1987 Vender en Instagram no es solo mostrar productos.
Mostrar lo que hacés no es suficiente para vender
Subís fotos de tus productos, de tus trabajos, de lo que hacés a Instagram. Se ve lindo, hay alguno que otro me gusta, pero no llegan consultas ni ventas. Entonces pensás que Instagram no funciona, que las redes sociales no sirven. Pero en realidad el problema no es la plataforma, es la estrategia.
No alcanza solo con mostrar lo que vos tenés para ofrecer. Es necesario mostrarlo, obviamente, porque si la gente no sabe lo que vendés difícilmente te compre. Pero tu negocio no es el único negocio en el mundo. Hay muchísimos más que hacen algo parecido a lo que hacés vos.
Instagram no puede ser solo una vidriera
Cuando usás Instagram como una vidriera o como un catálogo donde solamente mostrás productos, la cosa se complica. Porque si todos muestran lo mismo, de la misma manera, al final todo parece igual.
Buscá cualquier rubro en Instagram: ropa, decoración, arquitectura, muebles, pastelería, lo que sea. Vas a ver que casi todos hacen lo mismo. Fotos del producto, fotos del local, fotos del proceso, y nada más. Entonces el cliente ve diez cuentas parecidas y termina comprando el más barato o el que le queda más cómodo.
Tenés que crear contenido que genere ventas
Mostrar el producto es solo un tipo de contenido, pero no debería ser el único. Tenés que crear contenido que genere ventas. Contenido que explique por qué tu producto es mejor, para quién es, qué problema resuelve y por qué alguien debería comprarte a vos y no a otro.
Las personas no compran productos porque sí. Compran porque quieren resolver un problema, porque quieren sentirse de determinada manera, porque quieren lograr algo o porque quieren evitar un problema.
Primero tenés que entender a quién le vendés
Una de las preguntas más importantes es a quién le vendés. Quién es esa persona, qué problema tiene, por qué te compraría, qué busca, qué le gusta, qué le preocupa y qué lo haría elegir tu producto en lugar del de la competencia.
Cuando entendés eso, podés crear contenido que le hable directamente a esa persona. Y cuando una persona siente que le están hablando a ella, presta atención. Y cuando presta atención, aumenta la probabilidad de que compre.
El contenido no tiene que hablar de vos, tiene que hablar del cliente
Otro error muy común es el autobombo. Contenido hablando de la empresa, de la historia, de lo bien que hacés las cosas, de lo grande que es tu taller o de cuántos años llevás trabajando. Eso puede servir en algunos casos, pero no puede ser la base de tu contenido.
El contenido tiene que estar centrado en el cliente, en lo que necesita, en sus problemas, en sus dudas, en sus deseos y en sus objetivos. Cuando hablás del cliente, el cliente escucha. Cuando hablás de vos, muchas veces a nadie le importa.
Mostrar no es vender
Mostrar un producto no es vender. Vender es explicar, persuadir, mostrar beneficios, explicar por qué ese producto es para determinada persona, mostrar casos, contar historias, comparar, explicar problemas y soluciones.
Muchos negocios muestran lo que hacen, pero no venden lo que hacen. Y hay una gran diferencia entre mostrar y vender. Para vender tenés que comunicar mejor, entender a tu cliente y crear contenido con estrategia, no solamente subir fotos porque sí.
Si todos hacen lo mismo, nadie se diferencia
Si vos hacés lo mismo que todos los demás, te volvés uno más. Y cuando sos uno más, la gente compara por precio. Por eso, la clave no es solo mostrar lo que vendés, sino comunicar mejor, diferenciarte, posicionarte y crear contenido que realmente ayude a vender.
Instagram puede funcionar muy bien para un negocio, pero no alcanza con subir fotos de lo que hacés. Tenés que entender marketing, comunicación, clientes, contenido y estrategia. Porque el problema no suele ser la red social, el problema suele ser cómo la estás usando.
Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing.