Tu negocio necesita un profesional de internet.

Está claro que todas las actividades comerciales en la actualidad tienen, en mayor o menor medida, un contacto con internet. Si querés que tu negocio se beneficie del entorno digital tenés que contratar a un profesional de internet para que se encargue de ello.

La era de la improvisación llegó a su fin.

Hace algunos años cuando la revolución digital estaba en sus inicios era bastante sencillo destacarse y aprovechar internet para hacer negocios. No existía el concepto de profesional de internet.

Esa primera internet, aunque no ofrecía las posibilidades actuales tenía algunos aspectos positivos. Al ser algo nuevo no había mucha competencia ni saturación de ofertas de productos y servicios, incluso los usuarios tenían una mayor receptividad a todas las acciones que allí se desarrollaban.  Por esos tiempos no eran necesarias grandes estrategias de marketing para destacarse.

Tiempo después con la aparición de las redes sociales ocurrió algo similar.  Para lograr resultados en las mismas solo había que estar presentes e implementar las técnicas de publicidad y de marketing de toda la vida. Prácticamente cualquier contenido servía para obtener respuesta por parte de nuestros clientes o posibles clientes.

De a poco esto empezó a cambiar. El constante desarrollo de la tecnología, las actualizaciones en el funcionamiento de las redes sociales y los cambios en los hábitos de consumo, por citar lo más trascendente, hicieron que todo se vuelva más complejo.

El entorno digital dejó de ser un ámbito para improvisar. En la actualidad resulta imposible obtener resultados satisfactorios a menos que se hagan las cosas bien. Un profesional de internet es alguien que se dedica a tiempo completo, tiene los conocimientos necesarios y la capacitación para garantizar la calidad de su trabajo.

El éxito en internet es la suma de varias cosas.

Si desarrollás una actividad comercial y querés apalancarte en el mundo online deberás aceptar que no es posible hacerlo abordando el tema desde un solo lugar.

Si querés que tu negocio se beneficie de internet tu presencia digital tiene que estar optimizada y a la altura de los desafíos de un presente que cambia a cada segundo. Vas a tener que  desarrollar una estrategia que involucre diversas actividades y disciplinas que se conectan entre sí y que son necesarias para alcanzar el éxito.

Hablar de presencia digital es hablar de una página web, pero no cualquier página web, sino una página web profesional que sea un pilar fundamental para ayudarte a lograr los objetivos de tu estrategia comercial. Sin embargo aunque tu web sea perfecta será insuficiente, vas a necesitar herramientas del marketing digital para llevar tráfico a tu web ya que de lo contrario nadie sabrá que existe.

Será necesario que captes clientes utilizando el inbound marketing y el marketing de contenidos. Para hacer esto posible deberás crear contenidos escritos o en forma de imágenes, infografías, audio o video. Tales contenidos deberán ser publicados con cierta regularidad en el blog de tu web y en tus redes sociales a fin de captar tráfico hacia dicho sitio web. También vas a tener que fidelizar y captar clientes utilizando email marketing.

Cada una de estas actividades son un mundo, nunca vas a poder ocuparte de tu negocio y paralelamente ocuparte de tu presencia digital. Si querés obtener un retorno por tu inversión tendrás que confiar en un profesional de internet.

Conocimientos, tiempo, trabajo y talento.

Para que las tareas que emprendas en internet tendientes a apuntalar tu actividad comercial te sean beneficiosas deberás tener el conocimientos de las herramientas, técnicas y tendencias de la actualidad digital. Sin embargo no basta con ello, también tenes que tener talento para que tu trabajo, en beneficio de tu comercio o de tu marca destaque por sobre los demás que emprenden iguales acciones en busca de similares resultados.

Vas a necesitar tiempo, mucho tiempo. En primer lugar para la planeación, ejecución y medición de los resultados del trabajo que se emprende, y en segundo lugar, y no menos importante, para la capacitación permanente ya que todo lo que tiene que ver con internet cambia con una velocidad abrumadora y una profundidad que estremece.

En la misa o en la procesión.

Todo lo dicho anteriormente demuestra el hecho de que es poco probable que quien tiene que ocuparse de su negocio, de lidiar con el “día a día” tenga el tiempo, los conocimientos y la capacidad de gestionar las acciones en el mundo online, o por lo menos, hacerlo bien.

Este hecho no es algo que ocurre solo con internet ya que lo mismo pasa en otras áreas que se han profesionalizado de tal manera que ya no pueden ser gestionadas salvo por profesionales.

Es por eso que hay contadores, abogados y toda una variedad de empresas y profesionales que se ocupan de ciertas tareas para las cuales se necesitan conocimientos puntuales o tiempo para realizarlas. En este contexto quienes nos dedicamos al marketing digital y al desarrollo web venimos a formar parte de todo ese grupo de prestadores de servicios.

Vos no podés dedicarte a tu negocio y también a gestionar tu estrategia digital. Lo más sensato es delegar estos asuntos en un profesional de internet, del mismo modo que delegas en otros profesionales las tareas que no podés realizar.

Para ganar hay que invertir en internet.

Una buena presencia en internet y una gestión profesional puede significar no solo el crecimiento de tu negocio sino también su supervivencia.

En este blog ya me referí al tema, quien no se adapte a los cambios, quien no entienda que tiene la obligación de estar en internet y hacerlo de forma profesional poco tiempo va a durar.

Cuando las nuevas generaciones nativas digitales, acostumbradas y dependientes de internet sean la fuerza más numerosa de consumidores quienes no estén a la altura de ese momento van a pasar a la historia.

Es fundamental invertir en internet, hacerlo de la mejor manera posible, lo más pronto posible y confiando en un profesional de internet que te ayude a crecer. Todavía tenés  tiempo pero llegará el momento en que tal vez sea demasiado tarde.


Estrategia perdedora: Prestar poca atención a la importancia de Internet y creer que se puede obtener resultados improvisando.

Estrategia ganadora: confiar en los profesionales del sector que al igual que otros profesionales de otras áreas están preparados para la tarea.