Marketing digital para gente como uno

Episodio 166 |¿Cuánto estás dejando de ganar por no invertir?


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En este episodio te traigo dos ejemplos de casos típicos en los que las personas no invierten para ahorrarse dinero. Creen hacer las cosas bien pero terminan, muchas veces sin saberlo, perjudicando a su propio negocio ya que la falta de inversión les impiden ganar lo que ganarían si invirtieran.

Ahorro, eficacia y eficiencia.

Siempre te aconsejo ahorrar tiempo, dinero o trabajo cuando sea posible.

Hablo a menudo de lean startup y producto mínimo viable, también sobre la conveniencia de validar una idea antes de lanzarla al mercado.

El mejor camino es hacer las cosas de manera eficaz y a la vez eficiente invirtiendo lo menos posible y utilizando la menor cantidad de recursos.

Pero una cosa es ahorrar con criterio y obtener buenos resultados y otra es ahorrar por no gastar y terminar perdiendo a largo plazo.

El ahorro que perjudica.

Cuando el ahorro no tiene otro sentido que el ahorro mismo, sin un plan, estrategia o planificación los resultados pueden ser contrarios a los deseados.

En mi vida laboral y profesional trabajé en organizaciones, conocí personas y tuve clientes con estas características. Por no querer invertir perdían más dinero del que ahorraban.

Hoy te traigo dos de los ejemplos más típicos.

El que piensa que todo es un gasto.

Publicar una página web es un gasto, las campañas publicitarias son un gasto, hacer folletería es un gasto. Para este tipo de persona todo es un gasto.

Su mirada es estrecha como su horizonte, como no ve más allá de su nariz desconfía de todo y no da valor al trabajo ajeno por pura ignorancia.

Siempre hizo las cosas de la misma manera y no quiere cambiar. Solo invierte cuando no le queda otra alternativa.

Contrata por precio y lógicamente obtiene los resultados que se obtienen cuando se contrata por precio.

Frases como -“No necesitamos una página web, mi negocio funciona sin Internet”. son típicas en este tipo de cliente.

Si tu forma de pensar es así, trabajás en una organización de este estilo o tenés un cliente con estas características te recomiendo que cambies tu manera de pensar o ayudes a que los demás vean más allá de lo que ven.

A este tipo de personas hay que mostrarle hechos y resultados.

Señalarle que aquellos productos y servicios que considera como un gasto y como algo no valioso están largamente validados ya que hay profesionales que se ganan la vida con ello.

Si una actividad permite a una o varias personas vivir de ello es porque los clientes se benefician de tal actividad y obtienen resultados.

El que se encarga de todo por ahorrar.

Este es un caso similar al anterior.

Aquí la persona cree que ciertas cosas deben hacerse porque ayudan al negocio pero para ahorrarse los honorarios de un profesional se ocupa de las mismas.

Es el típico caso del comerciante que se encarga de hacer su propia web, gestionar sus redes sociales o encargárselas a un sobrino o empleado que “algo entiende de Internet”. Estas personas con capaces de pasar el fin de semana pintando el local en vez de contratar a un pintor.

Al encargarse de cosas que no son de su competencia y sobre las que no tiene conocimientos ni experiencia termina obteniendo malos o pobres resultados pero no asume su responsabilidad.

Si uno le pregunta por ejemplo: ¿Hiciste publicidad en Facebook?

Dirá: – Si, pero no sirve. Gasté un montón de plata pero no me funciono, no funciona.

Cree que las cosas “no funcionan” cuando debería reconocer que sus malos resultados son exclusivamente su responsabilidad por ponerse a hacer lo que no sabe hacer.

Este ejemplo es mucho más costoso que el anterior. En el primer caso la persona aunque no gana nada tampoco invierte nada, ni tiempo ni dinero.

Aquí, por el contrario, la persona además de invertir mal el dinero invierte tiempo. Un tiempo valioso que le resta a su familia, amigos incluso a su propio negocio.

En esta situación conviene hacer ver a las personas que actúan como en el ejemplo los costos que están pagando por su mala decisión.

Indicarles que no solo desperdician el dinero haciendo cosas que deberían encargar a un profesional, sino también un tiempo valioso de sus propias vidas y todo para obtener pobres o nulos resultados.

En conclusión.

A veces cuando emprendemos, principalmente al principio, no tenemos otra alternativa más que encargarnos de todos los aspectos de nuestro negocio. Pero es conveniente ni bien podamos delegar ciertas tareas en personas que sean más capaces que nosotros.

No invertir o encargarnos de cosas que no hacemos del todo bien solo por ahorrar nos puede perjudicar.

Por lo tanto si conocés personas así o trabajas en organizaciones que proceden de estos modos ayudá a que vean las cosas desde una perspectiva más saludable, una que ayude a obtener ganancias en vez de pérdidas.

Enlaces.

Te comparto algunos enlaces a otros episodio de este podcast con temas relacionados para que puedas ampliar tu base de conocimientos.

Episodio 12 | Cuándo una página web es un gasto y cuándo una inversión.

Episodio 19 | Un emprendedor elige a sus clientes.

Episodio 39 | No tengas miedo a cobrar por tu trabajo.

Episodio 47 | Una web profesional nunca será gratis ni fácil.

Episodio 52 | No vendo humo, hago páginas web.

Episodio 154 | Pagar por lo bueno.

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