Consejos de productividad para mejorar tu forma de trabajar.

Mejorar tu forma de trabajar es vital. Como emprendedor siempre vas a tener más cosas para hacer que tiempo disponible. En esta nota voy a darte algunos consejos que yo mismo aplico para disparar tu productividad.

Definí el comienzo y el final de tu jornada de trabajo.

Los occidentales tenemos la pésima costumbre de creer que trabajar es estar todo el día a lo loco yendo de aquí para allá con los pelos de punta, con picos de estrés, abrumados por montañas de tareas interminables  de tareas por hacer y angustiados por saber que al final del día tendremos que seguir en nuestra casa lo que no terminamos en la oficina.

Eso existe, no lo niego, pero no es necesario que sea así tu modelo de trabajo. Podés mejorar tu forma de trabajar para disfrutar de tu trabajo en vez de sufrirlo.

El primer consejo que te doy es que establezcas un horario para empezar y un horario para terminar cumpliendo ese horario como si trabajaras para una empresa. Tenés que ser inflexible ya que siempre te va a quedar algo por hacer.

Si no tenés un horario fijo tu jornada no va a terminar nunca. Hace lo importante, luego lo urgente y el resto de las cosas pueden esperar. Al principio no va a ser fácil pero una vez ordenado vas a ver los beneficios de este hábito.

 En tu horario de trabajo trabajá.

Un punto clave para mejorar tu forma de trabajar es aprovechar cada minuto. Somos poco productivos porque nos relajamos más de la cuenta, al no tener quien nos supervise nos tomamos las cosas con demasiada calma.

Algunas actividades que “intercalamos” en horario de trabajo son:

  • levantarnos de la silla varias veces por hora
  • mirar en internet una noticia
  • hacer llamadas telefónicas
  • ponemor una canción que nos gusta luego cambiarla por otra y otra y otra
  • mirar videos en youtube
  • recibir amigos que andaban cerca de casa y ponernos a tomar unos mates

Seguramente te sentirás representado, todos en algún momento nos comportamos de esa manera y nos terminamos perjudicando.

No se trata de establecer un esquema espartano de trabajo, ni de ser un robot. Pero si realmente queremos progresar, trabajar en forma productiva y que nos quede tiempo para el ocio, para la familia, el descanso y la actividad física debemos poner cada cosa en su lugar.

Evitá las reuniones.

Las reuniones son asesinas seriales de la productividad y en Argentina son casi una adicción. Para todo nos reunimos. No importa si vamos a fundar una empresa multinacional con 300.000 empleados o si tenemos que elegir la tipografía para el logo de nuestro negocio. Todo, absolutamente todo termina en una reunión.

Un altísimo porcentaje de las reuniones solo son totalmente improductivas y muchas de ellas son evitables. Un plan tendiente a mejorar tu forma de trabajar debe prestar atención a las reuniones para evitarlas en la medida de lo posible.

Antes de organizar una reunión pensá en alternativas. Quizás no es necesario reunirse, tal vez con una breve charla telefónica, por skype o intercambiando mensajes por correo electrónico o whatsapp se logra el mismo resultado.

Si la reunión es inevitable aplicá estos tres principios para hacerla del mejor modo posible.

  • Establecé el temario con antelación: no te juntes para hablar “de bueyes perdidos“. Todos los participantes deben saber antes de concurrir a la reunión cuales serán los temas y a que conclusiones se deben llegar. En el caso en que la reunión genere tareas para hacer de la misma reunión deben surgir los responsables de realizarlas.
  • Los participantes tienen que ser los justos y necesarios: Como reza el dicho popular “los de afuera son de palo”, las reuniones multitudinarias en las que todos opinan, incluso los que no tienen nada que ver con el tema concreto, no sirven para nada. Solo deben estar presentes los que se relacionan directamente con la cuestión que motivó la reunión.
  • Definí un horario de comienzo y un tiempo máximo: Una reunión indefinida termina siendo improductiva. Lo único que se logra es la dispersión de los participantes que están más pendientes del horario que de lo que se está hablando.
  • Programá reuniones sin incomodidades: En lo posible organizá una reunión en la que todos estén cómodos. Si son las 14 hs. y nadie almorzó habrá poca concentración, lo más probable es que todos estén pensando en una pizza o una docena de empanadas.
  • Evitá las distracciones: Nunca elijas un lugar para la reunión en el que haya distracciones. Si, ya se que te gusta ir a ese café en el que las camareras usan esas calzas ajustadas que hacen lucir sus esbeltas figuras. Pero poca bolilla te van a dar los participantes de tu reunión, sus pensamientos estarán orientados hacia otros temas.

