2080 Tu negocio está en la Edad de Piedra. ¡Espabilate!
Tu negocio atrasa mil años.
Tu negocio cambió. Tal vez no te diste cuenta, pero tus competidores cambiaron, cambiaron los hábitos de consumo y cambió la forma de hacer negocios. Es probable que vos sigas trabajando como se trabajaba hace 10 o 20 años, y por eso tus cosas van como van.
Tenés que cambiar. Tenés que cambiar para mejorar. Y lo primero, el primer paso, es escuchar esto.
Vengo a hablarte de todo lo que le falta a tu negocio para poder competir de igual a igual con quienes están vendiendo más que vos. O vender más, o quedarte en el camino y que te pasen como alambre caído, y que tu negocio un día cierre porque no se adaptó a los tiempos.
Muchos negocios siguen trabajando como hace veinte años.
Como sabés, yo me dedico a consultorías de marketing. Durante este año mucha gente me consultó y surgió un patrón que en realidad está desde que empecé, porque esto no cambia jamás.
Hay early adopters de cierta tecnología, hay gente que la adopta después y hay rezagados. Incluso algunos que nunca la adoptan.
Pero lo interesante es que en el tema de los negocios hay cantidad de negocios que siguen como si nada hubiese cambiado. Trabajando como hace diez o veinte años. Como mucho, como mucho, se animan un poquito a utilizar Instagram y WhatsApp.
Y por lo general para el culo. Porque si por lo menos lo usaran bien, bueno, está, sabés usar Instagram o sabés usar WhatsApp. Pero lo usan mal.
Tengo cantidad de episodios quejándome, episodios a lo largo de estos más de siete años diciendo no uses WhatsApp así, no uses Instagram así, los contenidos no se crean así, no hagas esto, no hagas aquello.
Sí, parezco el viejo gruñón que se sienta en la plaza con el dedo, cual si fuera el abuelo Simpson, diciendo “esto lo están haciendo mal”. Pero sí, lo están haciendo mal.
Y lo digo yo, no solamente porque lo veo, sino también por mi laburo. Gente que viene y no da pie con bola, siendo que hay cosas que ya tienen un largo recorrido.
Hay herramientas que ya deberías haber probado.
Por ejemplo, la publicidad. Cuánta gente todavía no hizo publicidad digital. Y no digo que sea una obligación. A ver, vos podés tener un negocio que venda y listo.
Pero yo qué sé, aunque sea una campaña para probar la herramienta, para entender cómo funciona por si el día de mañana pasa algo y necesitás hacer urgente publicidad para conseguir clientes.
Además, es inaceptable que me digas: “no, pero no sé cómo hacerlo”. Entre la inteligencia artificial y los contenidos que cada vez hay más, no hay excusa.
Hoy hay un estándar mínimo. Durante todo el 2025 yo siempre decía: no estamos en 1980. En 1980 era complicado tener un negocio, pero una vez que vos ponías un negocio, casi no tenías competencia.
Y luego decía: ahora es muy fácil poner un negocio, pero lo difícil es que funcione. Porque hay competencia por todos lados. Partiendo por la competencia por la atención y siguiendo por la competencia directa de tus productos o servicios, la competencia indirecta, los sustitutos.
Hoy competimos con todo el mundo. Y resulta que mucha gente está avispada y le da bola a cosas que tal vez vos no le estás dando bola en tu negocio.
Hoy es fácil empezar, pero difícil hacer que funcione.
Por eso digo: hoy es más fácil poner un negocio, pero que ese negocio funcione es endiabladamente complicado.
Porque para que funcione necesitás un piso, una base. Y no quiero decir que si vos hacés o no hacés las cosas como yo te digo, no te funcione. Sí, te puede funcionar.
Pero una cosa es que un negocio funcione de carambola y otra cosa es que un negocio funcione aprovechando todo lo que hay hoy disponible.
Que es cierto, te lleva tiempo, te lleva recursos, dinero. Pero te da cierta tranquilidad de que la captación de clientes y las ventas no se generan de casualidad, de suerte, sino que hay todo un sistema que sostiene a tu negocio.
El estándar mínimo de presencia digital.
Entonces, como decía recién, hoy hay un estándar mínimo. Presencia digital. Un sitio web.
“No, yo no vendo por web”. Bueno, presencia en canales digitales. En Instagram, en TikTok, en LinkedIn. Presencia con contenidos.
No solamente que tu negocio esté como si tuviera una tarjeta de presentación electrónica. No. Aprovechar lo que cada medio electrónico puede darte, cada canal.
