2033 Estás usando MAL el generador de imágenes de ChatGPT.

El problema no es ChatGPT, es cómo lo estás usando

Ahora cualquiera puede abrir ChatGPT, pedirle una imagen para su negocio y obtener una gráfica que, en principio, parece que está bien. Pero el problema no es que se vea bonita. Un contenido, sea orgánico, publicidad o una promoción, tiene que servir para vender.

Y la mejor manera de vender sin pelear por precio es que tu negocio ofrezca algo distinto a la competencia. No que se vea igual. Sin embargo, cada vez más negocios están generando imágenes con inteligencia artificial que terminan pareciéndose entre sí.

Este episodio nace a partir de un mensaje que me mandó Sergio, un oyente de Neuquén. Me compartió dos promociones de WhatsApp de dos rotiserías distintas. Una promocionaba un sándwich de milanesa y la otra unos canelones de verdura. Pero cuando las mirabas parecían hechas por el mismo negocio.

Los mismos recursos visuales, la misma estética, los mismos adornos gráficos, colores similares y prácticamente la misma estructura. Sergio pensó que era la misma rotisería. Y no lo era.

La revolución de las imágenes generadas por IA

Desde que aparecieron los nuevos modelos de generación de imágenes, especialmente los integrados dentro de ChatGPT, la calidad de los resultados mejoró muchísimo respecto de herramientas anteriores.

Y esto hizo que mucha gente que jamás había diseñado nada empezara a crear piezas para sus negocios. Profesionales que antes publicaban cosas bastante flojas ahora muestran contenidos visualmente mucho más atractivos. Panaderías, rotiserías, comercios de barrio y pequeños emprendedores comenzaron a producir piezas mucho más prolijas.

Y esto está perfecto. No es una crítica. Al contrario. Bienvenida sea cualquier tecnología que facilite el trabajo y permita que más personas se animen a crear contenidos.

Ahora bien, que una imagen quede espectacular no significa automáticamente que sea buena para tu negocio.

Una imagen bonita no resuelve tu marketing

La peor confusión que podés tener es creer que el generador de imágenes de ChatGPT está resolviendo tu marketing.

No. Lo único que está haciendo es generar una gráfica más o menos linda según la información que le das y según el criterio que tengas para usar la herramienta.

Es exactamente lo mismo que ocurre con las herramientas que crean sitios web automáticamente. Si vos no entendés qué información debe tener una página, cómo presentar tu propuesta de valor, qué poner antes del primer scroll o por qué algunos sitios venden y otros no, la herramienta no te va a salvar.

Con las imágenes pasa exactamente igual.

La inteligencia artificial aprende de contenidos genéricos

Hay algo importante que muchas veces se pasa por alto. La inteligencia artificial fue entrenada con información pública disponible en internet.

Y como la mayoría de los negocios publica prácticamente las mismas cosas, la inteligencia artificial termina aprendiendo de contenidos repetidos. Copias de copias de copias.

Por eso muchas veces el resultado es visualmente atractivo, pero tremendamente genérico.

En ese sentido, el problema es exactamente el mismo que existía con las plantillas de Canva. No porque Canva sea malo ni porque ChatGPT sea malo. El problema es que todos terminan usando los mismos recursos, los mismos mensajes y las mismas fórmulas.

Y cuando todos hacen lo mismo, desaparece cualquier posibilidad de diferenciación.

La prueba está en el ejemplo de las rotiserías

La observación de Sergio es brillante porque demuestra exactamente este problema. Recibió promociones de dos negocios distintos y creyó que se trataba del mismo.

Los dos probablemente usaron la misma herramienta. Los dos le pidieron algo parecido. Los dos obtuvieron un resultado parecido.

Y ahí aparece el verdadero problema: si un potencial cliente no puede distinguir tu negocio del de la competencia, terminás compitiendo solamente por precio.

Yo desde que arranqué este podcast hace más de siete años insisto con la misma idea. Lo peor que le puede pasar a un negocio es quedar atrapado en una guerra de precios.

La forma de salir de ahí es construir una propuesta de valor basada en fortalezas que sean valoradas por tus potenciales clientes. Y después comunicar esas fortalezas de manera consistente.

Los contenidos son importantes, pero no son la locomotora. Son los últimos vagones del tren. La locomotora es aquello que hace diferente a tu negocio.

Si es genérico, está mal

En los cursos sobre creación de contenidos con inteligencia artificial siempre insisto con dos conceptos.

  • Si se nota demasiado que fue hecho con inteligencia artificial, está mal.
  • Si es genérico, está doblemente mal.

Si no alimentás a la inteligencia artificial con información específica de tu negocio, de tu marca, de tu personalidad, de tu propuesta de valor, de tu universo visual y verbal, el resultado va a ser una pieza genérica.

Va a tener los mismos textos que usan todos. Las mismas fotos que usan todos. Los mismos recursos visuales que usan todos.

Y vas a terminar exactamente en la situación que describió Sergio: alguien confundiendo tu negocio con otro.

Lo peor que puede pasar es que funcione un poco

Hay una idea que mencioné varias veces durante estos años y que aplica perfectamente acá.

Lo peor que puede pasar no es que esto no funcione. Lo peor que puede pasar es que funcione un poco.

Porque cuando una mala práctica genera algún resultado, aunque sea pequeño, muchas personas se enamoran de esa solución y siguen repitiéndola.

Es el mismo caso del negocio que reparte volantes horribles, consigue cuatro o cinco clientes y sigue usando esos volantes para siempre. Mientras tanto deja un montón de oportunidades sobre la mesa porque nunca mejora.

Con la inteligencia artificial puede pasar exactamente lo mismo.

La herramienta es extraordinaria, pero necesitás criterio

Usá ChatGPT. Usá Gemini. Usá la herramienta que quieras para generar imágenes, textos, videos o contenidos.

Sería absurdo ignorar una tecnología tan poderosa. Hoy podés crear en segundos cosas que antes te llevaban una hora.

Pero justamente porque ahora tardás segundos en producir una pieza, tenés más tiempo para aprender a hacerlo bien.

No alcanza con pedir una imagen y publicarla. Necesitás entender qué querés comunicar, cómo querés diferenciarte y qué hace único a tu negocio.

Porque si no terminás peleándote por precio contra otro negocio que está haciendo exactamente la misma bosta que vos con la misma herramienta.

Y ahí la inteligencia artificial deja de ser una ventaja para convertirse simplemente en una fábrica de contenidos genéricos.

Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing
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