Hay muchas formas de hacer reuniones productivas hay libros enteros que hablan de ello, no es necesario hacerte un especialista, con aplicar algunos conceptos de sentido común basta y sobra.

Nada de internet, nada de Whatsapp, nada de redes sociales.

En el primer punto ya mencioné que es buena práctica trabajar concentrado y sin distracciones. Te sugiero silenciar el teléfono y evitar navegar por internet.  Es habitual que aún estando concentrados dejemos lo que estamos haciendo cuando nos entra un mensaje o aparece la notificación de alguna aplicación.

La pantalla de nuestro celular nos dice que todo es urgente cuando en realidad no lo es. El mundo no va a dejar de girar porque no contestemos un whatsapp o no respondamos a una notificación de Facebook.

El problema con la mensajería instantánea, las redes sociales e internet en general es que una cosa nos lleva a la otra. Hacemos click en el enlace de un e-mail y terminamos diez minutos navegando. Contestamos un whatsapp y perdemos cinco minutos mirando las fotos de perfil o los estados de nuestros contactos y así sucesivamente. El tiempo no es lo único que perdemos, también concentración, el hilo de nuestro trabajo.

Yo tengo por costumbre silenciar todo, excepto los mensajes y las llamadas de mi familia más cercana, de este modo atiendo aquellos mensajes que son realmente importantes, el resto lo respondo luego.

Si querés  cumplir tus objetivos y lograr tus sueños estás obligado a mejorar tu forma de trabajar estableciendo prioridades que estén a la altura de ellos. Créeme, nada es urgente, el mundo puede esperar.

Gestiona en forma eficiente tu correo electrónico.

El correo electrónico bien gestionado es una potente herramienta de productividad, mal gestionado se convierte en otro ladrón de tiempo. Si por costumbre contestás a tontas y a locas cada correo que te entra en cualquier momento será mejor que busques mejorar tu forma de trabajar tu e-mail.

Voy a darte un par de consejos que me sirvieron mucho.

  • Revisar todos los correos a la misma hora siempre:

Puede ser media hora o una hora, el tiempo dependerá de la cantidad de correos que recibas y de los datos que necesites para responderlos. Esta es la mejor manera de gestionar los e-mails, de lo contrario cada uno que nos llega es una distracción que nos impide hacer la tarea en curso.

  • Eliminar las suscripciones:

Sigo mucho contenido en internet, blogs, canales de Youtube, etc.  Antes estaba suscripto a muchos newsletters, cuando abría mi correo tenía decenas de mails por leer. Para remediar esto me di de baja de todas las listas y empecé a seguir esos mismos contenidos por rss mediante Feedly ahora decido en que momento consumo esos contenidos y ya no son una molestia en mi bandeja de entrada.

  • Posponer la lectura de lo que no es urgente ni importante:

Yo utilizo Mailbird un gestor de correo gratuito que tiene la opción de “repetición de alerta“. Cuando me llega un contenido interesante que deseo ver pero que no quiero perder tiempo en el momento en que lo recibo utilizo esta opción.  Selecciono esos correos y los programo para leerlos otro día. Por lo general todos estos mails los dejo para el fin de semana.

Nunca uses el teléfono.

De todos los canales que podemos utilizar para comunicarnos el teléfono es el peor. No lo uses.

Así como hay gente adicta a las reuniones también los hay adictos al teléfono. No importa si el tema es importante o es un tema menor, cualquier excusa es válida para hacer una llamada. El problema es que una llamada puede durar sin darnos cuenta diez o quince minutos (a veces más). Si atendemos de cuatro a seis llamadas por día habremos perdido una hora de trabajo o más.

Hace un tiempo ya que solo doy soporte por correo electrónico y eventualmente por algún servicio de mensajería. En algunos casos puntuales (si no tengo otra opción) utilizo el teléfono. Hoy existen muchas alternativas como los audios de whatsapp que permiten grabar un mensaje de voz sin que eso signifique perder quince minutos hablando.


Estrategia perdedora: Trabajar en forma desorganizada utilizando mas tiempo del necesario.

Estrategia ganadora: Organizarse, optimizar el tiempo y el trabajo para poder tener una vida equilibrada que también te permita descansar, disfrutar con amigos o familia o simplemente estar ocioso.


Cuando empecé hacía las cosas como me venían, luego de leer blogs, escuchar podcast y seguír videos de especialistas en productividad apliqué sus consejos, a partir de allí mi forma de trabajar y mi propia vida cambió para bien.

Espero que a vos también te sirva este artículo. Si tenés alguna duda, una consulta o querés dejarme un comentario lo podés hacer mediante el formulario de contacto. Nos vemos y gracias !