Podés validar una idea de negocio a bajo costo.

Podés validar una idea de negocio a bajo costo. Si querés emprender pero no tenes dinero para hacer un estudio de mercado hay maneras sencillas y de bajo presupuesto. La mejor: Cobrá por ella, si pagan sirve.

Validar una idea de negocio parece algo reservado para las grandes empresas. No es así.

En internet hay toneladas de información, si sabés buscar vas a encontrar información de valor y consejos de profesionales quienes con su propio ejemplo te animan a aplicar aquello que los transformó en referentes de su sector.

El problema es que a veces la información es tanta y tan nueva para vos que caes en la parálisis por análisis. No sabés que consejos aplicar ni por dónde empezar.

Una de las primeras cosas que nos enseñan es aquello de validar una idea de negocio, hacer un estudio de mercado para saber si aquello que queremos ofrecer tiene chances de éxito a fin de no invertir tiempo ni esfuerzo en vano.

Ponemos “validar idea de negocio” o “estudio de mercado en Google” y se nos cae encima un mundo de datos, gráficas, videos, consejos, sugerencias y gente que nos quiere vender su asesoramiento.  ¡STOP!, No te infoxiques , apagá todo y hacé algo sencillo, muy sencillo.

Se puede validar una idea de negocio “low cost”.

A veces el camino más sencillo es el mejor. No tenés que sumergirte en las complejidades del universo de la administración de empresas y del marketing, no es necesario que inviertas mucho tiempo y dinero contratando a una empresa que te haga una encuesta o un complejo estudio de mercado que en definitiva tampoco vas a entender mucho.

No estoy diciendo que no te sirva contratar a una empresa que pueda hacer por vos un estudio de mercado, si tenés un buen presupuesto y la idea lo merece mejor hacerlo así pues cuanto más profesional sea el planteamiento de tu negocio más posibilidades de éxito vas a tener.

Emprender es un desafío. A veces no disponemos de los recursos para arrancar con toda la parafarnalia que nos aconsejan, hasta es posible que solo tengamos la idea y ni un peso para ejecutarla. Si este es tu caso y tu idea tiene que ver con un proyecto pequeño,  personal, con vender algún producto puntual o un servicio a pequeña escala no te conviene complicarte la vida o demorar el lanzamiento de tu proyecto.  Empezá por algo fácil: usa internet para validar tu idea de negocio.

Como usar internet para validar una idea de negocio.

Usando Google y las redes sociales podés encontrar valiosos datos que te van a servir para decidir si seguir adelante con tu idea, modificarla o pensar en otra. Es aconsejable que te hagas algunas preguntas, sus respuestas van a aclararte el panorama.

¿Existe lo que querés ofrecer?

Si no existe puede significar que tengas la oportunidad de tu vida, o que no exista porque a nadie le interesa.

¿Hay mercado?

Busca comunidades en redes sociales que sean potenciales clientes de tu negocio. ¿Son muchos?, ¿pocos?, ¿de que hablan? ¿que necesitan? ¿existe algún grupo de facebook sobre lo que ofrecés? ¿existe ese nicho de mercado?

¿Hay competencia?

Si alguien ya ofrece lo mismo o algo similar a lo que ofrecés vos, podés averiguar sobre la salud de su negocio. Investigar online y offline si le está yendo bien.

¿ Hay interés por lo que ofrecés ?

Google tiene fantásticas herramientas como el Keyword Planner y Google Trends que te van a servir para ver si hay interes en tu producto o servicio ¿busca la gente aquello que querés ofrecer?

Estas son apenas unas sugerencias. Un punto de partida para que a partir de allí busques datos que te ayuden a decidir tu curso de acción.

Lógicamente estos datos no tienen el mismo peso o validez que aquellos recopilados por otros medios más profesionales, pero como te decía al principio si tu presupuesto es pequeño o inexistente esto será de gran ayuda.

Poné un precio a lo que ofrecés, si alguien lo paga entonces funciona.

Por último no hay manera más fácil y contundente en cuanto a su respuesta que salir al ruedo, poner precio a lo que ofrecés y ver que pasa.

Soy de los que sostienen que no viene al caso perderse en complejidades, lo bueno si simple dos veces bueno. A la hora de validar una idea de negocio aplico los mismos principios. Que alguien esté dispuesto a pagar por lo que ofrecés es un indicador claro de que hay interés y es más que suficiente para tomar impulso y seguir por ese camino.

Según sea tu negocio avanzar de acuerdo a este principio puede tener más o menos riesgo. Si querés fabricar autos más te vale hacer un estudio de mercado, ya que construir una planta, contratar cientos de empleados y endeudarte con decenas de proveedores para construir tu auto y finalmente darte cuenta que nadie te lo compra es una locura demencial. Mi ejemplo es absurdo al extremo pero sirve para graficar mi concepto.

Vamos a suponer que tu idea es desarrollar una aplicación para que la gente a quien le gusta la lectura intercambie libros entre si y no tenés dinero suficiente para validar esa idea de negocio con un buen estudio de mercado.

Podés empezar haciendo una página web para promocionar la aplicación (como si se tratase de algo que ya existe, una app cuyo lanzamiento es inminente). Invitás a la gente a registrarse en la misma indicándoles que serán notificados cuando se lance la app. Recorrés las redes sociales en las que haya una comunidad a la que le pueda interesar tu aplicación y la promocionas entre sus miembros.

Si la gente comienza a registrarse, a consultar, a visitar la red social de tu aplicación (que todavía no existe) ya tenés una muestra de que al menos hay un interés. Lo mismo se aplica a un producto.

Si querés hacer un e-commerce con dibujos de tu autoría empezá publicando algunos de ellos en tus redes sociales, en marketplaces como amazon, mercado libre, e-bay o portales especializados. Si la gente paga por ellos entonces tu idea tiene un valor en el mercado. Otra opción es publicar tu proyecto en una plataforma de Crowfundig, que haya interesados en aportar capital para desarrollar tu idea es un buen indicio.

Como verás no es tán complicado saber si lo que se te ocurrió puede funcionar o no. Lo importante es empezar, empezar ya mismo con lo que tenés y aunque no hagas las cosas perfectas, de modo profesional lo importante es hacer e ir rectificando, pivotando en la medida de tus necesidades.-


Estrategia perdedora: Dar vueltas y vueltas, demorar el inicio de tu negocio por no poder hacer un estudio de mercado profesional.

Estrategia ganadora: lanzarte con lo menos posible, hacer a pequeña escala pruebas que confirmen o no si hay interés en el servicio o producto que queres ofrecer.