2097 Contenido irresistible en 3 simples pasos.

Si no interesa, no frena y no retiene, no funciona.

No importa de qué vaya tu contenido ni tampoco qué dicho sea, pero si no logra interesar, captar la atención y retener, nunca te va a funcionar. Por eso en este episodio vas a aprender los tres pasos que tiene que cumplir cualquier contenido para gustarle a las personas y, como consecuencia de lo anterior, también gustarle al algoritmo.

Esto sirve para tener alcance, visibilidad, conseguir gente que te conozca, que conozca tu negocio y eventualmente transformar a parte de esa gente en clientes.

Vengo a hablarte de cómo tenés que crear contenido irresistible, en serio irresistible, en tres simples pasos. Y esto no es clickbait, tampoco es una receta mágica. Es pura lógica, cosas que te he venido diciendo en varios episodios a lo largo de estos más de siete años y pico, y que ahora te lo voy a pasar así, en tres pasos.

Básicamente son tres momentos que tendrías que reservar a la hora de sentarte a actuar tu contenido.

Primero, que sea interesante para la mayor cantidad de personas posible.

Primero, cosita interesante: ser, valga la redundancia, interesante. Y no digo relevante.

Tengo un gran episodio en el que hablo y comento la diferencia entre interés y relevancia. Si yo hago un contenido, por ejemplo, en pleno Mundial hablando de Lionel Messi, puede ser interesante para un número importantísimo, cuantioso, de personas.

Pero que sea interesante no significa ser relevante. ¿Por qué? Porque no te va la vida en eso. No te va a transformar la vida, no va a transformar tu negocio.

Sí, ponele que sea algo de inspiración. Podría llegar a despertar algo en vos que te inspire a mejorar algo, ponele. Pero por lo general no.

O enterarte de la nueva película que van a hacer los de Marvel, o de algún hecho que puede que sea trágico. Es interesante porque capta tu interés, pero no es relevante.

¿Qué es relevante? Cuando vos ves un contenido y ese contenido te ayuda. Te ayuda porque te resuelve una duda, porque transforma una manera de pensar, porque te motiva, porque te inspira, porque te da alguna herramienta, algún conocimiento, alguna habilidad.

Te aporta algo, y con ese algo vos modificás alguna cosa en tu vida, en tu negocio. Eso es relevante.

El contenido relevante sigue sirviendo, pero no alcanza para crecer.

Hace unos años, el mandamiento era crear contenido relevante. Relevante para quien era tu público objetivo, ahora tu potencial cliente.

Yo soy un tipo que habla de marketing. Voy a crear contenido de marketing para ayudar a las personas que tienen problemas con su negocio, de forma que esas personas, a partir de lo que yo les cuento, de lo que les enseño en mis contenidos, me siguen, me conocen, etcétera.

Esa fórmula no es que haya dejado de funcionar. Lo que pasa es que hay que saber cómo y en qué medida damos valor y hablamos a nuestro público objetivo, y en qué medida tenemos que hablar a un público más grande.

Por eso lo de interesante. Un tema es interesante cuando le da bola la mayor cantidad de personas posibles.

Vamos a suponer que vos tenés una inmobiliaria. Si centrás tu contenido solamente en hablar o mostrar que tenés propiedades para alquilar o vender, quienes te van a dar bolilla son las personas que están buscando propiedades, o alguno a quien le gusta el tema.

Ahora, asuntos universales, como decía la canción, salud, dinero y amor. Los contenidos que hablan de dinero, de ganar dinero, de desarrollo de la abundancia, son consumidos por cantidad de gente.

Y acá no estoy diciendo que prostituyas tu contenido y hables de cualquier boludez para que te den bola. Lo que te estoy diciendo es que pienses cómo podés conectar tu negocio con contenidos que trasciendan la relevancia de tu público objetivo y sean interesantes para la mayor cantidad de personas posible.

No hables solo de tu producto o servicio.

En el caso del ejemplo de la inmobiliaria, pero puede ser cualquier negocio, la clave está en que no hables solo de tu producto o servicio, sino de cuestiones que tienen que ver con algo más universal.

Si vos te dedicás, por ejemplo, al maquillaje, no hables solo de maquillaje. Si hay una actriz de Hollywood que de repente ahora es popular por algo, hablá del maquillaje que tiene esa persona.

