2063 Buscar la herramienta perfecta frena a tu negocio.

Buscar la mejor herramienta puede parecer una decisión inteligente. Pero a veces se transforma en una trampa, porque en vez de avanzar, en vez de vender, en vez de publicar, en vez de conseguir clientes, en vez de mejorar tu negocio, terminás comparando opciones, mirando tutoriales y dudando de todo, no sabiendo para qué lado rajar.

Vengo a hablarte de que no andes buscando la herramienta perfecta. Arrancá con lo que tenés y vas mejorando, porque esto es todo un tema.

El cliente que conocía todas las herramientas.

La semana pasada tuve una videollamada con un cliente. El típico emprendedor. De hecho, me sentí reflejado porque hace unos años era igual.

Este cliente consumía muchísimo contenido y cada decisión era un drama. ¿Qué uso? ¿Adobe? ¿La familia Adobe? ¿Uso Premiere? ¿Uso Photoshop? ¿O uso CapCut, Canva o Affinity Design? ¿Qué me conviene más? ¿La nube de Google, Dropbox, la nube de Microsoft? ¿Qué utilizo mejor? ¿Qué me va a convenir? ¿Codex o Claude?

Arrancamos la videollamada y yo lo escuchaba. Era casi que le dije: “che, ¿por qué no te dedicás a hacer contenido hablando de herramientas?”. Porque se las conocía todas. Que los CRM, que la herramienta de productividad, que la inteligencia artificial.

¿Cuál era el problema? Porque tampoco es que eso sea por sí mismo un problema. El tema es que invertía mucho más tiempo en aprender a usar herramientas, instalarlas y probarlas, que en el tiempo que le estaba dedicando a su trabajo.

Y esto surgió porque, cuando yo como consultor me arreglo con alguien, le hago una serie de preguntas, empezamos a charlar y empezás a ver patrones. Y cuando me dijo “no, porque uso esto y además uso aquello”, le pregunté: ¿cuántas herramientas? ¿Qué tipo de herramientas usás?

Me tiró el listado y era una locura. Por eso te digo: me vi reflejado.

Yo también estuve ahí.

Yo en una época tenía todo lo Google, tenía Notion, en algún momento utilicé Asana, tenía Moab, tenía CapCut, tenía Premiere. Al pedo. Al pedo.

Porque el 99% de las cosas, si trabajás en lo digital, y básicamente de esto se trata el episodio, las podés resolver con una o dos herramientas, o con uno o dos planes.

Por ejemplo, la familia de ofimática de Google te resuelve un montón de cosas. ¿Es perfecta? ¿Te resuelve todo? No. Pero sí es suficiente como para que eso, más dos o tres cositas, te salven el problema.

Entonces, si sos como mi cliente, este episodio es para vos. Porque el tema de las herramientas es súper importante. No le bajo el precio, no le quito importancia. Lo es.

Pero muchas veces el miedo opera y se disfraza de productividad.

Cuando el miedo se disfraza de productividad.

Este punto es fundamental. Y en el caso de mi cliente surgió esto porque cuando hablamos y le pregunté acerca de su proceso de captación de clientes, de las ventas que tenía y de todo eso, era muy poco el tiempo que le dedicaba.

Y nuevamente surgieron patrones complementarios a esto de las herramientas. La cosa de “bueno, no, lo que pasa es que pruebo herramientas porque quiero hacer el funnel tal, la cosa cual”.

Entonces, a veces el miedo de salir a vender hace que te pongas una excusa diciendo: “no, lo que pasa es que quiero hacer las campañas perfectas y por eso estoy probando distintas herramientas”.

O “quiero que la creatividad de los anuncios quede bien, por eso estoy probando estas tres herramientas de creación de imágenes con inteligencia artificial”. Y así te podría dar mil ejemplos.

Hay cosas que son importantes en un negocio. Por ejemplo, vender, hablar con clientes, validar esa propuesta de valor que estás ofreciendo al mercado. Y en ese contexto, la herramienta importa poco.

No digo que no tenga importancia, pero en contraste importa poco.

Vender no depende de tener el PDF perfecto.

Yo conseguí un montón de clientes enviando solamente un mensaje por WhatsApp o texto plano en un correo.

Cuando yo estaba en la misma etapa que está este cliente mío que me contó en la videollamada, pensaba que crear una presentación tipo PowerPoint o en Canva, con animaciones y con esto y con el otro, y después enviarle un PDF bonito al cliente, iba a hacer la diferencia.

La verdad es que no.

Por supuesto que siempre ayuda transmitir una imagen de calidad, de valor. Por eso en más de un episodio a lo largo de estos siete años dije que precio y percepción de valor van de la mano.

No digo que haya que descuidar la forma en que uno entrega las cosas. Pero menciono este ejemplo porque para mí antes era inadmisible enviar un presupuesto si no tenía su PDF bien diseñadito y no sé qué.

Y se me iban horas. Ahora con IA es mucho más fácil, pero se me iban horas para algo a lo que el cliente, o el potencial cliente, no le daba tanta importancia.

Obviamente tampoco le vas a mandar la propuesta en una hoja de papel higiénico usado. Hay un término medio. Y con las herramientas pasa lo mismo.

Lanzar vale más que probar eternamente.

Vos podés pensar: “resulta que estoy probando tres herramientas para ver cuál me genera la mejor creatividad para los anuncios de Meta”. Y se te fueron dos semanas.

¿No era mejor lanzar la campaña con algo bien? No digo algo que estuviese mal diseñado, que se viera feo, de poca calidad o que tuviera errores. Hoy cualquier herramienta de inteligencia artificial hace imágenes prácticamente perfectas y en algunos casos no podés ni siquiera darte cuenta si hay IA o no.

Entonces digo: ¿qué te conviene más? ¿Estar una semana probando tres herramientas a ver cuál es mejor, o quedarte con una que lo haga lo suficientemente bien como para lanzar la campaña lo antes posible?

Este tipo de cosas hablamos en esa consultoría y pensé: es un buen tema para llevar al podcast.

No existe una herramienta ideal para todo el mundo.

Además, no existe una herramienta ideal perfecta para todo el mundo. Obvio que el que ofrece la herramienta te lo plantea en estos términos: “la herramienta de productividad definitiva”.

Hay buenísimas herramientas. Yo más de una vez estuve tentado a pasarme, no sé, a ClickUp o volver a Notion, por ejemplo.

Yo durante muchos años usé Notion porque es una herramienta fenomenal. Pero me di cuenta de que tardaba mucho más tiempo con el tema de la base de datos, base de datos de clientes, base de datos de ideas y base de datos. Digo: ¿para qué?

Si puedo tener un flujo mucho más minimalista y puedo encontrar la información. Y hoy con la IA integrada dentro, por ejemplo, yo tengo Google Workspace, le pedís a Gemini: “che, buscame”. Ya está.

Ahora menos que nunca. Hoy ya tenemos prácticamente asistentes o agentes que pueden buscar la información. Podemos crear nuestras propias herramientas incluso.

Actualizarse sí, saltar de objeto brillante no.

Está bien actualizarse, aprender, ver, porque están saliendo herramientas, no sé, diez por día de lo que pidas. Con la IA esto es cada vez más loco.

Está bien estar enterado. Si de repente vos estás haciendo determinada tarea en una herramienta que puede significar que la hagas más rápido, más eficiente, con menos errores, o que te ahorre un montón de tiempo, ¿por qué no habrías de usarla?

Pero lo que me parece negativo es ir saltando de objeto brillante en objeto brillante.

Hablemos de inteligencia artificial. Si vos seguís contenido de inteligencia artificial, te querés matar. El lunes salen un montón de videos de gente, de referentes, que te dicen: “Claude acaba de romper la internet porque lanzó el modelo tal”.

Y vos resulta que estás con ChatGPT. Tres días después: “ChatGPT lanzó el modelo…”. Y pucha, yo que me había ido a Claude. Y después Gemini, en el fin de semana: “Google acaba de lanzar cinco actualizaciones o veinticinco…”. Y la puta, al final me convenía quedarme en Gemini.

Es una locura. A ver, mientras te funcione, ya está. Ya está.

Para el usuario común no hay tanta diferencia.

Para el usuario común, ¿cuánta diferencia hay entre un modelo como Gemini, el top de gama, como dicen los gallegos, o el de Claude? No hay tanta.

Ahora, si vos querés para algo muy específico, puede ser. Pero en realidad la sugerencia es que no te compliques ya.

Obviamente, buscá la herramienta que sea la mejor, la más indicada para tu trabajo. Pero una vez que encontraste algo que más o menos funciona, no pongas el caballo o el carro adentro del caballo.

Tu negocio requiere que vos te ocupes de cosas importantes y nunca es más importante la herramienta que salir a vender, por ejemplo, o crear contenido.

Y vos me decís: “bueno, pero para eso necesito herramientas”. Sí, pero no podés dedicarle dos horas por día a analizar, probar, instalar y desinstalar herramientas.

Pocas herramientas y buenas.

Las herramientas tienen que ser pocas y buenas. Punto. Para vender, para cobrar, entregar, comunicarte con los clientes. Listo.

Luego, si tu negocio creció, tenés una necesidad mucho más puntual o ya querés crearte un sistema integrando automatizaciones e IA, bueno, verás si lo podés hacer vos con la inteligencia artificial o verás qué hay en el mercado.

Pero no complicarte la vida. Las mejores herramientas no son las más completas.

Porque además, como dije recién, la que es buenísima para otro no necesariamente te sirve a vos. Acá lo que te tiene que permitir es avanzar, vender, sin quedarte atado y sin que te agarre esta locura de “si no tengo la última herramienta, la última actualización de tal cosa, no hago nada”.

YouTube también te puede volver loco.

Esto que pasó con el cliente en la consultoría, y por eso decidí hacer este episodio, es muy común. Yo pasé por ahí.

Si vos estás en esta instancia, relajá. Relajá, no te compliques.

YouTube es fenomenal, a mí me encanta YouTube, pero es una picadora de carne. Vos te metés y te parece que el mundo está avanzando, que todos tienen lo último y vos venís atrás, perdido. Tampoco es tan así.

No dejes que te marquen la agenda. Porque muchos creadores de contenido, obviamente con esto del FOMO, del fear of missing out, el miedo de quedarte afuera, crean contenido y vos vas y picás en el anzuelo.

Objeto brillante, objeto brillante.

Así que atenti con esto.

Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing
.