1871 Básicos del marketing: barrera de entrada

Nueva semana del ciclo Básicos del Marketing. Hoy, lunes 13 de octubre de 2025, episodio 1871, hablamos de barreras de entrada: qué son, por qué importan y cómo construir la tuya para que tu negocio no sea fácil de copiar.

Bienvenid@s a otro episodio.

Bienvenida y bienvenido a marketing para gente como uno.

Soy Carlos Malfatti, Consultor de Marketing y nos encontramos otra vez para hablar de Marketing, Emprendimiento, Redes Sociales, Contenidos, Publicidad y todo lo que tenés que saber para llegar a más personas, captar más clientes y vender más en internet.

Si tu negocio, tus productos o tus servicios son fáciles de imitar, cualquiera los puede hacer. Por eso, en esta entrega de «Básicos del Marketing», hablamos de las «barreras de entrada»: esos muros que tenés que construir para proteger tu negocio. Te explico qué son, por qué no necesitás ser una multinacional para tenerlas, y cómo tu experiencia, tu marca o tu comunidad pueden convertirse en tu mejor defensa.

¿Qué es una barrera de entrada y por qué la necesitás?

¿Qué es una barrera de entrada? Son aquellos elementos que hacen que a quien venga a competir con vos, o a vender lo mismo que vos, se le complique.

Te doy un ejemplo extremo: Nvidia, el mayor fabricante de chips. ¿Cuál es su barrera de entrada? Básicamente, que no cualquiera puede poner una fábrica de semiconductores. Una barrera de entrada es aquello que hace imposible o dificulta que otro venga a poner el mismo negocio que vos.

Pero vos decís, «pará, yo no soy Nvidia, ni Apple». ¿Cómo hago para tener una barrera de entrada si lo mío es prácticamente igual a lo que venden los demás?

Barreras tangibles: el capital, la infraestructura y el poder de la comunidad.

La barrera de entrada puede ser algo tangible. Imaginate que tenés un corralón de construcción con 5 hectáreas de material, una flota de camiones y 50 años de experiencia. Eso le complicaría la vida a los demás. El tener dinero o una situación financiera holgada también puede ser una barrera. Lo vemos en startups como Spotify, que pueden estar décadas perdiendo dinero gracias al financiamiento, hasta que se quedan con el mercado.

Otro ejemplo son las redes sociales. Ni siquiera Google pudo competir con Facebook. ¿Por qué? Porque la barrera de entrada de Meta era la comunidad, los usuarios. Telegram puede ser mucho mejor que WhatsApp, pero todo el mundo usa WhatsApp. Y eso es una barrera de entrada.

Barreras intangibles: tu conocimiento, reputación y marca son tu mejor defensa.

Hay muchas maneras de crear una barrera de entrada, y puede ser la diferencia entre la supervivencia de tu negocio o su desaparición. No siempre es algo tangible.

Puede ser tu conocimiento. Imaginate que tenés un estudio de abogados que viene de generación en generación, con contactos, un nombre y una reputación por haber trabajado en casos resonantes. Esa reputación y esa marca son una barrera de entrada.

Pueden ser las relaciones. Si te dedicás al turismo en Bariloche, naciste ahí y conocés a todo el mundo, esos contactos son una barrera de entrada.

Tu marketing, tu marca, tus procesos, tu comunicación, todo esto son barreras de entrada.

Construí tu barrera de entrada y usala en tu marketing.

En mi propio caso, si yo compitiera con otros consultores en Instagram, pierdo por goleada. Pero si compito en el ámbito del podcasting, bueno, 1871 episodios no te digo que sean una mega barrera de entrada, pero puedo exhibirlo como algo único que otros no tienen. Esto le da a mi potencial cliente cierto grado de seguridad de que sé de qué hablo, que no soy un fantasma.

Construí tu propia barrera. A veces es saber hacer algo mejor, conectar mejor con tu cliente, tener una comunicación distinta. Hay mil formas. Y si ya tenés algún elemento que pueda ser una barrera, potencialo. Metelo en tu comunicación, en tu marketing, en tu publicidad. Hacé valer esa trayectoria, ese conocimiento, esa autoridad. Porque va a ser más difícil que otros te copien.

Si cualquiera puede hacer lo mismo que vos, no tenés barrera de entrada.

La otra vez le dije a una gente que tenía un producto muy copiable: «mirá, tendrías que tirar fuerte con marketing para crear una comunidad y una propuesta que vaya más allá del producto, porque esto te lo copia cualquiera en una semana».

Si el día de mañana cualquiera puede hacer exactamente lo mismo que vos, no tenés barrera de entrada. Quienes tenemos una marca personal, bueno, nuestra propia marca, rodeada de activos que hemos construido en el tiempo, puede significar una barrera.

En definitiva, la barrera de entrada no te hace invulnerable, pero te da aire, un margen de maniobra para poder resistir los ataques de aquellos que vienen a afanarte los clientes.

¿Querés vender más?

Si querés vender más puedo ayudarte.
¿Qué te parece si hacemos una consultoría por videollamada?

  1. reservás tu lugar.
  2. nos conectamos.
  3. me contás sobre tu negocio
  4. y te asesoro para que mejores tu marketing, contenidos, publicidad o lo que necesites.

¡Deja de perder tiempo, dinero y energía en acciones que no te dan resultados!
Empezá a vender con estrategias, metodologías, contenidos y publicidad.

Escribime y reservá ya mismo tu lugar.