2073 Aprendé marketing como Elon Musk.

La mayoría de los dueños de negocios aprenden marketing, cuando tienen ganas de aprender, mirando lo que hace el otro. Bueno, igual yo eso no lo llamo marketing. Miran lo que hace el negocio vecino y lo copian.

El problema es que si vos copiás sin entender por qué las cosas funcionan, siempre vas a estar dependiendo de que otro haga algo, le funcione y, bueno, cruzar los dedos, prender velitas para que también te funcione a vos.

Y hay una forma mucho más inteligente de aprender marketing, e incluso de aprender cualquier cosa: ir a los principios básicos. Y esto viene del queridísimo, amado por unos, odiado por otros, Elon Musk. Así que atenti.

Vengo a hablarte de cómo podés aprender marketing, aunque también podés aprender otras cosas, a partir de sus principios más básicos.

Los primeros principios.

Para esto voy a tomar como referencia lo que, en varias entrevistas e incluso en el libro, yo te conté que compré la biografía de Elon Musk. No me acuerdo ahora el apellido del autor, una biografía fenomenal sobre la figura de Elon Musk.

Tanto en el libro como en multitud de entrevistas que le hicieron al tipo, él suele hablar de los primeros principios o de los principios fundamentales detrás de las cosas.

Si vos conocés más o menos cómo le funciona el balero a Elon Musk, sabés que es un tipo que, entre muchas cosas que tiene, es alguien que ha estudiado física y que está muy compenetrado con todo esto de la exploración espacial, de entender los principios del universo, de la física y demás.

De ahí es que él toma, a partir de sus conocimientos y su pasión por la física, lo de los principios. Por eso, en vez de razonar o decidir por analogía, copiando lo que hacen los demás, se trata de desarmar el problema hasta llegar a lo que podríamos denominar las verdades más fundamentales y enraizarnos en esas verdades fundamentales.

El ejemplo de los cohetes.

Por ejemplo, cuando él se pone con el tema de los cohetes en SpaceX, no dijo: “bueno, voy a ver cómo la NASA o cómo las otras empresas competidoras hacen los cohetes, o cómo se hicieron los cohetes”. Obviamente que parte de ese conocimiento y experiencia ajena lo tomó. No es que inventó completamente la rueda.

Pero no dijo: “bueno, resulta que los cohetes son todos así, tienen que ser así”. No. Los desarmó ínteros y empezó a cuestionar. Empezó a quitar aquello que le parecía que estaba de más.

A punto tal que en algún momento fue criticado. Y a punto tal que hasta sus propios ingenieros tenían terror de las locuras que estaba haciendo el tipo. “¿Cómo vas a quitar esto?”.

Pero al final la historia le dio la razón. El tipo pudo crear, y sigue creando, esos cohetes maravillosos que han logrado aterrizar, salir y volver. Que es una de las cosas más caras que hay en el tema de la cohetería, porque el cohete salía a poner y nada: los motores, todo lo perdías para siempre.

Así que digamos que ha sido absolutamente innovador por esto de meterse e ir hacia los principios de las cosas.

Antes de delegar, entender.

Sin ir más lejos, ayer te comenté que antes de delegar tu trabajo en inteligencia artificial, tenés que hacerlo vos para encontrar los obstáculos, las dificultades, para entender muy bien cómo funcionan las cosas.

Y lo relacioné con el episodio del lunes, donde hablé de GPT Work y te conté que yo había hecho verdaderas autopsias durante dos jornadas de trabajo de skills y de plugins de GPT Work. De cómo OpenAI le daba instrucciones a sus agentes y a sus modelos para que pudieran realizar cosas tales como documentos, presentaciones, análisis de información o creación de sitios web.

Porque, por la misma razón, a mí no me alcanza con decirle a GPT: “ayudame a hacer una presentación en formato de diapositivas de esta información que tengo acá, hacelo”. Obvio, yo ahorraría mucho tiempo. ¿Qué necesidad de romperme los cuernos mirando a ver cómo lo hacen?

Pero si yo quiero que la inteligencia artificial trabaje para mí o para mis clientes, y obtener realmente lo que quiero y no lo que me puede dar, tengo que abrir esas skills, mirarlas y entender cuál es la lógica de construcción.

Por qué hacen lo que hacen. Cuál es el contexto. Cuál es el paso a paso. Qué herramientas disparan. Cómo lo hacen. Cuál es el control de calidad. Dónde almacenan la información. Etcétera.

Muy parecido a la postura, o a cómo Elon Musk ha desarrollado sus empresas a lo largo de estos años: tratar de entender los principios fundamentales.

