco, cómo puedo buscar la excelencia.

¿Cómo aplicar esta idea a tu negocio?

Entonces, como tarea para el hogar, la propuesta es muy sencilla. Ponete a pensar quién es tu cliente, cuáles son sus problemas, cómo podés resolver sus problemas, o si ya tenés un negocio, qué problemas les estás resolviendo, cómo los está resolviendo la competencia y empezar a analizar si vos podrías hacerlo mejor.

Vuelvo al hipotético caso de la lavandería que te mencioné recién. Imaginate que vos tenés esa lavandería, mirás todos los comercios que ofrecen lo mismo que están en tu zona de influencia y pensás, bueno, ¿cómo trabajan todos? Y anotas, bueno, por lo general, todos abren la puerta, o sea, abren el negocio, esperan que llegue el cliente y el cliente deja la ropa y luego la pasa a buscar, paga y se la lleva. Bueno, esto es lo más común.

Entonces, partiendo de estas características que hacen que todo se vea uniforme, que no haya realmente un negocio diferente a otro, al menos visto desde los ojos del potencial cliente o cliente, aquí tendrías que decir, bueno, ¿cómo puedo hacer yo para diferenciarme?

Supongamos que tenés un vehículo, una camioneta y decís, bueno, esto en mi DAFO es una fortaleza, tengo este vehículo y podría utilizarlo para ir a buscar las prendas, lavar las prendas y entregarlas luego. Por ejemplo, obviamente que esto implicaría un servicio de otro valor, de otra calidad, pero también de otro precio.

Entonces, más o menos este es el enfoque que vos tendrías que pensar.

Otro ejemplo, todas las lavanderías tienen un horario de apertura y cierre y resulta que la gente tiene que esperar a que abra, obviamente, porque no va a dejar en la vereda la ropa. ¿Pero qué pasa si a tus clientes recurrentes, a esos clientes de vos o con los cuales ya tenés una confianza, le habilitas, por ejemplo, algo parecido a un buzón para que dejen ahí su bolsita con ropa para lavar?

Esto sería algo muy interesante, de forma que alguien que sale de su casa temprano para trabajar puede dejar su ropa para que se la laves y seguir su vida en vez de tener que mirar el horario, a ver a qué hora tenés abierto, a qué hora tenés cerrado, volver rápido al trabajo para ver si todavía no cerraste.

Pensá en las fortalezas de tu negocio, en eso que hacés bien.

Yo te estoy dando con un ejemplo ficticio dos ideas que son muy sencillitas y que obviamente hay muchas más.

Lo que debes hacer vos ahora es pensar en tu negocio, en tu competencia, en tus fortalezas y cómo podés, a partir de todos estos elementos, analizar esta cuestión y decir, bueno,

¿dónde puedo yo marcar esta diferencia?
¿Cómo puedo ser excelente en algo que sea muy valorado por mi potencial cliente?

Para esto obviamente debes conocer quién es tu público y tu cliente actual, pero si lo haces vas a ver cómo las cosas cambian. Ya tu negocio no va a ser igual que el negocio de tu vecino que ofrece soluciones iguales o similares a las tuyas.

Tu negocio va a haber logrado posicionarse y diferenciarse a partir de una fortaleza de valor para tu cliente. Y si vos esto, como dije, lo entregas de modo excelente, cartón lleno, ya te olvidás de estar en zona de peligro. Te olvidás de estar en esa temible zona donde todos están disputándose a los clientes en una guerra de precios.

Así que espero que este episodio haya sido de utilidad para vos. No tengo más que decir por hoy, pero sí por mañana, porque mañana nos volvemos a encontrar. Te espero. Chau, chau.

¿Querés vender más?

Si querés vender más puedo ayudarte.
¿Qué te parece si hacemos una consultoría por videollamada?

  1. reservás tu lugar.
  2. nos conectamos.
  3. me contás sobre tu negocio
  4. y te asesoro para que mejores tu marketing, contenidos, publicidad o lo que necesites.

¡Deja de perder tiempo, dinero y energía en acciones que no te dan resultados!
Empezá a vender con estrategias, metodologías, contenidos y publicidad.

Escribime y reservá ya mismo tu lugar.