Bueno, arranques tampoco diciendo “te voy a contar el maquillaje de fulana”. No. Hablá de fulana en primer plano, en primer término, con tal cosa sobre esa fulana, y vas llevando hasta tu producto o servicio, en este caso el maquillaje.

Acá no importa el nicho. Importa que puedas darte cuenta, descubrir o investigar qué es importante para la mayor cantidad de personas posible.

Porque si no les interesa, ¿qué va a pasar? La gente no lo va a ver. Necesitás que pare en el scroll y que se quede mirando.

¿Y por qué lo necesitás? Porque justamente es lo que ve el algoritmo. Antes de que todas las redes sociales funcionaran como TikTok, uno le hablaba a su público objetivo.

Bueno, eso no sirve más. A ver, no sirve más no significa que haya que dejar de crear contenido de valor o contenido orientado al público que se puede convertir en tu potencial cliente. No. Eso sigue funcionando.

Pero si vos querés ganar alcance, visibilidad, crecimiento en seguidores y llegar al gran público, tenés que ir más por este camino: crear un contenido que sea lo más universal posible.

El interés puede venir por el tema, el humor o la creatividad.

Puede ser un tema, puede ser porque sea entretenido, porque es disruptivo de alguna manera, porque es muy creativo. Podés hacer humor, pero también puede tener una edición de putísima madre.

Puede ser utilizar la inteligencia artificial de manera muy rompedora y que eso genere atención, que la gente se quede mirando tu contenido. Y luego, en el tramo final, por ejemplo si es un video, recién ahí salís a vender tu producto o servicio, o a hablar del tema de tu interés.

Entonces paso número uno: ser interesante. ¿Ser interesante para quién? Para el mayor número de personas posibles.

Segundo, captar la atención en los primeros segundos.

Como te decía, captar la atención. En el primer paso tendrías que encontrar temas o formas de transformar tu contenido en contenido que sea más atractivo para el mayor número de personas posibles.

Ahora te toca diseñar este contenido poniendo el peso, inclinando la balanza lo más que puedas, en los primeros segundos. En el caso de que se trate de un video, en la primera diapositiva o primera segunda en el caso de que se trate, por ejemplo, de un carrusel.

¿Por qué? Por lo que te acabo de decir. La gente está dándole al dedito, haciendo scroll. Tu contenido es uno entre miles que van a pasar por delante de sus ojos.

Y si vos no lográs que frenen, si vos no podés parar el scroll, todo lo que digas después da igual. Tu contenido puede ser brutal, espectacular, buenísimo, pero si nadie frena a verlo, sonaste.

Es como que vos tengas una revista o un diario con los mejores periodistas, las mejores historias, la mejor profundidad de análisis, los mejores columnistas, pero la tapa no vende. La gente pasa por el kiosco, tu tapa no vende y compra otro periódico u otra revista.

O los libros, para no ser tan antiguos. Igual se venden diarios en papel todavía. El libro puede ser una novela extraordinaria, pero si vos no lográs captar la atención en la librería con la tapa del libro, sonaste.

El gancho no es copiar la frase boluda que usa todo el mundo.

Entonces este principio de captar la atención mediante un hook, que puede ser imagen, puede ser texto, puede ser una palabra, o mejor la combinación de todos estos elementos, es central.

Si no lográs esto, no lográs captar esa atención y frenar el scroll, que la gente deje de pasar, por ejemplo, los videos y se frene a ver el tuyo, sonaste.

Y hay cantidad de información en internet para que aprendas a captar la atención. De la buena y de humo. Te dicen que cualquier frase pelotuda es el hook perfecto y que si copiás y pegás tu contenido va a dar igual.

No, porque además si funcionó alguna vez, después decenas de miles de monos copiaron y pegaron la misma frase estúpida y ya no funciona.

La verdad, me cae muy mal. Es más fuerte que yo. Cuando veo un contenido y después veo que lo replican: “nuestro jefe nos dijo que si llegamos a no sé cuánto nos paga las vacaciones o nos paga un día de playa”; “mi papá me dijo que era esto, yo no quería, pero…”.

Las redes sociales pueden ser algo maravilloso para admirar la creatividad humana o pueden ser algo que abruma de la idiotez. Por lo general, lo segundo abunda más.

Entonces captar la atención no es el chiste fácil, ni copiar la boludez que hace el otro, ni hacerlo de maneras en las que tu marca y tu negocio pierdan dignidad.

Cada vez se ve más: entrás a redes y ves dueños de negocio diciendo boludeces, bailando como estúpidos, montando una especie de comedia. Se ríen ellos solos o se ríen cincuenta idiotas.

“Me voy a hacer el re divertido”. Los rebanco, genios. ¿Pero te compran o se tienen que divertir? “No, pero vendo lo mismo que antes”. Entonces, ¿de qué te sirve?

Captar la atención sin prostituir tu negocio.

Captar la atención, primer paso: captar la atención y hacerlo bien. Hay formas de hacerlo bien, reitero, sin prostituir tu negocio ni tu imagen.

Y no digo ser aburrido. No digo ser una persona amargada. Si a vos se te da ser una persona jodona que hace chistes o que baila, hacelo.

Pero no lo hagas porque no se te ocurre nada y porque todo el mundo hace lo mismo. Después verás si te funciona o no.

Entonces paso número dos: captar la atención. En el primer paso ya entendiste que hay formas de hablar de tu negocio que captan más el interés que otras maneras.

Acá tenés que diseñar tu pieza de contenido, en este caso video, o carrusel, primera o segunda diapositiva, de la manera que capte la atención y frene el scroll.

Tercero, retener hasta el final.

Y el punto número tres: retener. Una vez que captaste la atención de esas personas, te toca retener.

Una estructura que haga avanzar el contenido, que mantenga el interés después de ese hook, después de ese gancho del principio, que como bien dije puede ser texto, visual o una combinación de todas estas cosas.

Lo que tenemos que evitar es que la persona abandone. Necesitamos que llegue lo más lejos posible, que esté el mayor tiempo posible consumiendo tu contenido.

Por ejemplo, si en tu video hacés una promesa, “en este video vas a aprender tres cosas”, no lo digas enseguida. Decilo después, pero tampoco desde la fórmula tonta.

A veces veo en YouTube, también se me ponen los pelos de punta: “voy a decirte cinco cosas que necesitás para mejorar tal cosa, la quinta es la más importante, mirá el video hasta el final”. No, boludo. Lo adelanto.

Si me decís que la quinta es la que más importa, bueno, miro a ver cuál es y, si me interesa, miro el resto.

A veces la gente se caga avanzando. ¿Por qué? Porque la pifiás en cómo lo decís y el resto lo avanza. O sigue, pero bueno.

Más allá de eso, esto funciona: un buen storytelling y un buen diseño de contenido que mantenga la atención y el interés hasta el final es lo que va a hacer que la gente lo mire.

Si la gente mira, el algoritmo lo sigue mostrando.

Por ende, el algoritmo va a decir: “este contenido lo sigo mostrando”. Porque acordate cómo funciona: se lo muestra a un número reducido de personas. Si hay interés y retiene, se lo muestra a más gente.

Y se lo muestra a más gente, y se lo muestra a más gente, y se lo muestra a más gente.

Vos podés decir: “bueno, pero si se lo muestra a millones de personas, los millones de personas no son mi cliente”. No, pero en porcentaje, un porcentaje de esa gente sí lo puede ser.

Y no es lo mismo que tu video lo vean 50 personas que lo vean 5 millones. Por eso funciona esto.

Entonces ya sabés qué tenés que lograr con tu contenido: un tema que interese al mayor número de personas, una especie de gancho, hook, diseño, algo que haga que frene el scroll, y luego un diseño de contenido de la segunda parte que mantenga el interés hasta el final.

Si vos hacés esto, que no te va a salir a la primera, bueno, puede que sí, pero requiere práctica, requiere aprender, requiere analizar a aquellos que lo logran.

Hay cantidad de creadores de contenido que logran esto. Analizá los contenidos, ayudate con inteligencia artificial, y cuando hagas esto vas a ver cómo todo va a cambiar.

Dejá de culpar a Instagram y aprendé cómo funcionan las redes.

Vas a dejar de echarle la culpa a Instagram. Vas a darte cuenta de que realmente las redes funcionan bien.

Y si vos hacés las cosas como quieren las redes que lo hagas, tu contenido va a volar y va a tener sentido trabajar en redes sociales con contenido.

Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing
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