Qué tiene que ver esto con marketing.

¿Y qué tiene que ver con el marketing? Muchísimo. Porque, como dije, la mayoría de los dueños de negocios miran: “ah, fulana abrió Instagram y grabó un video y dice hola amiga, no sé qué”. Hago la misma boludez. Sin entender los principios que hay detrás.

Porque el marketing no es una cosa para elegidos. No hay que tener un coeficiente intelectual extraordinario. Cualquier boludo, y levanto la mano, en suyo y claro ejemplo, se puede poner con esto del marketing.

Yo arranqué con más de 40. Yo hacía páginas web, o me vi obligado a hacer páginas web, porque había quedado sin un mango, culo para arriba. Dije: “me pongo a hacer páginas web”. Ahí me encontré con el maravilloso mundo del marketing y aquí estoy.

Y si un poco de cable habla, lo conté cantidad de veces a lo largo de estos más de siete años.

En el marketing hay muchísimo sentido común. Pero ojo: los principios son los que importan.

No me deslumbra la herramienta, me interesa el principio.

A mí no me importa, a ver, sí, obviamente por mi actividad profesional estoy actualizado e informado acerca de novedades del sector, herramientas, etcétera. Por eso puedo hacer un episodio de GPT Work.

Para mí no es que me deslumbre que aparezca algo y diga: “ah, mirá, la inteligencia artificial”. No. Yo lo que digo es: bueno, ¿cómo puedo utilizar esto para hacer un mejor marketing? ¿Se entiende?

Porque me interesa esto, lo que hay detrás, el principio básico, la cosa fundacional.

A mí me interesan tres pitos si cuando hago un episodio acá suena poco académico. Yo quiero que lo entiendas. Obvio que después podemos añadir capas de complejidad.

Si yo hablo de SEO, te voy a dar el principio básico. Si lo querés complejizar, obviamente. Lo mismo de contenido, lo mismo de marca personal, de automatizaciones, de lo que quieras.

Pero de nada sirve que vos hagas un curso de community manager o un curso de una herramienta determinada sin antes conocer los principios básicos.

Qué es un producto o un servicio.

Aquí en este podcast te lo mencioné más de una vez. ¿Qué es un producto o un servicio? Te lo he dicho en mis palabras: es una solución.

Es una solución que conecta. O sea, lo que vos vendés es una solución. ¿Una solución para quién? Para alguien que tiene un problema.

¿Querés algo más básico que eso?

Ahora, si vos empezás por la parte compleja y agarrás un libro de marketing de venta, el producto, tipología de los productos, te vas a complicar la vida al pedo. No estoy diciendo que no mejores tu comprensión de las cosas. Adelante. Pero no empieces por el techo. Empezá por las bases. Empezá por los cimientos de las cosas.

El marketing, por ejemplo, yo te lo he explicado en palabras muy sencillas. Y no por eso no tengo otra forma de explicarlo. Pero para mí es muy simple: el marketing es lo que conecta a esa persona que tiene el problema con la solución que vos vendés.

Punto. Si vos entendés eso, empezás a comprender todo el ecosistema del marketing.

Ahora, si yo te doy una explicación académica del marketing de la universidad de no sé dónde, te complico la vida.

Llegar a la persona correcta.

Yo también lo he dicho acá: marketing es llegar a la persona correcta en el momento indicado con el mensaje adecuado. Sí, cierto. Y te puedo desglosar, como lo he hecho en más de un episodio, todos los elementos.

Qué es una persona correcta. Cuál es el momento indicado. Cuál es el mensaje idóneo. Sí, obvio.

Pero lo que te tiene que quedar claro es la base. ¿Qué es marketing? Bueno, es conectar al tipo que tiene un problema con el tipo que le vende la solución.

Los principios del contenido.

Vayamos al ejemplo de los contenidos. También te lo explicaba de forma muy sencilla, básica.

Contenido es básicamente algo que te permite, o que debería lograr, que captes la atención de las personas, retengas esa atención para que no solamente la gente conozca a tu negocio, te conozca a vos, sino que además confíe y por ende compre.

Estos serían los fundamentales del contenido, los principios del contenido.

Los principios del contenido no son qué color de letra usar para un subtítulo, o cómo tenés que editar, o cuál es el hook. Eso no son los principios.

Eso son elementos que, si entendés los principios, te pueden llegar a servir o no. O podés darte cuenta de que podés prescindir de ellos porque no los necesitás.

Por eso es importante bajar el trigo, bajar todo a tierra y entender esto. Porque si vos entendés los principios básicos, los conceptos básicos del marketing o de cualquier otra cosa, pero acá estamos hablando de marketing, te va a ir mucho mejor.

Si el contenido no cumple su función, está mal.

Por ejemplo, si vos hacés un contenido y ese contenido no capta la atención, no tiene buenas métricas, no cumple su función.

Si el contenido no te trae clientes, no te ayuda a crear una comunidad, está mal hecho.

¿Porque qué dicen los principios sobre el contenido? Algo que me ayuda a captar la atención de las personas, retiene esa atención mientras le genero confianza, proyecto autoridad, los traigo hacia mi negocio para que parte de esa gente eventualmente me compre.

¿Tu contenido logra eso? No. Entonces está mal.

Y seguramente esté mal porque están mal tus principios, el prisma desde donde lo mirás.

Después sí podés analizar tu carrusel de Instagram. “No, lo que pasa es que la foto está fea”. Puede ser. Después podemos ver por qué no captó la atención. Pero primero el principio básico.

Una campaña también puede fallar por principios.

Te doy otro ejemplo: campaña de publicidad. Vos hacés una campaña, desde el punto de vista técnico está perfecta. Seguiste todas las pautas que te dicen: objetivo de campaña, conjunto de anuncios, anuncios, bla, bla, bla, las creatividades.

Pero resulta que segmentaste mal o demasiado amplio. O la propia creatividad está espantando gente porque no está llegando a la gente correcta.

No te funciona. Aunque tengas muchas cosas bien hechas, no le prestaste atención a los principios.

Entonces, en cualquier actividad, principalmente en esto que tiene que ver con marketing y con negocios, hacé como hace nuestro queridísimo Elon Musk: andá a los principios. Tratá de entender los principios.

La enciclopedia de objetos brillantes.

No te quedes ahí. Hay mucha gente que sigue cuentas de Instagram de creadores de contenido que lo hacen muy bien, por eso tienen centenas de miles, en muchos casos, de seguidores. Pero son simplemente un compendio, una enciclopedia de objetos brillantes.

“Estas son las cinco tipografías que necesitás para tener éxito en tus contenidos”. Las pelotas. No necesitás esas cinco tipografías.

“Esta es la nueva aplicación para editar”. No, no la necesitás.

“Este es el nuevo hook”. No lo necesitás. No lo necesitás.

Pero claro, te da la tranquilidad de decir: “bueno, listo, yo hago lo que me dice esta persona”. Es más fácil eso que ponerte a pensar. Que usar tu propio criterio. Que desmenuzar todo. Que ir a los principios.

Claro, es mucho más fácil que una mina o un tipo te diga: “usá estos cinco hooks y vas a ser viral”. Vos decís: “ah, joya, copio los cinco y ya está”. Que además ni siquiera lo hacés después. Lo copiaste, dejaste guardado el video y nunca te sentaste a grabarlo.

Por qué funcionan esas cosas.

¿Por qué funciona eso? Porque la gente es vaga. Porque la gente no quiere pensar. Porque es más fácil tener todo servido.

Pero el camino correcto, y esto lo digo con absoluta humildad, porque yo también vengo de ahí. Yo también escuché un montón de gente e hice las cosas que me decían. O en muchos casos ni siquiera las hice.

Hasta que me di cuenta de que en realidad hay que ir a los principios. Hay que entender bien de qué va todo.

“Usá estos cinco hooks para hacer videos virales. Grabá de esta manera. Usá esta cámara. Usá esta transición. Usá este subtítulo. Usá este efecto. Este ruidito, fum”.

No, boludo. ¿Cuál es el principio detrás de la viralidad y la psicología humana?

Por qué una persona necesita ver algo. Por qué algo que ve, o algo que escucha, le capta la atención. Por qué necesita cerrar el círculo cuando le ponemos una pregunta delante de sus ojos y por ende sigue mirando. Por qué no puede dejar de mirar hasta tanto responder esa pregunta que tiene en la cabeza.

Eso son los principios. Y los principios se aplican a todo.

Aprender marketing desde los principios.

Cuando vos aprendés marketing desde los principios, vas a tomar mejores decisiones. Porque no vas a depender ni de moda, ni de plataforma, ni de fórmula, ni de tips, ni de hacks, ni de ningún objeto brillante.

Lo vas a entender por tus propios medios.

Como dije: ¿qué es un producto? Es una solución para problemas de un grupo de personas. Listo. ¿Qué estoy solucionando? Te das cuenta solo.

Si es una solución, ¿qué estoy solucionando y para quién?

Y si hablo de las soluciones en vez de hablar del producto, listo, ya estás haciendo un mejor marketing del que hacías.

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