2031 Spotify me hundió. Tuve que mudar el podcast.

Qué pasó con el podcast

Probablemente fuiste a tu reproductor, como hacés todos los días, a buscar este podcast al que seguramente te suscribiste y no estaba. Y te pasó como le pasó a varios oyentes que se comunicaron conmigo y me dijeron: «¿Qué pasó con el podcast? ¿A dónde te fuiste?».

Primero te cuento qué ocurrió. Este episodio existe porque tenía que dar explicaciones. Más que nada para que se entienda qué pasó y por qué tuve que cambiar y mudar el podcast.

Vengo notando desde hace por lo menos un año y medio o dos que iba bajando la cantidad de escuchas del podcast. No era algo muy grave, pero se notaba que ya no era lo mismo.

Se lo atribuí, como dije alguna vez, a nuevos hábitos de consumo: redes sociales, videos cortos verticales, la gente escuchando menos podcast y estando más en redes. Por eso también decidí este año ponerme con los contenidos, aunque ahora se van a demorar un poco por esta urgencia.

Lo dejé pasar porque los clientes seguían llegando. Los números no eran del todo alentadores, pero pensé que quizás los episodios estaban siendo un poco largos. Probé algunos cambios: quité la cortina, traté de ir al grano más rápido, salir directamente del saludo al contenido. Pequeños cambios que, si me escuchás desde hace tiempo, habrás notado.

La caída dejó de ser normal

La cosa siguió cayendo, cayendo, cayendo. Y llegó un momento en que era insostenible.

¿A qué le llamo insostenible? A haber pasado de miles de escuchas por episodio a episodios con 50, 100 o 150 escuchas. Un desastre.

Entonces dije: no puede ser que prácticamente no te digo de un día para el otro, pero sí en pocos meses, se haya desplomado literalmente. Y esto tiene una gravedad enorme porque el podcast es mi canal principal de captación de clientes. De hecho, es el único.

Tengo redes sociales, tengo todas las redes sociales, pero no les he dado bola. Pensaba arrancar este año y, de hecho, voy a arrancar ahora en un mes más o menos.

Entonces reclamé a Spotify. Les planteé la situación: tengo este podcast hace siete años, más de 2000 episodios, todo el historial, todo el catálogo. La respuesta fue que estaba todo bien.

¿Cómo que está todo bien? Yo estoy en esto y estoy hace un montón de tiempo. Hay algunas cosas que podría llegar a asumir, pero otras son inasumibles. No podés pasar de miles de escuchas a prácticamente 50 o 100.

No podés tener decenas de miles de seguidores o suscriptores al podcast y que ni siquiera un pequeño porcentaje escuche, cuando históricamente eso no ocurría.

Cuando miré las métricas, el desastre era evidente

Ahí empecé a meter la nariz en las métricas, cosa a la que nunca le había dado bola. Soy honesto. Siempre digo que para mejorar hay que medir, pero en mi caso no le vi la necesidad. La cosa venía funcionando muy bien.

Para qué iba a meterme en las métricas si 100 más, 100 menos o 200 más o menos no movían la aguja. Pero a partir de este reclamo empecé a mirar.

Y el dashboard de Spotify for Creators era un desastre. Episodios que prácticamente tenían un puñado de escuchas y nada más. Pero al mismo tiempo aparecían datos buenísimos, como tiempos de retención de 70, 75 u 80% en episodios de 10, 12, 13 o 14 minutos.

Que la gente consuma el 80% de un episodio es algo súper positivo. Sin embargo, los episodios no rendían.

Después miré otra cosa: cuándo Spotify mostraba el contenido. Y al universo de seguidores se lo mostraba apenas a un pequeño porcentaje.

Podría darte todo el listado de puntos que reclamé. Al principio se lavaron las manos, después me dijeron que lo iban a escalar al equipo de ingeniería. Muy bien, equipo de ingeniería.

Llegaron a decirme, en un episodio testigo, que las escuchas marcaban 33, pero que en ese caso, como era un episodio viejo, eran más de 3000. Fijate la diferencia: 33 contra 3000. Multiplicalo por un catálogo de más de 2000 episodios.

Las señales buenas estaban, pero Spotify no lo mostraba

La conclusión a la que llegué fue clara: la tasa de retención era altísima, el catálogo era enorme, más de 2000 episodios, y la semántica cubría prácticamente todo.

Además empecé a buscar dentro de Spotify. Probé con marketing, marketing digital, vender en internet, vender por WhatsApp, marketing por WhatsApp. Hice un listado de más de 50 o 60 keywords relacionadas con marketing y temas complementarios.

Y mi podcast salía. Primero, segundo, tercero, quinto, en el top 10, en el peor de los casos en el top 20. Incluso dentro de Spotify ponía «mejor podcast de marketing Argentina» y salía mi podcast.

Esto lo hice con VPN y en incógnito para que no quedara pegado a mi IP, para que fuera una búsqueda real y no basada en mis hábitos de consumo.

Pero además, en Google, si buscabas podcast de marketing Argentina, la inteligencia artificial de Google mostraba mi podcast. Y esto no lo digo para hacerme el monono. Lo digo porque no había consistencia. Era un desquicio total.