Ni hablar de un montón de otras cosas, como por ejemplo un marketplace, como por ejemplo la ficha de tu negocio en Google.
Pero además después está la capa de aprovechamiento de esas plataformas y tecnologías: creación de contenido de calidad, alineado con tu negocio, con una alta frecuencia de publicación, manteniéndolo a largo plazo.
La publicidad también. Crear campañas, aunque más no sea por empujar un poquito lo orgánico o por tener un segundo canal de captación.
Automatizaciones, por ejemplo. Hay un montón de cosas que, si bien es cierto que si estás arrancando no podés meter de una todo, lo lógico es que aproveches y poquito a poco vayas implementando todo lo que hoy tenemos los negocios, principalmente desde el punto de vista de lo digital.
Para toda la operatoria y para todas las instancias de captar clientes, vender, conservar esos clientes, retenerlos, ofrecerles más productos, más servicios, aumentar su valor durante el tiempo que están con nosotros. Mil cosas.
La inteligencia artificial como pegamento.
Encima de todo eso, encima de tu página web, perfil de Instagram, el software que uses para CRM, el software que uses para automatizar el embudo de captación de clientes, la publicidad que hagas en Google, Facebook o TikTok, hoy está la inteligencia artificial.
Y la inteligencia artificial, además de tener un efecto multiplicador y un efecto de ahorro enorme de tiempo, energía y recursos, hace las veces de pegamento.
Porque eso que vos hoy utilizás o deberías estar utilizando, por ejemplo un sitio web, gracias a la inteligencia artificial lo podés crear, lo podés mantener, lo podés actualizar, lo podés dotar de alguna funcionalidad.
Cosa que antes necesitabas más dinero, más recursos, contratar gente, más tiempo.
Contenidos, ni hablar. Cuánto contenido hoy se puede hacer gracias a la inteligencia artificial.
Porque tal vez antes tenías una zapatería y hacer todo el catálogo de los zapatos de invierno te costaba un dineral por el fotógrafo, por esto, por el otro.
Hoy lo resolvés muy fácil. Incluso sin tener el producto. Se lo pedís al fabricante, que te mande un JPG, y hacés el catálogo antes siquiera de tener el producto en tu depósito.
No alcanza con pedirle dos ideas a ChatGPT.
Quiero decir: no solamente hay herramientas para dueños de negocio que ya llevan incluso más de una década y que hay gente que todavía no está aprovechando, sino que además está la inteligencia artificial.
Y yo veo por mi laburo que mucha gente lo que hace es pedirle dos o tres ideas de contenido, algún texto, que les genere una imagen, sin darle contexto, sin darle instrucciones claras, sin definir una metodología o patrones, sin buscar coherencia.
Y ahí están.
El asunto es que las cosas funcionan. Porque también alguien dirá: “bueno, pero esos negocios funcionan”. Sí, pero podrían funcionar mejor.
Y además podrían ganar más dinero. Y además podrían no dejar tanto dinero sobre la mesa. Y además podrían protegerse ante el avance y la velocidad de todos los cambios que estamos viviendo.
La velocidad del cambio no espera a nadie.
La gente que se sigue manejando como hace 20 o 30 años, o 15 o 10 de última, y se está perdiendo todo esto, no se da cuenta de la velocidad a la que viene esto.
Yo, que estoy metido todos los días con la nariz en la inteligencia artificial, estoy enloqueciendo por los avances, por la profundidad, por la velocidad.
Pero además estoy viendo que si no me subo a la ola, hacer creo que antes te contaba la transición desde consultor de marketing a agencia unipersonal de marketing y contenido con inteligencia artificial, no lo hago por hacerme el cancherito.
No es “mirá qué vivo este”. No. Lo hago porque no hay otra.
Si yo no incorporo lo más rápido posible procesos e inteligencia artificial en todas las fases de mi negocio, me van a pasar como alambre caído.
Porque yo para entregar una consultoría a un cliente voy a tardar un mes y alguien va a tardar diez días.
Dejá de mirar para el costado.
Entonces mi invitación es dejar de mirar para el costado. Dejar de tener un negocio que solamente depende del boca a boca, de la gente que va o del WhatsApp.
No, no, no. Empezá a hacer las cosas como la gente que lo hace bien.
No solamente para que te vaya mejor ahora, sino para aguantar el cimbronazo que se viene y que es inevitable e imparable.
Después no me digas que no te avisé.
Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing.