1866 Básicos del Marketing: producto y servicio como solución.

Seguimos el ciclo Básicos del Marketing. Hoy, lunes 6 de octubre de 2025, episodio 1866, te muestro por qué tu producto o servicio es, en realidad, una solución y cómo cambiar el chip para comunicar y vender mejor.

Bienvenid@s a otro episodio.

Bienvenida y bienvenido a marketing para gente como uno.

Soy Carlos Malfatti, Consultor de Marketing y nos encontramos otra vez para hablar de Marketing, Emprendimiento, Redes Sociales, Contenidos, Publicidad y todo lo que tenés que saber para llegar a más personas, captar más clientes y vender más en internet.

Si hablás de las características de tu producto, la gente bosteza; si hablás de soluciones, te escuchan. En esta nueva entrega de «Básicos del Marketing», te explico por qué tenés que dejar de mirarte el ombligo y obsesionarte con tu producto. La clave para vender más es entender que no vendés cosas, vendés soluciones a los problemas de la gente.

El error de la mayoría: pensar en tu producto y no en la solución.

En esta serie de «Básicos del Marketing», llegó el momento de hablar de algo fundamental: tu producto o tu servicio tenés que pensarlo siempre como una solución. Esto te va a optimizar todo el proceso de marketing y ventas.

¿Cuál es el error típico? Pensar en tu producto. Y no solo está mal pensar solo en el producto, sino que está peor pensar que todo el mundo lo conoce, que conoce su calidad, tu negocio y tu historia. La verdad es que poca gente te conoce.

Aunque te conocieran, tenés una competencia enorme. ¿Quién va a ganar en esta guerra de atención? Va a ganar el que le hable al mismo tipo que le querés vender vos, pero de una manera que le preste más atención. Por eso es fundamental cambiar el chip y darte cuenta de que cada servicio o producto que vendés soluciona algo.

El ejemplo del dolor de espalda: no vendés una silla, competís contra un masajista.

Me gusta el ejemplo del tipo con dolor de espalda. Imaginate un trabajador de oficina que está todo el día sentado y tiene contracturas. Si vos pensás solamente en tu producto, te estás perdiendo muchos matices.

Vos podés decir: «bueno, yo vendo sillas ergonómicas para que a la gente no le duela la espalda». Y pensás que tu competencia es otro que vende sillas. Pero te estás perdiendo que esa persona no necesariamente va a comprar una silla. No se levanta a la mañana diciendo «oh, voy a conseguir una silla ergonómica marca tal».

Lo que está buscando es una solución. ¿Y qué otras soluciones hay? Un masajista, un quiropráctico, yoga, un fin de semana en un spa. Mirá todas las soluciones que podrían resolver el mismo problema. Si vos te quedás en el producto, te perdés todo esto.

Las dos cagadas de pensar solo en tu producto.

Cuando te perdés todo esto, pasan dos cosas importantes. Primero, que si vos pensás en tu producto, le estás errando al bochazo. Todo buen marketing debe poner al potencial cliente y su problema en el centro de la escena, no a los productos.

Y en segundo término, todo lo relacionado con la comunicación. Si le hablás a ese potencial comprador de su problema y, en cambio, vos hablás de tu producto, te va a ganar la competencia. Porque la gente no entra a Instagram a ver sillas. El tipo va a prestar atención si un contenido le dice «te duele la espalda, te voy a contar las 10 cosas que…».

Cómo empezar a pensar (y hablar) en términos de soluciones.

Cuando entendés que lo que sea que vendas es la solución a un problema, ahí tu comunicación, tu marketing, tus contenidos y tu publicidad van a mejorar. ¿Por qué? Porque ya no te vas a estar mirando el ombligo, vas a estar prestando atención a lo que pasa en la cabeza de tu potencial cliente.

Difícilmente lo que vos pensás acerca de tu producto sea lo mismo que piense tu cliente. Tenés que investigar y ponerte las barbas en remojo para entender qué pasa por su cabeza.

¿Qué te propongo? Fijate lo que vendés y, en vez de pensarlo en términos de producto, pensalo en términos de soluciones. Hoy es súper fácil. Pedile a la inteligencia artificial: «mirá, yo vendo tal cosa, pero escuché a un tipo que dice que uno tiene que vender soluciones. ¿Cómo hago para transformar mis contenidos o la ficha de mi producto para hablar de soluciones?». La IA te va a dar una mano.

Dejá de vender cosas y empezá a vender soluciones.

Es la diferencia entre tener un mensaje genérico que se mira el ombligo y habla de productos, y un mensaje que realmente conecte con alguien que tiene un problema. Al principio, la gente quiere resolver un problema. Entonces, hablale del problema, de tu solución, de la transformación. Ahí sí te va a dar pelota.

Dejá de vender cosas y empezá a vender soluciones concretas. Esto va a hacer que tu mensaje gane claridad y relevancia. Pero primero tenés que cambiar el chip. Por más que estés enamorado de lo que ofrecés, tu potencial cliente tal vez no tiene ni la más puta idea de qué es.

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