No puede haber un contenido, un creador y un producto con tantas señales buenas rindiendo tan poco.

El reclamo terminó en nada

El reclamo llevó más de veintipico de días, casi un mes. Primero me reconocieron que había un montón de episodios que se habían perdido. Después me dijeron que no, que la verdad estaba todo bien.

¿Cómo que está todo bien? Podría estar todo bien, de hecho no les creo nada, pero yo les hice una serie de preguntas. Eran por lo menos 10 preguntas puntuales.

No eran caprichos míos. Había información, datos duros, capturas de pantalla, ejemplos concretos. No era una cosa de «a mí me parece que debería ser». Era: escuchame, pasa esto, acá tenés el ejemplo, acá tenés la captura, acá tenés el dato. Respondeme por qué, si pasa esto, ustedes me dicen que es esto otro.

Ese procedimiento lo hice con por lo menos 10 preguntas distintas, además de los 50 o 60 correos que intercambiamos.

Al final me cansé. Les dije que iba a cerrar el ticket cuando me respondieran esas preguntas puntuales: qué pasa acá, qué pasa acá, qué pasa acá. Y empezaron a dar vueltas.

Hasta que dije: sabés qué, me llevo esto y abro una cuenta nueva que no esté envenenada, intoxicada o lo que sea.

La mudanza fue más brusca de lo esperado

Me metí en la ayuda de Spotify y decía que podías dar de baja el podcast y que iba a tardar unos días. Entonces grabé un episodio diciendo que me estaba mudando y que buscaran Marketing para gente como uno, ahora con la carátula color negro.

Pero cuando apreté eliminar el podcast, se borró enseguida. No tardó dos minutos en borrarse.

Entonces, si vos estabas acostumbrado a entrar al podcast y estaba, de golpe no estuvo más. Está este que estás escuchando ahora.

La historia podría seguir con diez mil cosas más, pero la cuestión es que, por razones relacionadas con una cuestión técnica de indexación del algoritmo, que está leyendo un panel de control hecho pedazos y que no refleja el verdadero rendimiento del podcast, el propio algoritmo decidió no mostrar mi podcast ni siquiera a mis seguidores.

Ni siquiera a mis seguidores. Y eso pasaba siendo que dentro del catálogo de Spotify el podcast entraba prácticamente en top 3 de la categoría. Y siendo que en Google aparecía como mejor podcast de marketing en Argentina, por lo menos antes de borrarlo.

Mover más de 2000 episodios a mano

Me tuve que mudar. Y esto implicó estar 14 horas en la silla, mudando los 2030 episodios a mano.

Spotify permite entrar con un feed RSS, pero yo no lo tenía porque me había ido de WordPress. Entonces tuve que hacer la movida a mano.

Primero moví los 2030 episodios a mano. Eso me llevó prácticamente 14 horas. Hasta le medí el tiempo: 14 segundos por episodio. Fue como correr una carrera contra mí mismo.

Obvio que lo hice en tandas de 50. Tenía todo organizado: los episodios en tandas de 50, las miniaturas en tandas de 50, una hoja de cálculo con todos los episodios, descripción y título. Me organicé muy bien para que esta movida titánica tardara lo menos posible.

Al momento de grabar esto ya tengo unos 425 episodios publicados. Los audios están todos en Spotify, pero episodios publicados estoy cerca de los 500. Me faltan 1500.

Porque no es solamente subir el audio. Hay que poner el título, la miniatura, la fecha. Calculá que arranqué en 2018 y tengo que irme en un calendario, cuando pongo la fecha de publicación, pasando mes por mes hasta llegar a 2018. Eso lleva tiempo.

Arrancar de cero otra vez

Este es un episodio desordenado, sin guion. Te estoy contando las cosas que me voy acordando. Disculpas si me puse un poco pesado, si no lo expliqué bien, si quedó confuso o mezclé cosas.

No requería venir a contar todo punto por punto, sino explicar que, si fuiste a buscar el podcast y no estaba, yo avisé. Pero al apretar el botón de borrar, en vez de borrarse en tres días, se borró en tres minutos. Así que ese aviso no sirvió absolutamente de nada.

Si me estás escuchando es porque lo encontraste. Y eso ya es un montón, porque perdí todo. Las decenas de miles de seguidores que tenía desaparecieron. Las valoraciones, que eran casi 400 con 4.9, desaparecieron.

Estoy empezando de cero. Lo único que tengo es mi catálogo: de momento unos 500 episodios subidos más o menos, y voy a subir los 2000 y pico.

Obviamente mañana esto sigue. El podcast sigue como siempre. Pero entre bambalinas tengo que hacer un laburo enorme para poder poner este podcast otra vez en órbita.

En cuanto a métricas, histórico, valoraciones y seguidores, estoy a cero. Acabo de empezar. Debo tener 10 suscriptores, o como se llamen. Cero total. Empecé de nuevo.

Este episodio fue distinto porque quería contar qué pasó, por si te encontraste buscando el podcast y no sabías por qué lo había borrado. Esas son las razones. El show debe continuar y va a continuar.

Si querés que te ayude contame sobre tu negocio en el formulario.
Te voy a responder para decirte de qué manera puedo ayudarte a mejorar tu vida mejorando tu negocio con marketing
.