2042 Contenido en redes: no es cantidad o calidad, es sistema.

No es cantidad o calidad: es sistema

Estás publicando en redes y no sabés si el problema es que hacés poco o que hacés demasiado, pero lo que hacés no funciona.

Entonces hay gente que te dice: «Hacé menos, pero mejor». Y hay gente que te dice: «Publicá todo lo que puedas». Las dos cosas pueden ser ciertas, pero ninguna de las dos te va a servir si la usás como una receta.

El problema no es elegir entre cantidad o calidad, sino crear un sistema que funcione para tu negocio y para tus contenidos.

No hay una única verdad a la hora de publicar contenidos. También vengo a decirte que para hacer buenos contenidos básicamente tenés que hacer mucho, darte cuenta qué funciona y qué no, y después crear un sistema para poder sostener eso a largo plazo.

Todos queremos que el contenido funcione

¿Qué quiere todo dueño de negocio? ¿Qué querés vos? ¿Qué quiero yo? ¿Qué quiere cada persona que crea contenido en este contexto de altísima competencia?

Todos queremos que los contenidos funcionen mejor sin perder tiempo publicando.

Yo todavía no estoy con los contenidos en redes sociales, voy a empezar en breve. Pero tengo un podcast desde hace siete años y eso también es contenido. Además, asesoro clientes y los ayudo con sus contenidos.

Yo no lo hice en redes por una cuestión de decisiones estratégicas, porque con el podcast bastaba y sobraba. Ahora voy a hacer contenidos, aunque se me demoró por todo el tema que te conté del podcast: tuve que migrar manualmente los dos mil y pico de episodios de una cuenta de Spotify a otra.

No viene a cuenta. Lo que quiero decir es que todos queremos que nuestros contenidos funcionen, pero no queremos perder tiempo publicando para que no pase nada.

Tampoco queremos quedarnos esperando a ver si tenemos la suerte de que una sola pieza de contenido haga magia.

Lo que buscamos es encontrarle la vuelta para no depender de la suerte, de que se alineen los planetas o de que por pura casualidad algo que hicimos se vuelva semiviral.

El problema de seguir recetas opuestas

El problema es que cuando estás arrancando, o cuando sos dueño de negocio y no tenés mucho tiempo, vas probando. Vas siguiendo a alguna gente en Instagram, mirás algún video de YouTube y tratás de implementar aquello que te dicen.

Pero te encontrás con consejos opuestos.

Está el que te dice: «No hagas mucho contenido, es al pedo hacer contenido. Lo que tenés que hacer es una sola cosa, hacerla bien, un solo video por semana que se haga viral y con eso ya tenés».

Y está el otro que te dice: «No, tenés que hacer mucho para impactar más veces, tener más visibilidad y tener más alcance».

¿Qué hace la persona que está en la duda y está probando? Trata de hacer un poquito de cada cosa. Una semana publica un video, otra semana publica tres, después va viendo, va cambiando la estrategia.

Pero ir cambiando no solamente le da señales malas al algoritmo, también le da señales malas a la gente que podría llegar a seguirte. Y además es andar probando distintas cosas sin una estrategia detrás.

Probar está bueno. Testear está bueno. Testear es básico y fundamental para poder decidir entre un contenido que funciona, un formato que funciona o una forma de hacer las cosas que funciona, y otra que no.

Pero debe haber una estrategia detrás. Probar por probar no sirve.

Vos escuchás que fulanito te dice una cosa, menganito te dice otra, aquel otro te dice que no hagas contenido, que pongas policiales, otro te dice que no pongas policiales y que hagas videos virales. Es una absoluta y completa locura.

No se trata de cantidad contra calidad

La pregunta es cómo encarar el tema de los contenidos para captar la atención de las personas, retener esa atención y llevar a esas personas hacia tu negocio.

La respuesta empieza por entender que acá no se trata de cantidad o calidad.

Yo creo que la calidad debe estar siempre. Y cuando hablo de calidad no hablo solamente de lo técnico o de producción, aunque también.

Si hacés un video, se tiene que ver bien y se tiene que escuchar bien. Si hacés un carrusel, tiene que estar bien diseñado.

Hay una calidad que no deberías negociar.

De hecho, lo sostengo en cada episodio y lo he dicho a lo largo de estos siete años: para posicionarte y diferenciarte tenés que tener una propuesta de valor, un sistema de comunicación, un look and feel, tu manual de marca y un montón de cosas que hagan que el contenido que publicás en redes sea fácilmente reconocible por la gente.

Tu identidad verbal, tu identidad visual y todos esos elementos tienen que estar. Por ende, la calidad de lo que entregás tiene que ser buena.

Pero cuando hablo de calidad en los términos de este episodio, me refiero más que nada a rendimiento, a efectividad.

No es lo mismo subir un video y que lo vean 300 personas, que subir un video y que lo vean 3.000, 30.000, 300.000 o tres millones. Entre el beneficio de uno y otro hay una clara diferencia.

La calidad también es rendimiento

Para lograr esa calidad, esa efectividad o ese rendimiento, hay ciertos elementos que no pueden estar ausentes.

Tenés que saber quién es el consumidor objetivo de tus contenidos, qué cosas le interesan, qué podés hacer vos, cómo lo podés hacer, cómo podés hacerlo de manera distinta y cómo lo hacen otros.

También tenés que ver cómo aplicar las cosas que a otros les funcionan en términos de captar la atención, retener esa atención y luego generar confianza para que te sigan o para que te compren más cosas.

Entonces el contenido tiene que tener una buena estrategia y tiene que estar bien hecho.

Porque si no, no funciona. Incluso estando bien hecho a veces no funciona, porque hay tanta competencia que puede no funcionar. Pero uno tiene que ir hacia ahí.

Ahora, esto no es algo que un día te levantás y decís: «Me cansé de hacer contenidos chotos, hoy voy a dar vuelta la raíz y voy a empezar a hacer contenidos de calidad».

No. Esto es un proceso.

Y es un proceso como todo en la vida: la mejora viene luego de haber intentado muchas veces.

Hacer mucho sirve para aprender

Tenés que producir lo suficiente para poder aprender y hacerlo cada vez mejor.

Por ejemplo, este podcast hoy lo estoy grabando prácticamente con un guion en un 80%, pero te lo voy contando como se me ocurre. De hecho, no hago pausas.

Es más: lo edito desde consola con FFMPEG. Le tiro una línea de comando, se cortan los silencios y lo subo.

Pero cuando arranqué tardaba horas en grabar un solo episodio.

Uno va aprendiendo en la medida en que va haciendo las cosas. Va mejorando sus procesos, va mejorando su flujo de trabajo, va mejorando su sistema.

Entonces, en la medida en que más hagas, mejor lo vas a hacer.

Pero tampoco alcanza con eso solo. Porque hacer mucho y que todo eso sea una porquería, como suele ocurrir en la mayoría de los perfiles de la gente que se queja de que no funciona, tampoco sirve.

Aprender de tus métricas y de quienes lo hacen bien

También tenés que aprender. Aprender de tu propio sistema, de tus propias métricas, de tu trabajo, pero también de aquellos que lo hacen bien.

Hay un montón de tipos diciéndote que hay una manera de hacer las cosas para captar la atención de las personas, dada toda la competencia que hay por la atención.

Sigo a varios en YouTube que te muestran cómo hay que hacerlo. Te dan ejemplos de un reel y de otro reel. Te explican por qué uno funcionó y por qué el otro no funcionó.

Bueno, aprendé de esos tipos.

Uno tiene que ser humilde. Siempre hay alguien que lo está haciendo mejor. Incluso gente de la que uno a veces podría decir: «Ah, pero ese resulta que su humo no sé qué».

No necesariamente. Pero ya lo dije incluso en un episodio: hasta el que vende humo te puede enseñar algo, porque está vendiendo algo, aunque sea humo.

No digo que apliques malas artes ni que te pases al lado del mal. Pero hay mucho para aprender.

Ahora, con aprender no alcanza. Es aprender y aplicar. Y una vez que aplicás, medir. Medir lo que funciona y medir lo que no funciona.

¿Para qué? Para mejorar la calidad de tus contenidos, la efectividad, pero también la manera en que hacés esos contenidos.

Primero volumen, después sistema

Después sí te diría volumen.

El caminito que yo te diría sería comenzar de a poco, en una cantidad que te permita practicar. Ya no uno por semana. Si podés hacer cuatro videos por semana, cinco videos por semana, hacelos.

No tanto porque te va to rendir más hacer cuatro que hacer uno. Porque si uno es una porquería y los otros cuatro también, todos van a ser una porquería.

Pero vas a aprender mucho más haciendo treinta videos de mierda que haciendo uno solo.

Vas a comprimir el tiempo necesario para empezar a tener éxito, porque te vas a dar cuenta dónde estás fallando. Porque estás haciendo mucho.

Y si decís: «Si subo contenido que no lo ve nadie, ¿qué me importa?». No importa. Lo borrás, abrís otra cuenta y listo.

Hoy hay cantidad de creadores de contenido que tienen una, si no decenas de cuentas, porque como el algoritmo cambió, ya poco importa que tengas una comunidad grande que te siga. Importa cada pieza en particular.

Entonces listo, testeás una cuenta. Una vez que tu contenido mejora, te pasás a otra. ¿Cuál es el problema? El problema es que funcione el contenido.

Publicar para aprender, no para tener éxito de entrada

Lo primero es dejar de copiar recetas generales.

Obviamente absorbé todo lo que hay alrededor, aprendé de otros creadores, informate acerca de lo que funciona. Pero luego aplicalo en tu propio negocio, en tus propias redes sociales, en tu propio Instagram, TikTok, YouTube, LinkedIn o lo que sea.

Aplicalo, tené constancia, tené una buena frecuencia, cantidad y volumen para empezar a medir.

Y después, como todo en marketing, dejá de hacer lo que no funciona y hacé lo que sí funciona.

Porque si publicás poco, va a ser poca la información.

Entonces lo que tenés que hacer es publicar para aprender. Publicar para hacerte de información. No publicar para tener éxito, al menos en principio.

Publicá para ver qué funciona y qué no funciona. Qué temas frenan el scroll. Qué formato funciona mejor. Qué enfoques generan más consultas, que la gente te siga o que la gente te escriba. Qué piezas de contenido pasan desapercibidas absolutamente porque nadie les presta atención.

Y cuando detectes lo que funciona, repetilo, ajustalo, convertilo en un formato y después en un sistema.

Sacá la casualidad de la ecuación

El juego consiste en quitar la casualidad de la ecuación.

Que de pura carambola te funcione un contenido no te sirve.

No digo que tenga que ser infalible, milimétrico, ni que cada cosa que subís la vea un millón de personas. Pero sí tenés que construir un sistema lo suficientemente ajustado, apoyado en métricas, metodologías, información de valor y capacitación tuya como creador de contenido para negocio.

Un sistema que te permita lograr los objetivos que buscás para tu negocio y que esos objetivos sean lo más predecibles posible. No casualidad.

Que después de un tiempo, luego de haber aplicado este proceso, sepas que cada reel que vas a subir va a tener un piso mínimo. Diez mil, quince mil, veinte mil, lo que sea que logres.

Y que vayas mejorando con el tiempo.

Hablo de reel, de carrusel, de episodio de podcast, de video largo en YouTube o de contenido de formato largo. Cuál es la retención que logré, qué rendimiento tuvo, qué pasó con esa pieza.

Todas estas cosas las tenés que ir teniendo en cuenta y aplicarlas para que el rendimiento de tus contenidos no sea casualidad, sino que venga a partir de un sistema.

Que venga a partir de haber aprendido, haber corregido, hacer las cosas de la misma manera y mejorarlas cada vez.

Ponete a hacer

Entonces acá no se trata de discutir cantidad, calidad, o cada cuánto tengo que publicar, o qué red tengo que usar, o qué formato funciona mejor, o qué hook.

No. Se trata de ponerte a hacer.

Ponerte a hacer, aprender de los que lo hacen bien, hacer tus propios contenidos, hacer lo máximo que puedas para validarlo en el menor tiempo posible y a partir de ahí optimizar todo.

Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing
.